Arquitectos sentados

ARQUITECTOS SENTADOS

 

Si hay un diseño que mantiene su imagen moderna, a pesar de que ronda los cien años de existencia, es el sillón Wassily creado en 1925 por el arquitecto húngaro Marcel Breuer. Alumno y luego profesor de la mítica Bauhaus, emigró a USA y trabajó en Harvard junto a su maestro y amigo Walter Gropius.  Podemos encontrarle sentado en su mítico sillón hecho un chaval, tenía 23 años cuando lo diseñó, y tambien más mayor en su casa de Cambridge (Massachusetts) o en el sillón b-35.

 

No es fácil encontrar fotografías en las que Le Corbusier ocupe un asiento diseñado por él mismo. Le vemos sentado trabajando en Le Cabanon, en un taburete muy sencillo (un cajón de madera), diseñado específicamente para este espacio singular. En otras imágenes lo vemos sentado en una silla de madera curvada Thonet, precursora del diseño moderno, en una silla anónima de caña o incluso en un sofá cubierto por una espantosa manta de punto, de lo más hortera. Sin embargo a Charlotte Perriand, su eficaz colaboradora en el diseño de mobiliario, la vemos tumbada en la mítica Chaise Longe LC-4 y también sentada en una silla de roble de diseño propio.

 

Otra silla mítica es la "Red and Blue", diseñada en 1917 por el carpintero y arquitecto holandés Gerrit Thomas Rietveld. Más que un mueble, esta silla es un manifiesto de la corriente artística De Stijl, auspiciada por Theo van Doesburg o Piet Mondrian.  Los que la poseen, la exhiben sola como una moderna escultura, pero lo que es sentarse... pues no se sientan. Por eso resulta curioso ver a su creador, frente a su carpintería,  sentado en la primera versión en madera sin pintar. Los vivos colores que la hicieron famosa, se aplicaron en las versiones posteriores.

 

La arquitecta irlandesa Kathleen Eileen Moray más conocida por Eileen Gray fué una de las primeras mujeres reconocidas internacionalmente como diseñadora industrial. La casa de vacaciones, que diseñó junto a su amante Jean Badovici en la Costa Azul, es un magnífico ejemplo de la nueva arquitectura que envidiaba el mismísimo Le Corbusier.  La vemos, ya muy mayor, en su casa de París junto a la chimenea y sentada en una silla de las menos conocidas de las que diseñó. Muy célebre es sin embargo la mesa de altura regulable que diseñó para la mencionada casa E-1027, junto a la que parece sentada en otra foto, así como su sillón Bibendum que ocupa, en una foto publicitaria una modelo que encarna a Eileen en su juventud.

 

Charles y Ray Eames conforman la pareja de arquitectos estadounidenses más prolíficos en el diseño de mobiliario, que ellos mismos se ocupaban de mostrar y promocionar. Su propia casa, en Pacific Palisades, construída en poco tiempo y con materiales prefabricados era una verdadera  exposición más de su producción, iniciada por Hermann Miller y que luego continuó Vitra.  Hay muchas imágenes de ellos mismos sentados en su propias creaciones. 

 

Otra pareja ilustre de arquitectos estadounidenses es la formada por Robert Venturi y Denise Scott Brown por mucho que ella naciera en Nkana (Zambia). Se hicieron famosas sus sillas postmodernas inspiradas en modelos clásicos  como Reina Ana o Chippendale. Denise nos las muestra sentada en una de ellas delante de su marido Robert. Vemos también a Denise en dos fotos sentada en la misma butaquita. En 1981 fotografiada por Lynn Gilbert y en 2013 cuando  el jurado del Premio Pritzker no quiso revocar su decisión de excluirla en el premio de 1991 concedido a su socio de estudio y esposo, Robert Venturi, con quien trabajó conjuntamente.

 

Así como Mies van der Rohe no se separaba nunca de su puro habano, el arquitecto danés Arne Jacobsen tampoco lo hacía de su pipa. Son icónicos sus diseños de la silla Serie 7 de madera curvada y del sillón huevo (Egg Chair), en el cual lo vemos sentado fumando ¡como no! en su perenne pipa.

 

Antonio Bonet Castellana fué un arquitecto español que inició su carrera profesional en 1935 como colaborador en el estudio de Josep Lluís Sert y Josep Torres Clavé y  miembro del GATCPAC. En 1936, apenas finalizados sus estudios, viajó a París y entró a trabajar en el estudio de Le Corbusier. Tras el estallido de la Guerra civil española decidió emigrar hacia el Río de la Plata. Vivió en la ciudad de Buenos Aires en Argentina y en Punta del Este en Uruguay. Fue fundador del Grupo Austral en colaboración con Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan creadores  del célebre sillón BKF.  Podemos verle sentado en él junto a su hija Victoria y en su estudio. También vemos sentados en un BKF a sus dos socios argentinos.

 

Seis arquitectos más encontramos sentados en sus propios diseños. Frank Lloyd Wright posando orgulloso junto a su tercera esposa Olgivanna y la única hija de ambos: Iovanna, en su silla modelo "Barril" que formó parte del mobiliario de la casa de Herbert Johnson. Oscar Niemeyer aparece sentado de lado en su Chaise Longe Río, un diseño curvilíneo como a él le gustaba.  La arquitecta italiana Cini Boeri, colaboradora en sus inicios de Gío Ponti y Marco Zanusso, aparece sentada en su espectacular sillón transparente modelo  Ghost de 1987.  La silla Bowl, diseñada en 1951 por la arquitecto italo-brasileña Lina Bo Bardi para su Casa de Vidrio de Sao Paulo, fue una pieza muy innovadora para la época, al cambiar el enfoque habitual de las sillas y sillones hacia un modo más “relajado” a la hora de sentarse. La vemos semihundida en su silla y también, de espaldas junto a ella en su famosa Casa de Vidrio. Jean Prouvé fue un atípico arquitecto francés. Su obra abarca una amplia selección de objetos, desde un abrecartas hasta herrajes para puertas y ventanas; desde lámparas y muebles hasta elementos de fachadas y casas prefabricadas, desde sistemas de construcción modulares hasta grandes estructuras para exposiciones; en resumen, prácticamente todo lo que se pueda producir de forma industrial. Le vemos en su casa rodeado de objetos diseñados por él y sentado en su famoso sillón Cité.  

 

Ludwig Mies Van Der Rohe  tuvo en Lily Reich una más que eficaz colaboradora en el diseño de muebles. Aquí le vemos, más que sentado dejado caer, sobre la silla cantilever MR10 hermana de la B64 Cesca de Marcel Breuer. La silla cantilever es una silla que no tiene las dos patas traseras, aguantando el peso en las dos anteriores y su prolongación horizontal, estructuralmente funciona como voladizo (en inglés, cantilever ). Fue creada con la idea de “sentarse sobre el aire”. La idea original de estas sillas corresponde a Mart Stam, arquitector holandés vinculado a la Bauhaus. La silla proyectada por Mart Stam se presentó por la primera vez en 1926. La corte alemana, después de una causa legal que duró casi siete años, dió la razón a Stam, pero la marcha de Breuer y Mies a los Estados Unidos hizo que se reconociera allí su autoría y se olvidara a Mart Stam de manera injusta.

 

Para despedir el artículo, una galería de famosos sentados en todas estas famosas sillas.

- Sentada desnuda en una silla Serie 7 de Arne Jacobsen, aparece Cristine Keeler, protagonista de caso Profumo.  El escándalo Profumo estalló después de haber trascendido que el ministro británico había tenido una breve relación con una corista (showgirl) de nombre Christine Keeler, quien aparentemente había tenido encuentros íntimos con un conocido espía soviético, de nombre Yevgeny Ivanov.

- Sentado en un sillón Wasily, Walter Gropuis aparece en el salón de su casa rodeado de muebles y objetos de diseño Bauhaus.

- El arquitecto Philip Johnson, frente a su famosa Casa de Cristal.  aparece sentado en un sillón Diamond, del diseñador italiano Harry Bertoia que desarrolló su carrera en Estados Unidos. En su mano derecha sujeta sus gafas de pasta con las que emulaba a le Corbusier.

-  Los reyes de Suecia: Carlos XVI Gustavo y su esposa Silvia sentados en dos sillones Egg de Arne Jacobsen, que era danés. Al fin y al cabo, diseño escandinavo.

-  La versatilidad de la BFK de Bonet-Ferrari-Kurchan es extraordinaria y permanece a lo largo del tiempo. Lo mismo sirve para una conejita de Playboy, para el escritor Ítalo Calvino o para los príncipes de Mónaco Grace y Rainiero. Incluso famosos arquitectos como Marcel Breuer o el mismísimo Le Corbusier no tienen empacho en sentarse en ella.