17. abr., 2019

LA NAVE Y OTRAS NAVES

 

Fuimos singulares pero no únicos

 

Dos estudios del incipiente diseño valenciano: Caps i Mans (Eduardo Albors, José Juan Belda, Luis Lavernia y Nacho Lavernia) y NBC (Daniel Nebot, Paco Bascuñán y Quique Company) nos conocimos por aquella época. Principios de los 80. Hubo una especie de flechazo. Compartíamos una visión común sobre el diseño y, lo que es tan importante o más, conectamos personalmente de inmediato. Lo que nos puso en contacto fue que competimos en un proyecto, la señalización de la Devesa de El Saler, concurso que ganó NBC. Más tarde la Feria de Valencia, a través de su director entonces José Mª del Rivero, nos dio la oportunidad de hacer conjuntamente el proyecto de cambio de su identidad corporativa y de la señalización de sus instalaciones, junto a Xavier Bordils, que se salió pronto del equipo y se hizo cargo del diseño de la señalización mientras Caps i Mans y NBC diseñaban la imagen gráfica. Nos sentíamos muy a gusto trabajando juntos y, de hecho, colaboramos parcialmente en algunos proyectos de uno u otro equipo. Lo mismo estábamos en un estudio que en otro y compartíamos abiertamente todo lo que estábamos haciendo.

 

Fue a la vuelta de un viaje a la feria de Milán cuando se nos ocurrió la idea de unirnos. El incipiente estado de las autonomías prometía ser un generador de nuevos proyectos y pensamos entonces que contar con un equipo grande y capaz podría ser conveniente, e incluso necesario para abordar proyectos de cierta complejidad, de modo que a la vuelta de Milán empezamos a poner manos a la obra. Éramos entonces 7 entre NBC y Caps i Mans y acabamos siendo 11 porque invitamos a Marisa Gallén, Sandra Figuerola y Luis González, que ya habían colaborado con Caps i Mans, a que se unieran al proyecto. Luego Carlos Bento, que ejercía como arquitecto en Madrid, se subió a bordo.

 

Encontramos un local, una nave industrial de más de 400 m2 , que entre otras cosas nos proporcionó nombre para el grupo, La Nave, y tras el verano de 1984 ya estábamos allí. La idea fue disolver los grupos anteriores y funcionar individualmente con el objetivo de crear equipos de trabajo flexibles, capaces de adecuarse a la complejidad y temática de cada proyecto. Nos dotamos de una personalidad jurídica nueva entonces, que fue una comunidad de bienes, y encontramos una secretaria, Luz Martí, para que pusiera algo de orden en el galimatías de facturas, recibos, proveedores, clientes… Y que fuera capaz de hacerlo, además, para 11 jefes distintos sin perder el norte. Como así fue. Hasta 1991 en que se disolvió el grupo.

 

Tal y como habíamos previsto, la creación del estado de las autonomías y la necesidad de modernización de la administraciones públicas supuso una eclosión de oportunidades de trabajo. No sólo para nosotros, sino para todos los diseñadores que había entonces en Valencia. Había que crear y dotar de imagen a nuevas instituciones políticas y sociales y modernizar a otras teñidas del halo casposo y gris de la dictadura, desprestigiadas absolutamente en Europa.

 

La Nave renovó las Identidades Corporativas de Generalitat Valenciana, EMT Valencia (con Pepe Gimeno), Instituto Nacional de Estadística (también con Gimeno), Sociedad General de Autores SGAE, Jardín Botánico de Valencia… y diseñó ex novo las de IMPIVA, CVT Consorci Valenciá de Transport, Parc Tecnològic, Institutos tecnológicos, IVV Institut Valenciá de la Vivenda, FGV Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana, Centro de Artesanía, ITVA Instituto Turístico Valenciano junto a Pepe Gimeno…

 

Y trabajó mucho más de lo que habitualmente se piensa para el sector privado: ABC Electrónica, TRQ, TEMEL, Gandía Blasco, TOI, ACTV, Aumar, Industrias Saludes, Lamsar, Ronda Brasil, Tráfico de Modas, Gres de Valls, Mugarsi… Hasta que en los años finales llegaron los japoneses, a través de un agente ubicado en Tokyo que se dedicaba a poner en contacto a diseñadores europeos con empresas japonesas. Y se hicieron trabajos para Tombow, lápices y bolígrafos, Goldwin, bañadores de competición y Maruchu, sandalias de playa.

 

Creo que una de las características de La Nave fue traer a Valencia los aires nuevos que suponían una ruptura con el Movimiento Moderno. Enric Satué en su libro “El diseño gráfico en España” dice de La Nave: “…un equipo de jóvenes diseñadores que respondían al nombre colectivo y empresarial de La Nave… y que habían de hacerse justamente famosos cabalgando a caballo del posmodernismo galopante de los años 80.” La Nave lideró el paso de una concepción clásica, si es que se puede usar este término en el diseño, a otra nueva. Y lo cierto es que esta mentalidad posmoderna se adecuaba con mucha más perfección a la nueva realidad social y productiva en la que el valor comunicativo del objeto iba ganando terreno a los aspectos funcionales, entre otras cosas porque la tecnología empezaba a conseguir que la resolución de la función fuera casi inmaterial, con lo cual su incidencia en la estructura del objeto y, por lo tanto, en su forma es prácticamente nula; y en segundo lugar porque el mercado y su insaciable necesidad de novedad comenzaba a imponerse. Fue el paso intermedio entre el movimiento moderno y su lema “la forma sigue a la función” y la situación actual, en la que el lema podría cambiar por “la forma sigue al mercado”.

 

En La Nave esa pulsión posmoderna, de ruptura con las normas del Movimiento Moderno, de libertad creativa, aunque no es constante domina en muchos trabajos e impregna una manera de entender el diseño y la profesión. Se ve con especial claridad en el uso de las tipografías y en los textos que acompañan a algunos proyectos o artículos. José Miguel García Cortés nos invitó a exponer en el EAC, Espai d’Art Contemporani, en el Museo Benlliure y de hecho el texto publicado con motivo de esa exposición es un claro ejemplo y funcionó como manifiesto del grupo. Allí, con un inequívoco espíritu posmoderno decíamos: “Admiramos la precisión del políglota que conoce y mezcla distintos lenguajes para decir cosas nuevas o las de siempre de otra manera. Nos seduce más la ambigüedad inteligente que la fe ciega. No hacemos distinción entre styling o técnica, entre estética y función, entre moda o diseño, sólo entre buenos y malos resultados.”

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.1248676025147565&type=3

 

TEXTO EXTRAÍDO DE:
¿Qué representó el proyecto colectivo La Nave en el contexto del diseño valenciano de la transición? 
Charla de Nacho Lavernia del Ciclo “Arte y Cultura en la memoria de la Transición valenciana. 1975-2000” 01/12/2015