16. sep., 2022

PIERRE KOENIG

Pierre Koenig (17 de octubre de 1925 – 4 de abril de 2004) nace en San Francisco en 1925. Hijo de un viajante de comercio. Recordaba con frecuencia haber dado paseos por la orilla industrial de la ciudad, entre grúas y barcos. La familia emigra a Los Ángeles para buscar nuevas oportunidades. A los 17 años se alista en el ejército. A su regreso, tras participar durante cuatro años en la II Guerra Mundial, Koenig consigue finalmente, hacia 1947, entrar a estudiar arquitectura en la USC (Escuela de Arquitectura de la Universidad del Sur de California), que se había configurado como la escuela de vanguardia en California.

 

Koenig dibujó su primera casa en 1950, siendo aún estudiante, y es la expresión de muchos de los temas que le inquietarían a lo largo de toda su carrera. Viendo que rechazaban la construcción de su propuesta estudiantil para vivienda mínima con estructura de acero, decide construírsela en Glendale [Los Ángeles]. Ante la escasez de especialistas y los altos precios, él mismo hace de contratista. Construida con el modesto coste de 5.000 dólares, la casa era un modelo de eficiencia industrial. Su planta en forma de L se apoyaba en columnas de acero y tenía un tejado de metal ondulado. Las puertas correderas daban a un pequeño jardín privado. En el interior, más paneles corredizos separaban las áreas de estar de las de dormir.

 

Frente a las tradicionales estructuras de madera, Koenig recurrió al acero, dejando vista la estructura y la chapa grecada del forjado, pintadas en gris, empleando grandes superficies acristaladas y revestimientos interiores de paneles de madera de haya. Koenig construye finalmente la casa con 25 años, y recibe a continuación, una serie de pequeños encargos de vecinos y conocidos para hacer casas similares: Lamel House, 1953; Squire House, 1953; Scott House, 1953. La casa de Glendale sale publicada en Arts & Architecture con fotografías de Juluis Schulman, el más importante fotógrafo de la generación, en 1953.

 

Casa Koenig Nº1, 1950

Koenig construyó esta casa y garaje de 93 m2 para uso propio mientras cursaba el penúltimo año de carrera en la University of California. Su interés por el acero como material para la arquitectura residencial había surgido en el taller de diseño, a pesar de las reservas de sus profesores. Su escepticismo se debía a su consideración del acero como un material industrial menos adecuado que la madera para la construcción de viviendas. El proyecto inicial, además de ingenuo, tenía un coste exorbitante. Tras algunas discusiones con industriales de productos como el acero, el vidrio, las puertas correderas y otros, logró racionalizar el coste y reducirlo de los 12.000 dólares estimados inicialmente a 5.000 dólares, presupuesto que le permitió iniciar su construcción. «La casa es luminosa y espaciosa, y posee toda la solidez, la durabilidad, la calidez, el belleza y la ahorro de costes deseables en la vida moderna. Y el acero lo hace posible.» dijo Koenig

 

La sensación de espacio diáfano se extiende por todo el edificio. Los paneles de acero pintados de gris proporcionan un plano de cubierta continuo, ininterrumpido por tabiques. En este volumen aparentemente único, la trama regular de pilares define la entrada, la cocina, los dormitorios y los baños, mientras que, en la sala de estar, Koenig suprime el pilar central para crear un volumen de 6×6 metros. La casa está proyectada a partir de una trama estructural de 3 metros. Las zonas comunes se organizan en un rectángulo cerrado de 12×6 metros con un garaje abierto de 3×6 metros que se anexa para formar una planta en forma de L.

 

La estructura está compuesta por pilares de acero cilíndricos rellenos de hormigón de 88 milímetros (llamados pilares Lally), vigas perimetrales de sección en C y una viga central de sección en I. La viga central de sección en I queda a la vista, pero en vez de subdividir torpemente el espacio, sugiere una separación entre la sala de estar, orientada al patio trasero, y el generoso espacio de circulación que une la cocina y la entrada, en la que Koenig instala su mesa de dibujo. La elección de un módulo de 3 metros permite un uso económico de elementos prefabricados estándar: ventanas de guillotina y paneles de acero ondulado.

 

Sorprendentemente, la única puerta corredera de vidrio de 6 metros que da al patio trasero costó la mitad que las dos puertas correderas de 3 metros que Koenig había propuesto en su primera versión del proyecto. Koenig subcontrató la estructura, que se levantó en dos días, así como la colocación de la losa de hormigón y la instalación de los servicios, pero realizó él mismo una buena parte de los trabajos semi-especializados, con un coste final aproximado de 10 dólares el metro cuadrado.

 

Al lado del extremo este de la casa y del garaje anexo, Koenig construyó un muro de contención de hormigón para ofrecer estabilidad lateral a la estructura, y en el otro extremo cerró el espacio con un revestimiento de acero vertical, aislado con corcho y acabado en el interior con contrachapado de haya. Los cerramientos de las paredes laterales son módulos prefabricados: ventanas de guillotina de 1.200 milímetros de ancho y una única puerta corredera de vidrio de 6 metros que se abre al patio trasero, orientado al sur.

 

Lamel House, 1953

La estructura de acero de 24×6 metros adoptaba la misma tecnología y escala modular que la casa del propio Koenig, situada más abajo en la misma calle. El solar en pendiente permitía situar el garaje en voladizo a un extremo en un nivel inferior y en el nivel principal, la trama de 3 metros facilitaba abrir la planta para introducir un patio dentro del sistema estructural, desdibujando la distinción entre espacio interior y exterior. Todo ello, combinado con la marquesina natural de robles que poblaban el terreno, incrementaba la sensación de espacio doméstico mucho más allá de los límites habituales. El edificio de 93 m2 se adapta al solar salpicado de robles con la misma facilidad que una cabaña de madera, ofreciendo un estilo de vida interior-exterior que su predecesora nunca hubiera podido imaginar.

 

La Lamel House en Glendale y la Burbash House de 1957 en Tujunga, señalan la temprana maestría de Koenig para la composición y la forma. Diseñadas con materiales de la Era Industrial, eran un reflejo de la famosa máxima de Le Corbusier: «Las casas son máquinas para ser habitadas». La carrera de Koenig culminó en 1959, cuando el director de Arts & Architecture, John Entenza, le encargó dos casas, Case Study House #21, en un desfiladero de las colinas de Hollywood, donde cubos de cristal y acero, rodeados de estanques, definían una relación casi utópica entre hombre y naturaleza, y la Case Study House #22, asentada en la zona más alta de las colinas de Hollywood, que parece una pantalla de cemento, pero desde la cual se domina toda la ciudad a vista de pájaro.

 

Esta fusión de la obra del hombre con la naturaleza la continuó Koenig con otro insólito edificio, Iwata House, construido en Monterrey Park, en 1963, y que es una serie de formas rectangulares apiladas, cuyas fachadas con persianas de lamas dan a un bellísimo paisaje de montaña. Koenig dedicó sus últimos años a la enseñanza, dirigiendo un estudio de diseño en la Universidad del Sur de California y como director del Laboratorio de Fuerzas Naturales, cuyo objetivo era despertar la conciencia sobre los temas estructurales y medioambientales entre los arquitectos.

 

Como miembro integrante de un grupo de arquitectos entre los que se encontraban Charles y Ray Eames, Raphael Soriano y Craig Ellwood, Koenig fue una figura clave de una generación que contribuyó a hacer de Los Ángeles uno de los grandes laboratorios de la arquitectura del siglo XX. Se reputación se basa en buena parte en la creación de dos casas –Case Study House #21 y #22– que se terminaron en 1959 y 1960, como parte de un ambicioso programa que pretendía introducir los valores de la arquitectura modernista en los barrios de clase media de la periferia. Pulcras composiciones abstractas, con una poderosa relación con su contexto natural, existen como emblemas perdurables de la fe en el progreso tecnológico y su poder de transformación. 

 

Case Study Houses número 21 y 22 de 1960.

Ambas casas el número 21 (La Bailey House) y el 22 (La Stahl House) se construyeron en sitios espectaculares, y no edificables. Particularmente la Case Study House 22, que fue fotografiada por Julius Shulman para la revista Arts & Architecture, es considerada como un icono de vivienda de Los Ángeles de esa época por sus vistas panorámicas de la ciudad y su apertura al aire libre.

 

La casa CSH#21 supone la culminación de la serie de casas que el arquitecto había venido construyendo durante la década de los 50, en la que su concepto de pabellón ligero, austero y con estructura de acero resuelta con la mayor simplicidad, alcanza su máxima depuración. El proyecto ejemplifica su ideal de casa económica, susceptible de ser producida en serie y universal. El solar donde se sitúa la vivienda es un área horizontal en las colinas con una amplia vista hacia el Sur. La orientación de los cerramientos acristalados es hacia el Norte y el Sur, y las fachadas Este y Oeste se resuelven con cerramientos sólidos.

 

El elemento básico del diseño de la planta es una isla central de baño-patio-baño, que sirve como principal división entre el área de día y la de los dos dormitorios. Mediante la desconexión de los cuartos de baño de los cerramientos exteriores conectándolos al patio, los muros cortina resultan simplificados. Es lo que permite al arquitecto incorporar lo que denomina fachadas mono-planares, es decir, que cada plano de fachada está compuesto por un único tema compositivo/sistema constructivo: en las fachadas cerradas, el panel sandwich de acero; en las fachadas abiertas, las puertas correderas de acero y cristal. El diseño de la estructura constituye la clave del proyecto. Se compone de módulos, dispuestos en un rectángulo de 3 x 2, y otros tres módulos alineados formando una L con los anteriores constituyen un porche (patio de acceso y la cochera).

 

La casa se compone del pabellón principal donde se ubican las habitaciones cubiertas, y de otros espacios habitables, con diferente grado de protección: El porche, es un espacio de estancia cubierto, con un hueco cenital que sugiere los atrios antiguos. El garaje no es el espacio en que más tarde se convertiría, marginal, sino un lugar de habitación en que una máquina con ruedas, simulando la extensión de la casa en la ciudad, convive con sus habitantes. Un interesante detalle en el porche, característico de las casas modernas de Los Ángeles, es la incorporación en su lateral de un espacio de armario y centralización de instalaciones.

 

En segundo lugar, la estructura del forjado de planta baja, volando como un puente por encima del estanque, extiende los dos dormitorios, creando dos terrazas abiertas al sur y al norte. Finalmente, los cerramientos acristalados con carpinterías correderas, ponen las habitaciones interiores en contacto directo, tanto con el paisaje, como con la brisa, el aire y el sol. El problema del exceso de radiación solar, lo intenta controlar en la vivienda disponiendo pantallas temporales de una malla tamizadora de luz en la fachada Sur. Dos aspectos tecnológico-constructivos son la intensa experimentación con láminas impermeabilizantes en los estanques y las cubiertas planas, y el uso de pavimentos de ladrillo colocados sobre lechos de arena, fácilmente registrables, que constituyen una excelente disposición para el mantenimiento de las instalaciones.

 

El diseño interior de la casa y su decoración merecen mención especial. Una de las piezas principales es el conjunto de sala de estar, cocina y comedor. El modelo se materializa de una manera especialmente lograda, abierto al paisaje en sus dos extremos, y organizado en torno a los electrodomésticos que de ninguna manera, como el coche en el porche, son ya artefactos que hay que disimular, sino que son las piezas merecen ocupar el centro de la atención.

 

El proyecto construido más conocido del programa es la Case Study House n.º 22, (Casa Stahl) que también fue reproducida en el Museum of Contemporary Art de Los Ángeles con motivo de la exposición de 1989, «Proyectos para la vida moderna, historia y legado del Case Study House Program». El emplazamiento de la casa, en la parte alta de Sunset Boulevard, la hace tener unas vistas únicas sobre la ciudad.

 

En una entrevista, Koenig describe el emplazamiento de la casa, en la parte alta de Sunset Boulevard, como “un nido de águila en las colinas de Hollywood”. Según Koenig, Buck Stahl tenía las ideas claras: “El propietario quería gozar de una vista despejada de 270 grados y ésta es la única forma de lograrlo. Posee una vista magnífica. Es una manifestación neutra. La vista es importante. La idea es que la casa se adecúe y relacione con el entorno. Cuando estás dentro, no ves la casa, sino las vistas, y vives con el exterior, el paisaje… La Case Study House n.° 22 se proyectó de esta forma y por estos motivos.”

 

He aquí el interés de esta magnífica obra que además de prefabricación, contiene un alto grado de sensibilidad en la inserción del proyecto en el medio. A través de su planta podemos leer su organización en L, con los dormitorios en un ala y las zonas comunes, extendiéndose en el espacio, en la otra, con los baños en la intersección. Como si quisiera destacar la transitoriedad del espacio, Koenig sitúa la piscina en el ángulo del edificio, permitiendo que el agua casi llegue a las ventanas de los dormitorios y bloquee el camino de la entrada desde el garaje. Como resultado, el entorno parece desmaterializarse: el agua de la piscina refleja los voladizos y el cielo, mientras que la estrecha franja pavimentada alrededor de la piscina y las plataformas que atraviesan el agua en el exterior de los dormitorios no ofrecen mayor sensación de estabilidad ni de espacio cerrado. La transparencia de las paredes acristaladas queda subrayada por la planta diáfana y el acabado de paneles de plancha metálica de la cubierta, que parece extenderse por toda la vivienda de lado a lado sin interrupción.

 

Durante los primeros años de la década de los 60, Koenig construyó algunas otras casas notables en la estela de las dos anteriores, con la piscina como centro. Después, ante la marea pos-moderna, tomó refugio en USC [Universidad del Sur de California], donde en colaboración con Ralph Knowles, puso en marcha el Laboratorio de Fuerzas Naturales, en el que se dedicaron a estudiar los efectos del agua, el viento y el sol en la arquitectura.

 

A pesar de que la revista Arts Architecture hizo mucha publicidad de su arquitectura, Koenig recibió pocos encargos del norte de California. Pero Cyrus y Elisabeth Johnson que habían visto su trabajo en la revista decidieron encargarle una casa en la zona. Según Koenig las intenciones de los Johnson eran: «una residencia permanente con un diseño intemporal, un hogar que seguirá estando aquí para nuestros nietos» y «Los Johnson piensan que su casa de acero será un mantenimiento mínimo, ya que se utilizan materiales permanentes que no se resquebrajan ni deterioran, ni pueden verse afectados por hongos o insectos.»

 

Koenig ha utilizado estructuras de acero y tecnología industrial para generar su propio estilo arquitectónico. A su juicio, la verdad en la arquitectura radica en la expresión natural de los materiales sin ornamentación. Se acercó a la arquitectura en términos de simplicidad sobre la base de la economía. Creía que los planos de planta podrían ser resueltos a partir del esquema estructural, y que la simple multiplicación de las partes estructurales standard podían producir variaciones casi ilimitadas. El acero utilizado en sus edificios fue tanto por razones estéticas como para mantener la economía de la producción en masa.

 

Desde 1957 hasta el 2000, Koenig recibió numerosos premios por sus distinguidas obras e investigación en cuando a su metodología, filosofía e ideología en cuando a la arquitectura. «Hasta el final de su vida siguió creyendo fervientemente en los materiales industriales y sistemas prefabricados, en la idea de que a través de la arquitectura se podía mejorar la vida», dijo Elizabeth Smith, que fue la encargada de la exposición de 1989 de las Case Study, Anteproyectos para la vida moderna, en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. Koening fallece por leucemia el 4 de abril de 2004. 

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.6321436954538088&type=3

 

Fuente:

https://circarq.wordpress.com/2019/11/07/pierre-francis-koenig/