10. jun., 2021

BERNARD TSCHUMI. PARC LA VILLETTE

 

En 1982 se celebró un concurso para la renovación urbana del área de La Villette, en el extremo noreste de Paris. El proyecto ganador se aleja de todas las convenciones de diseño de espacios públicos elaborados hasta entonces, rompiendo la arraigada tradición del jardín Parisino. A 40 años de su gestación, el complejo proyecto es considerado el punto liminar del camino transitado por las neovanguadias arquitectónicas en el diseño de espacios urbanos. El concurso del Parc de la Villette formó parte del proceso de renovación de una amplia zona de la ciudad de Paris donde antiguamente estaba instalado el matadero y el mercado de carnes, que fueron cerrados en 1974. Las autoridades comunales organizaron en 1976 un concurso que, a pesar de haber otorgado premios a los concursantes, no tuvo definición sobre el proyecto ganador. A raíz de esta indefinición, se organizó un nuevo llamado en 1982.

 

El jurado internacional designado para el segundo llamado a concurso fue presidido por el arquitecto paisajista Brasileño Roberto Burle Marx, e integrado entre otros por los arquitectos Renzo Piano, Arata Isozaki y Vittorio Gregotti, y los paisajistas Paul Friederberg y Jacques Simón. Se presentaron 472 proyectos entre los cuales el jurado eligió 9 propuestas para una segunda fase. Finalmente, en marzo de 1983, sin lograr consenso en ninguno de los nueve trabajos, se decidió premiar la propuesta de Tschumi que obtuvo la mayor cantidad de votos. De los elementos originales constitutivos del lugar se mantuvieron el Grande Halle y el canal de l’Ourcq. El proyecto ganador basó su propuesta en la creación de un gran espacio urbano, que a pesar que sufrir numerosos cambios desde su premiación hasta el proyecto definitivo, mantuvo la esencia de su concepción. Al respecto, Bernard Tschumi expresa:

 

“El concurso para el Parque de La Villette fue el primero en la historia reciente de la arquitectura en proponer un nuevo programa – el de un parque urbano que plantea que la yuxtaposición y la combinación de varias actividades, promoverá nuevas actitudes y perspectivas. Este programa representa una importante ruptura. La década de 1970 fue testigo de un periodo de renovado interés en la constitución formal de la ciudad, sus tipologías y morfologías. Mientras los análisis que se desarrollaron se enfocaban en la historia de la ciudad, ésta estuvo completa- mente carente de justificaciones programáticas. Ningún análisis dictaminó la cuestión de cuáles actividades ocurrirían en la ciudad. Tampoco ayudó en dicho dictamen el hecho de que la organización de funciones y eventos fue de un problema arquitectónico tanto como lo fue la postulación de formas y estilos. El Parque de La Villette, por el contrario, representa una política programática alentadora e integrada, relacionada tanto con las necesidades de la ciudad como con sus limitaciones”.

 

La arquitectura del parque es definida por su autor como “una arquitectura del significante más que del significado”. El resultante del proyecto es producto de procesos de diseño simultáneos provenientes del análisis y descomposición del programa en una serie de fragmentos y su reordenamiento en torno a sistemas autónomos, de la creación de objetos donde representar esos sistemas y la definición del movimiento en el lugar. A partir de estas operaciones, se definen los tres sistemas que lo estructuran:

–                    Un sistema de objetos representado en puntos

–                    Un sistema de movimientos representado en líneas

–                    Un sistema de espacios representado en superficies

 

La capa o sistema de puntos está constituido por una grilla de 120 x 120 metros que elimina toda jerarquía dentro de la estructura del parque al tratar al conjunto como una gran malla uniforme. Los puntos de intersección determinan el lugar donde se localizan las referencias construidas, las Folies. La segunda capa constituida por líneas está representada por las galerías. La tercera capa de superficies está representada por las áreas de pavimentos, césped y árboles. La superposición de los tres sistemas provoca situaciones aleatorias y de conflicto en forma simultánea, dando forma a la estructura espacial del parque, una progresión a los textos esbozados por el paisajista Michael Corajoud que en analogía al Palimpsesto de Arquímedes definió al parque contemporáneo como una superposición del trazado de un parque ingleses sobre el trazado de un parque francés.

 

La Folies se diseñan a partir de la estructura de un cubo de 10,80 x 10, 80 con distintos procesos formales. Según enuncia el propio Tschumi, pueden originarse de una combinación programática y variar en el tiempo o de la combinación formal a partir de la deconstrucción del cubo en espacios cerrados o elementos de movimiento representados en forma de rampas y escaleras. Las Folies constituyen el hito principal del espacio originado en la atracción del color rojo y en su característica repetitiva dentro del parque. De las 35 Folies proyectadas se construyeron 26, la mayoría alberga funciones específicas.

 

Las galerías constituyen el otro elemento ordenador, a pesar de que ambas cumplen funciones distintas y que una de ellas no coincide con la ortogonalidad de la grilla. La galería que recorre el predio en sentido norte-sur paralela al Grande Halle, es una gran pérgola ondulada que acentúa el sentido de movimiento y la galería que cruza en sentido este-oeste, corre paralela al canal l’Ourcq en forma de pasarela elevada conectando distintas folies. Las superficies de jardines están organizadas en trazados que contienen distintas actividades y forman parte del paseo cinemático organizado entre los ejes de las coordenadas y las grandes geometrías. Cada jardín cubre aproximadamente 600 m2, diferenciándose jardines tradicionales de los que albergan actividades para juegos infantiles o espacios para recreos.

 

Para colaborar en el proyecto, Tschumi invitó a los arquitectos Nouvel, Eisenman, Piñón y Viaplana entre otros, sin embargo parte de sus trabajos no llegaron a ejecutarse debido a la recisión financiera imperante en Francia los años de su construcción. En la actualidad el parque comprende 35 hectáreas en un predio de 55, que alberga además en el extremo norte la Cité des Sciences e de l’industrie, proyectado a partir de una estructura en desuso del viejo matadero y la Geode, una enorme esfera espejada que alberga una sala de cine hemisférica de 1000m2, ambas obras de Adrien Fainsilber inauguradas en 1986, y en el sector sur el Grande Halle de la Villette, una estructura de 1867 destinada en su origen a la venta de ganado obra de Jules de Merindol y la Cité de la Musique  de 1995 que alberga el museo de la música, un anfiteatro y una sala de conciertos, obra de Christian de Portzamparc.

El Parc de la Villette es un espacio urbano de abundantes referencias que constituye por sus características y contenidos uno de los espacios públicos mas importantes diseñados en las ultimas décadas y es un modelo referencial de la conformación del espacio urbano del siglo XXI.

 

Álbum de fotos:

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Fuente:  Marcelo Gardinetti, https://tecnne.com/arquitectura/parc-de-la-villette/