14. oct., 2020

WERKBUNDSIEDLUNG VIENA 1932

Para construir la Werkbundsiedlung unieron sus esfuerzos los grandes arquitectos de la era pionera del Movimiento Moderno como ningún otro lugar de Viena. Adolf Loos diseñó los planos de la casa modelo, que también llevan la firma de Richard Neutra, Josef Frank, Clemens Holzmeister y Margarete Schütte-Lihotzky.

 

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La Werkbundsiedlung, en el suburbio de Hietzing, es el mejor lugar de Viena para admirar las visionarias construcciones de los grandes del Movimiento Moderno en poco espacio. La urbanización comenzó a construirse entre los años 1929 y 1932 como un conjunto de 70 residencias familiares basadas en el modelo de la Werkbundsiedlung de Stuttgart. Se invitó a participar en el proyecto a más de 30 arquitectos. El encargo que se les dio consistía en diseñar casas que fuera rentable construir y que pudieran ofrecer la mayor funcionalidad posible en poco espacio.

 

Small is beautiful

Los arquitectos lograron hacer algo visionario, porque las construcciones concebidas terminaron por convertirse en una nueva forma de vivienda social. La Werkbundsiedlung se convirtió en un contramodelo de las monumentales viviendas de protección oficial como el Karl-Marx-Hof. Su lema era small is beautiful (en inglés, lo pequeño es bello). Las razones por las que vale la pena coger el bus desde la estación de la línea U4 Ober St. Veit para hacer una visita al Werkbundsiedlung son varias.

 

Hasta la actualidad, se han conservado 64 de las 70 edificaciones iniciales. Estas fueron renovadas con gran celo hace pocos años. Qué tiene de especial: la Werkbundsiedlung no es un museo, sino una urbanización de viviendas unifamiliares habitadas, que a día de hoy sigue siendo vivienda social. Los vieneses y vienesas que viven aquí siguen teniendo vistas al jardín. Lo que es aún más admirable es el hecho de que todos los arquitectos que participaron en su construcción eran de los más grandes de su tiempo.

 

Un influyente gestor de proyectos

El representante más radical del Movimiento Moderno temprano en Austria, Adolf Loos, colaboró en dos grandes proyectos de casas adosadas. Josef Hoffmann también ideó cuatro complejos de viviendas. A principios del siglo XIX, ya había dado rienda suelta a sus impulsos creativos y sabía moverse con el paso del tiempo. La lista es larga: Richard Neutra, quien después haría una brillante carrera en los EE. UU., participó tan intensamente en la Werkbundsiedlung como Clemens Holzmeister.

 

El proyecto fue dirigido por Josef Frank, considerado uno de los diseñadores más influyentes del siglo XX. Fueron especialmente los modelos de muebles, telas, alfombras y objetos de uso cotidiano de todo tipo que realizaría por encargo de la empresa sueca Svenskt Tenn los que le darían fama. Ah, un dato curioso para la época: Margarete Schütte-Lihotzky fue también una arquitecta colaboradora.

 

El encanto de lo moderno

No obstante, no solo fueron los éxitos arquitectónicos los que hicieron de la Werkbundsiedlung algo particularmente fascinante. Incluso la disposición general de los edificios, que se debe a la ligera inclinación del terreno, emite un encanto especial. Por el conjunto de viviendas pasan senderos sinuosos que se vuelven a encontrar en el intrincado corazón de la parcela e invitan a pasear por este panóptico del Movimiento Moderno clásico. Huelga decir que la idea de la Werkbundsiedlung nunca pudo convertirse en un estándar, por lo que terminó siendo un caso único y aislado.

 

A diferencia de proyectos anteriores, el Wiener Werkbundsiedlung se centró en "la rentabilidad en los espacios más pequeños". Las casas son realmente muy pequeñas en comparación con los tamaños de habitaciones y apartamentos habituales en la actualidad, pero una y otra vez transmiten una amplitud asombrosa debido a la funcionalidad que fue significativa para la era moderna temprana, el nivel más alto de economía en detalle y vistas y referencias visuales inteligentemente ubicadas. 

 

Las casas, amuebladas por fabricantes e interioristas de renombre, estuvieron abiertas al público como una exposición internacional / Werkbundsiedlung del 4 de junio al 7 de agosto de 1932. Mas de 100.000 personas visitaron el asentamiento durante esta exposición. La respuesta de los medios internacionales fue muy positiva.

 

La situación económica de gran parte de la población fue mala durante este tiempo. Solo se pudieron vender 14 casas, incluidos jardines, según lo previsto; los demás fueron alquilados y pasaron a ser propiedad directa de la administración de la ciudad de Viena durante la era nazi en 1938. El bombardeo de Viena en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial causó el derribo de seis casas que fueron reemplazadas por nuevos edificios de otros arquitectos, incluido Roland Rainer .

 

En 1983 56 de las 64 casas que quedaron después de la guerra fueron renovadas por Adolf Krischanitz.  En el transcurso de esto, Krischanitz construyó un pequeño museo del asentamiento al oeste de la casa al lado de Woinovichgasse 32. Documentó su trabajo en un libro en 1989. Dado que algunos de los edificios eran de propiedad privada, no todas las casas se pudieron renovar en ese momento. 80 años después de la apertura, en 2012, la administración de la ciudad comenzó la necesaria renovación y renovación de la propiedad en cooperación con la Oficina Federal de Monumentos.  La renovación se completó en 2019. En 2020, Werkbundsiedlung Vienna recibió el Sello de Patrimonio Europeo .

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/media/set/?vanity=carlos.bentocompany&set=a.4112103032138169

 

Fuente:

https://www.wien.info/es/sightseeing/architecture-design/werkbund-estate