22. ago., 2020

FLORA RUCHAT-RONCATI

 

Flora Ruchat-Roncati, “La Poetisa del Concreto” como la llama el periódico Le Temps (Parzer, 2014), nació en Riva San Vitale, Suiza, en 1937. Representante de la denominada “Escuela de Ticino”, su obra arquitectónica se fundamenta en la lectura del sitio y la realización de un balance entre el contexto urbano y rural.

 

Estudió Arquitectura en el ETHZ (Escuela Técnica Federal de Zurich), de donde se gradúa en 1960. Ese mismo año había decidido viajar junto a su familia a Costa de Marfil, estado africano recientemente independiente y que planteaba oportunidades para la joven familia. Lamentablemente antes del viaje pierde la vida su esposo André Ruchat, que era piloto, en un accidente aéreo. Flora junto con su hija enfrenta el desafío de su carrera profesional y académica en Suiza.

 

Entre 1962 y 1971 colabora con los arquitectos Aurelio Galfetti e Ivo Trümpy, junto a quienes diseña diversos proyectos en la zona de Ticino, destacando entre ellos las piscinas naturales de Bellinzona. La vieja villa de Bellinzona se une a la ville nouvelle, a través de una pasarela que pasa sobre las instalaciones de recreación acuática; un “paradigma de la arquitectura del territorio” según la describe Bruno Reichlin (en Menz, 2013). Giulio Ghirardi (2014) retrata el complejo de la siguiente forma: “La ruta de acceso está embebida en una estructura de hormigón, que organiza el paisaje construido y el territorio, a través de una pasarela  peatonal elevado seis pies sobre el nivel del río, conectando visualmente el vacío valle de Ticino, el Castillo de Castelgrande, la ciudad, las montañas y el cielo. Todos los aspectos funcionales de las piscinas han sido resueltos subordinándolos a la visión espacial, la cual busca fusionar la ciudad con el río a través de una pasarela peatonal, una estructura que provee de carácter a la expansión de la ciudad, al paisaje proyectado, listo para acomodar nuevas actividades y funciones”.

 

En 1971 establece su propio estudio en Riva San Vitale (Ticino). En 1974 de la unión con el sindicalista y poeta friulano Leonardo Zanier nace Elisa. Al año siguiente se muda a Roma. Entre 1975 y 1985 trabaja tanto en Suiza como en Italia. Desplazándose entre Zurich, Riva San Vitale, Delémont y Roma, Ruchat-Roncati desarrolló una “creatividad en movimiento” (Menz, 2013). En sintonía con los ideales sociales de muchos arquitectos comprometidos de los años 60’s y 70’s, diseña durante este tiempo numerosas escuelas en la región de Ticino; se involucra en el diseño de cooperativas de vivienda en Taranto, las cuales para ella significaron un “renacimiento de la ciudad”; en Roma participa en la competencia para el diseño urbano del barrio Testaccio, así como el Plan Urbano de Riva San Vitale, su ciudad natal.

 

Su producción construida abarcó las fronteras regionales y culturales aparentemente insuperables perceptibles en toda Suiza, logrando importantes obras de infraestructura en el Jura y la planificación y diseño del campus de la EPFL en Lausana. Al mismo tiempo, sus antiguos alumnos enseñan y practican en todas partes de Suiza, y su educación forma una base común sólida para una producción arquitectónica cada vez más unificada y de alto rendimiento que es simplemente suiza. Este notable legado se logró mediante una sutil pero poderosa combinación de talento y diplomacia, determinación y flexibilidad. La producción construida de Ruchat es en sí misma heterogénea, rechazando conscientemente la creación de un estilo característico reconocible, a favor de desarrollar la solución más adecuada para cada situación.

 

Una de las razones de su variedad es la marcada preferencia de Ruchat por proyectos en asociación compartida y autoría cooperativa, desde su asociación inicial con Aurelio Galfetti e Ivo Trümpy en Bedano (1960-1971) hasta colaboraciones y prácticas compartidas posteriormente con Dolf Schnebli y Tobias Ammann en Zúrich. y Agno (1990-1996), y con Renato Salvi en el proyecto de infraestructura La Transjurane (1988).  Otra razón es su compromiso con un modo de investigación fluido y permanente, evitando posiciones rígidas y, por lo tanto, más capaz de tender un puente entre las posiciones a menudo monolíticas de sus colegas masculinos en la enseñanza y en la práctica.

 

Paralelo a esta intensa actividad profesional, Rochat-Roncati inicia una destacada carrera académica, no sin vencer antes varios obstáculos. En 1977 enseña Teoría de la Arquitectura en la Universidad de Reggio Calabria. La Escuela Técnica Federal de Zúrich (su Alma Mater), predominantemente masculina y tecnológica, se opone a su contratación, sin embargo partiendo como conferencista invitada llega finalmente, en 1985, a ser la Profesora encargada de la cátedra de Arquitectura y Diseño, lo que la convirtió en la primera mujer Professor en el ETHZ.

 

Fue además conferencista invitada en diversas universidades, entre las que destacan: Syracuse University (1980), Cornell University (1980), Universidad de Florencia (1982), Bouakedemie Amsterdam (1983), la Universidad de La Sapienza de Roma (1979/2000). Entre 1989 y 1998 colabora con diversos arquitectos como: Renato Salvi junto a quien diseña las infraestructuras de la carretera Transjurana; y con Dolf Schnebli y Tobias Ammann con quienes trabaja en las sedes del banco UBS en Manno y Lugano. Flora Ruchat-Roncati falleció el 24 de octubre de 2012.

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.3929907097024431&type=3

 

Fuentes:

https://undiaunaarquitecta.wordpress.com/2015/07/04/flora-ruchat-roncati-1937-2012/

https://arch.ethz.ch/en/news-und-veranstaltungen/lehre-forschung/flora-ruchar-roncati.html