21. jul., 2020

EILEEN GRAY. SU VIDA

 

Eileen Gray (1878-1976) a pesar de no gozar de un gran reconocimiento a lo largo de su carrera profesional, actualmente es considerada como uno de las arquitectas y diseñadoras de muebles más importantes de la historia del arte. Las aportaciones al mundo del diseño y de la arquitectura realizadas por Eileen Gray son claramente visionarias. Sin embargo hasta casi finales de la década de 1960 su obra cayó en el olvido. Sin duda alguna el encargado de colocar en el lugar que se merece a Eileen Gray, sería el crítico Joseph Rykwert al publicar algunos de sus logros en la revista Domus en 1967. A partir de este momento en los años 70 y 80 comienza a consagrarse y a exponerse cada vez más, logrando precios inesperados en las subastas.

 

“Para una obra arquitectónica dos casas, algunos interiores y varios proyectos sin ejecutar, podrían parecer excesivamente modestos,” pero que “en el caso particular de Eileen Gray, la modesta cantidad contrastaba claramente con la extraordinaria calidad: una calidad suficientemente alta para colocarla entre los maestros del movimiento moderno, sin importar lo condensado de sus logros.”  Eileen Gray: Two Houses and an Interior, 1926-1933. Joseph Rykwert , revista Perspecta ,1971

 

Hija de James McLaren Smith, pintor de profesión, y de Eveleen Pounden, nació en Irlanda como Katherine Eileen Moray Smith el 9 de agosto de 1878. En 1895 su madre heredó el título de Baronesa Gray, cambiando entonces el apellido de sus hijos. Eileen Gray fue el último hijo de un matrimonio escocés irlandés adinerado. Eileen nació el 9 de agosto de 1878 en la ciudad Enniscorthy en County Wexford en Irlanda. Su infancia fue enriquecedora desde el punto de vista artístico, ya que ambos padres promovieron su talento inscribiéndose en la Slade School of Art de Londres y facilitando sus viajes por Italia, Alemania y Suiza. En 1900 se mudó a París, a un departamento en la rue Bonaparte que todavía ocupaba en los años 70. Tras la muerte de padre, Eileen Gray junto con dos compañeros de la Slade (Jessie Gavin y Katheen Bruce) se trasladaron a París centro neurálgico del arte en ese momento. Fue allí donde Gray continúo su formación en la prestigiosa Academia Julian y en la École Colarossi, así como cursos de verano en Normandia a cargo de la pintora neozalandesa Franzes HodgKin.

 

Al enfermar su madre en 1905, Eileen decide abandonar París y regresar a Londres, aunque regreso en 1906 a París interesándose por el uso del lacado, que en ese momento comenzaba a extenderse como consecuencia de la influencia oriental de China y Japón. De este modo acudió al taller de Seizo Sougarawa Sugawara durante 4 años para aprender está técnica, manteniendo contacto profesional con él durante toda su vida. Eileen Gray se mantuvo entre Londres y París hasta el estallido de la I Guerra Mundial, fecha en la que regresaría a Londres junto a Seizo Sougarawa. Sin embargo, ni Eileen Gray ni Sougarawa consiguieron el reconocimiento y la visibilidad que tanto anhelaban, a pesar de abrir un negocio de diseño de mobiliario en Chelsea. Es probable que este hecho motivará su vuelta a París tras la finalización del conflicto bélico en 1917.

 

En París se dedicará al diseño de interiores. Abrió un taller a la vuelta de su apartamento donde exhibía objetos y muebles que ella misma había diseñado y fabricado, la Galerie Jean Désert, donde logró abrirse paso entre la clientela adinerada parisiense. En 1922 recibió sus primeros encargos para diseñar interiores. Para ese momento su trabajo había declinado naturalmente hacia el Art Déco. Entre los trabajos realizados destaca el diseño realizado en 1923 para el Salón de Otoño que logró el reconocimiento de artistas. Ese mismo año expuso su obra en Amsterdam junto al arquitecto De Stijl Jan Wils. La vanguardia holandesa recibió con admiración su diseño de un “tocador de dormitorio para Monte Carlo” expuesto originalmente en el Salon de Artistes Décorateurs de 1923. Esta admiración fue recíproca cuando Gray asistió en París a una exposición de diseño holandés en París ese mismo año.

 

“Incluso en sus primeras piezas se encuentra la modesta elegancia, la belleza formal y la precisa apreciación de la calidad del material , cercanas al espíritu del trabajo de Loos o incluso de Mies.” Rykwert


Uno de los interiores más memorables de la era Art Deco es el llamado apartamento Rue de Lota, que fue diseñado por Eileen Gray para Madame Mathieu-Levy en la Rue de Lota en París a principios de los años 20. Gray tardó no menos de cinco años en completar el espacio de vanguardia, que llenó con paneles lacados, muebles cubistas, junto con muebles de inspiración africana y piezas modernistas. Algunas de las piezas creadas para este interior inspirador, como un sofá en forma de barco, con forma de barcos descubiertos en antiguas pinturas murales egipcias, hoy en la colección del Museo de Arte de Virginia, y pantallas cubistas lacadas en blanco y negro. son considerados los más buscados por los coleccionistas de todo el mundo. La casa de la Rue de Lota se discutió en la sesión dedicada al Art Deco francés en el programa que organizo en la Escuela de Diseño de Interiores de Nueva York, titulado Diseño de colección: historia, colecciones, aspectos destacados.

 

Eileen Gray estaba fascinada por la belleza de la laca tradicional. Aprendió el centenario oficio de un artesano japonés y luego perfeccionó sus habilidades a lo largo de muchos años. Eileen Gray experimentó con diferentes dimensiones y acabados de los paneles. Más que un separador de ambientes, el biombo Brick Screen (1922-1925) con su elegancia. es más bien una escultura para cualquier ambiente. Los paneles fijos y los móviles están lacados a mano con varias capas en un proceso que lleva varias semanas, cada capa se seca completamente, luego se lija a mano y finalmente se pule a mano para proporcionarle un brillo impecable.

 

Su obra a partir de este hecho reflejaba una clara influencia geométrica de De Stijl. En 1924 Eileen Gray y el arquitecto Jean Badovici hicieron un viaje para ver la arquitectura moderna y él la convenció para que se dedicara a la arquitectura. Ésta se convirtió en la etapa más brillante de la diseñadora irlandesa. En 1926 Gray diseñó una de las viviendas más importantes del Movimiento Moderno, la E 1027 para la que creo algunos de sus diseños atemporales como la Silla Transat (1925) o su famosa mesa E 1027 (1927) de acero tubular y cristal. En 1929 creó uno de sus diseños más reconcidos en sillón Bibendum cuya silueta estaba basada en el muñeco de Michelin. Entre 1930 y 1931 diseño los planos del interior del apartamento del propio Badovici en la Rue Chateaubriand, y luego otra casa para su propio uso, la Tempe a Pailla en Castella, que terminó en 1934. El último proyecto fue una exposición celebrada en el Pavillon des Temps Nouveaux diseñado por Le Corbusier en 1937 y la presentación de un proyecto para el Centre de Vacances que nunca se llegó a realizar. Desde ese momento Eileen Gray pasó a un segundo plano hasta la década de los 70, donde sus diseños adquirieron una notable fama hasta hoy.

 

En la obra de Eileen Gray se aprecia influencias del trabajo con metales de Marcel Breuer de la Escuela de la Bahaus aunque ella tal y como se ha mencionado no se encasillo dentro de ninguna de los movimientos artísticos que tuvieron lugar en su época. Si es cierto que mantuvo relación con alguno de ellos como por ejemplo la Unión de Artistas Modernos. Poco a poco Eileen Gray va enfocando sus trabajos hacia el mundo de la arquitectura. Destacaron proyectos como el realizado junto a Baldovici, que recibiría en nombre de La Casa E 1027, situada en Roquebrune-Cap-Martin, al sur de Francia, cerca de Mónaco sobre un acantilado cercano al mar. Fue construido por Eileen Gray entre 1926 y 1929 como residencia de vacaciones de verano para ella y Jean Badovici.

 

Aunque la casa fue en cierto sentido una obra en colaboración, en realidad, Gray fue la única responsable del diseño y de la supervisión de su construcción. Badovici principalmente colaboró en la asistencia técnica cuando fue necesario. Gray construyó la casa en un tramo aislado de la Riviera francesa, en el lado oeste de Cap-Martin con vistas a la bahía de Mónaco. Eligió este lugar por la belleza de sus vistas y construyó la casa directamente en el terreno, con el interés de que interactuara con los elementos naturales que la rodeaban, estudiando cuidadosamente el viento y el ángulo del sol en diferentes momentos del día y el año; de esta manera fue capaz de construir una estructura con una constante, la evolución de su relación con el sol, el viento y el mar.

 

Gray diseñó la casa de forma que el interior y el exterior fluyeran juntos. No sólo todas las habitaciones dan a un balcón; las persianas, pantallas y ventanas son móviles, permitiendo a sus ocupantes relacionarse en armonía con el mar y las colinas que rodean la vivienda. La casa fue diseñada como una vivienda mínima, simple y eficiente, con muebles empotrados y sin espacios perdidos. La planta alta consta de un gran salón abierto, un estudio – dormitorio, una cocina y un baño. La planta baja consta de una gran área de estar cubierta, un dormitorio de invitados, cuarto de servicio, y un aseo. En la cubierta se construyó un jardín con una cocina al aire libre comunicada con la cocina del interior, y una pequeña zona para tomar el sol.

 

Llevar la funcionalidad al límite como sistema de rotura del “funcionalismo” burgués, pragmático y “utilitarista”, explorar los infinitos recursos del hábitat, es el fin significativo de la E.1027. No es el simple uso, ni la cruda necesidad, ni la mera utilidad, ni siquiera el hábito artificial creado por la moda, sino un uso que dignifica al ser humano, un uso “espiritual”, una función humana fundamental, es lo que Gray plantea para conseguir una obra arquitectónica de altísima calidad.

 

Eileen Gray había calculado el punto de vista ideal y la suspende en el paisaje en el sitio preciso, toda blanca, radiante de luz, como un romántico y privado refugio, todo lo contrario que su amante Badovici, al que le gustaba invitar a amigos y artistas. Entre los más conocidos, Fernand Léger, Jean Cocteau y Charlotte Perriand… La tragedia estética se consuma en 1938, cuando Badovici, ya separado de Eileen Gray, invita a Le Corbusier a quedarse en la villa. Le Corbusier decidió entonces pintar ocho paredes de la casa con temas femeninos que claramente representaban escenas sáficas y, por si esto no fuese suficiente, se hizo fotografiar totalmente desnudo mientras las pintaba (la famosa fotografía en la que se le ve por detrás y destaca en su pierna derecha la terrible cicatriz consecuencia de un accidente náutico). “Falocracia desnuda”, calificó el crítico Rowan Moore este momento en el periódico británico The Guardian. En su opinión, Le Corbusier, “aparentemente afrentado por el hecho de que una mujer pudiera crear una obra racionalista tan refinada, impuso su dominio sobre el territorio orinando como un perro”. Los murales que pintó en las paredes blancas de la casa le parecen a Moore “estridentes y feos”.


Eileen Gray describió el acto de Le Corbusier como “vandalismo puro”. Se dice que nunca regresó al lugar. Badovici falleció en 1956 y su sucesor cambió la casa eliminando muchos de los muebles originales. Pero la historia no acaba ahí. Le Corbusier vuelve a Roquebrune en 1950, cuando estaba construyendo la extraordinaria Unité d’Habitación en Marsella, y se instala al lado de la finca, donde construye el célebre Cabanon, pequeño refugio privado de 13 metros cuadrados, íntegramente construido en madera siguiendo el concepto de mínimo y máximo espacio de su Modulor. Le gustaba tanto el lugar que acabó sus días allí. Murió ahogado en agosto de 1965 mientras nadaba justo debajo de la casa E1027. 

 

Otro ejemplo de su obra fue también la casa que en 1930 se fabricaría a sí misma y que se ubica en Castelar junto a la costa francesa, aunque seguiría manteniendo su primera residencia en la capital, París. En 1932 comenzó a proyectar su propia casa de veraneo a las afueras de Menton, cerca de Castellar, Francia, que estuvo terminada en 1934, y tras lo cual Gray empleó mucho de su tiempo en el sur de Francia. Alquiló un apartamento con vistas al puerto de Saint-Tropez como refugio de los días de verano y las crecientes muchedumbres de la Côte-d’Azur. A pesar del aumento de popularidad de la ciudad, continuó visitando la zona en numerosas ocasiones, construyendo su última casa, Lóu Pérou (1954-61), entre los viñedos de Chapelle-Ste-Anne, aunque París siguió siendo su principal residencia.

 

Forzada a abandonar la costa francesa y expatriada durante la Segunda Guerra Mundial, huye a Lourmarin en la región de Vaucluse. Allí diseña una casa para Badovici en un terreno adquirido en Casablanca. Mientras tanto, su hogar de Menton, Tempe a Pailla, es saqueado y medio destruido por las tropas alemanas y los constantes bombardeos de la zona. Pero en 1945 Menton es liberado y Gray vuelve a Castellar y al encontrar su casa en penosas condiciones regresa a París.

 

Gray era bisexual. Formó parte de los círculos de lesbianas de la época, siendo asociada con Romaine Brooks, Gabrielle Bloch, Loie Fuller, la cantante Damia y Natalie Barney. La relación intermitente de Gray con Damia finalizó en 1938, tras lo cual nunca volvieron a verse, aunque ambas vivieron hasta los 90 años en la misma ciudad. Gray tuvo durante algún tiempo una relación intermitente con el arquitecto y escritor rumano Jean Badovici. Él había escrito sobre sus diseños en 1924 y había animado a Gray en su interés por la arquitectura. La relación concluyó en 1932. Gray se mantuvo activa tras cumplir los 90 años, trabajando hasta 14 horas al día perfeccionando su portafolio y organizando sus diversos diseños de muebles y proyectos. A las 8:30 de la mañana del 31 de octubre de 1976 Eileen Gray muere en París a los 98 años; sus cenizas son enterradas en el cementerio de Père Lachaise, París, el 5 de noviembre del mismo año.

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.3833303573351451&type=3&uploaded=43&needsRefresh=true

 

Fuente: https://circarq.wordpress.com/2016/12/05/eileen-1878-1976/