16. may., 2019

TONY GARNIER

Tony Garnier es el primer arquitecto urbanista del siglo XX. La mayoría de sus proyectos son por cierto el origen de progresos considerables en cuanto a la reflexión que llevaban los arquitectos sobre lo que consideraban que es la arquitectura moderna. Personaje discreto, Tony Garnier consagro la mayoría de su vida a su pasión de la arquitectura. ¿Pero quien era Tony Garnier realmente? Su recorrido es a la imagen de su obra, ejemplar.


Tony Garnier nace el 13 de agosto de 1869 en Lyon en el barrio de la Croix-Rousse. Es un hijo de obreros tejedores de seda. Su padre, Pierre Garnier, es diseñador en sedería. Su madre, Anne Evrard, es tejedora. Desde su juventud, tuvo que hacer frente a las condiciones de vida de esos obreros de la seda; Así quiso, muy temprano, a través de su pasión, la arquitectura, lograr al problema social del alojamiento. Inventar una nueva manera de pensar el alojamiento será una de sus preocupaciones más importantes. Hacerse arquitecto es un objetivo que alimenta desde su infancia.


Empieza estudios en la escuela de la Martiniere en el barrio “Les Terreaux” (1886-1889). En 1889, parte para la École des Beaux-Arts de París. Frecuentó los círculos socialistas donde recibió las influencias de Jean Jaures y de Emile Zola. Trabajó en el estudio de Julien Guadet, su profesor en París y autor de Elementos y teorías de la arquitectura. Logró el Prix de Rome, hecho que le llevó a residir en la ciudad de Roma desde 1899 a 1904, en la Villa Médici, donde comenzó a trabajar en la obra fundamental de su vida, el proyecto de la Ciudad Industrial, que se construiría con nuevos materiales, acero y hormigón especialmente, que presentó en 1901 y no fue bien recibida.

 

El proyecto social y urbanístico al estilo de las utopías de Fourier se encontró con la oposición de los grupos más conservadores. En 1904 fueron exhibidas en París la reconstrucción de la pequeña ciudad italiana de Tusculum, situada en una colina romana, y la primera versión de la Cité Industrielle. Entonces sí tuvo el reconocimiento merecido. Los siguientes treinta y cinco años de su vida los dedicó exclusivamente a este proyecto, pensando en su posible aplicación inmediata en los países jóvenes. Trabajó en especial con Edouard Herriot, alcalde de Lyon, lugar donde en 1908 Garnier conoció a Le Corbusier.

 

El proyecto inicial se propuso sobre un terreno concreto, montañoso y llano a la vez y próximo a un río. Planteada para unas 35.000 personas (ligeramente superior a la ciudad Jardín de E. Howard), la Ciudad Industrial se planteó como un nuevo modo de vida, era un nuevo concepto de ciudad socialista en la cual no eran necesarias ni cárceles, ni cuarteles, ni tribunales, ni murallas. Una ciudad sin propiedad privada. Diferenció cuatro funciones principales: residencial, laboral, esparcimiento y transporte y destinó una gran parte de su superficie a zonas verdes. La estructura estaba basada en una zona con un barrio residencial, un centro urbano, una zona industrial, una estación ferroviaria y los edificios públicos necesarios.

 

Estableció una tipología de vivienda de dos alturas de acuerdo con unas normas de ventilación, soleamiento, y espacio verde. También determinó una jerarquía de calles de diferentes anchuras arboladas a ambos lados y estableció una distinción entre la circulación peatonal y rodada, y entre las vías de paso de circulación local y circulación de tránsito. Organizó el conjunto mediante una ordenación descentralizada que garantizaba las orientaciones óptimas, al basarse en un sistema ortogonal que facilitaba la posible expansión con islas residenciales de 30 x 150 metros, rodeadas por una zona ajardinada equivalente a la mitad de la superficie de la isla, lo que permitía suprimir los patios interiores. Así pues Garnier sentó las bases de la Carta de Atenas de los CIAM. En 1932 elaboró una versión con un suplemento en el que desarrollaba las zonas residenciales de mayor densidad. No se quedó en un nivel superficial, desarrolló con profundidad todos los aspectos y alcanzó un grado altísimo de definición, incluso llegó a diseñar cada tipología de edificios con absoluto detalle.

 


Muy ligado a sus raíces, Tony Garnier decide, al fin de su estancia romana, volver a su ciudad natal: Lyon. El alcalde Victor Augagneur le confía una primera obra, en 1904, : la realización de la Laiterie-Vacherie municipale (Lechería-Vaquería municipal) del Parque de la Tete d’or. El alcalde, satisfecho del trabajo del arquitecto, le recomendara a su sucesor, Edouard Herriot. 
Es el principio de una larga y fructuosa colaboración entre los 2 hombres. Edouard Herriot confiara a Tony Garnier la mayoría de las Grandes Obras de la ciudad: El Matadero de la Mosca y mercado de ganado (1908-1928), El Hospital de Grange -Blanche (1911-1933),El Estadio Municipal de Gerland (1913-1926) y El Barrio de los Estados-Unidos (1919-1933). Son publicados en 1920.



El 20 de julio de 1915, a los 46 años, contrae matrimonio con Catherine Laville, que tenía 21 años. Ambos se instalan en la villa que construye en St Rambert en Lyon. Entre 1930 y 1933, lleva a cabo su última obra, la de la construcción del “Hotel de ville“(ayuntamiento) en Boulogne-Billancourt (en la periferia al sur oeste de Paris). Después de haber formado una generación de arquitectos en Lyon, Tony Garnier se jubila en 1938, en la hacienda de Carnoux, ciudad de Bedoule, cerca de Marseille. Consagra este período a su primer amor, el dibujo. La lectura de su diario de a bordo, durante el periodo 1940-1943, confirma que tenía una producción importante de croquis y dibujos, un por día más o menos. Muere el 19 de enero de 1948, sin descendencia. Su cuerpo esta enterrado en Lyon en el cementerio de la Croix-Rousse.

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2796436097038209&type=3&uploaded=30

 

Fuentes: http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=garnier-tony

http://www.museeurbaintonygarnier.com/espagnol/2_1.html