12. may., 2019

GRANDES ARQUITECTOS SIN TÍTULO

Parece mentira pero ni Frank Lloyd Wright, ni Mies van der Rohe,  ni Le Corbusier estudiaron nunca arquitectura de forma reglada. Wrigth abandonó sus estudios de ingeniería tras dos cursos Mies ni siquiera sacó el bachillerato y le Corbusier aprendió los oficios de grabador y cincelador con L' Eplattanier y en su carnet de identidad figura como "Hombre de Letras".

 Adolf Loos nunca obtuvo el título de arquitecto y Serge Chermayeff, mítico profesor en Harvard, destacó primero como bailarín, siendo campeón del mundo de tango. Craig Ellwood era el nombre de una licorería que John Nelson Burke utilizó para su estudio de arquitectura donde otros firmaban sus proyectos pues él nunca había estudiado ni poseía el título de arquitecto.

Tadao Ando trabajó como conductor de camiones y fué boxeador amateur antes de iniciar su carrera tras viajar y conocer las obras de otros grandes arquitectos,  muchos de los cuales tampoco tenían título. Louis Sullivan, el maestro de Wright, solo estudió un año en el Instituto de Massachusetts de Tecnología y otro en la École des Beaux-Arts de París.  Richard Buckminster Fuller  fue expulsado de la Universidad de Harvard no una vez, sino dos veces, para nunca graduarse.

Luis Barragán asistió a la Escuela Libre de Ingenieros de Guadalajara, México, graduándose en ingeniería civil en 1923, mientras continuaba estudiando para obtener un título de arquitectura que nunca ganaría. Carlo Scarpa asistió a la Real Academia de Bellas Artes de Venecia, donde se graduó como profesor de dibujo  y  Peter Zumthor  fue aprendiz de ebanista local y estudió diseño industrial en Basilea y en el Pratt Institute de Nueva York.

 

1.- Frank Lloyd Wright  ABANDONÓ LOS ESTUDIOS DE INGENIERÍA TRAS DOS CURSOS

 Nació el 8 de junio de 1867 en Richland Center (Wisconsin). Pasó su infancia y su adolescencia en una granja de Wisconsin, donde vivió en estrecho contacto con la naturaleza, algo que condicionó su posterior concepción de la arquitectura. Ingresó en la Universidad de Wisconsin para estudiar ingeniería, pero tras dos cursos abandonó los estudios y se trasladó a Chicago para trabajar como dibujante en el estudio de Adler and Sullivan. Uno de los socios de esta compañía, Louis Henri Sullivan, ejerció una importante influencia en la obra de Wright, que siempre le consideró su maestro y al que siempre recordó con respeto y afecto. En 1893 abrió su propio estudio de arquitectura en Chicago.  

Su primera obra en solitario fue la Charnley House de Chicago (1892), a la cual siguió, algo más tarde, toda una serie de viviendas unifamiliares que tienen en común su carácter compacto y la austeridad decorativa, en oposición al eclecticismo de la época. En estas primeras realizaciones de arquitectura doméstica, conocidas como prairies houses o «casas de las praderas», están presentes algunas de las constantes de su obra, como la concepción predominantemente horizontal, el espacio interior organizado a base de dos ejes que se cruzan y la prolongación del techo en alas que forman pórticos.

 

2. - Adolf Loos  NUNCA LOGRÓ EL TÍTULO DE ARQUITECTO. 

Nace el 10 diciembre de 1870 en Brunn, Viena. Tenía sólo once años cuando murió su padre, cantero de profesión. Fue un niño rebelde que fracasó en varios intentos de ingresar a la escuela de arquitectura, accediendo entonces en la Escuela de Arte y Oficios de Reichemberg en Bohemia. Entre 1890 y 1893 asistió a la Escuela Politécnica de Dresde, pero nunca logró el título de arquitecto. Contrajo sífilis en los burdeles de Viena, a resultas de la cual quedaría estéril y sería repudiado por su madre en 1893. Ese mismo año viajó a Estaos Unidos para visitar la Exposición Universal de Chicago, permaneciendo tres años en aquel país (1893-1896), durante los cuales vivió de trabajos eventuales como albañil, entarimador y dibujante.  

Su estancia en Estados Unidos y el contacto con la cultura anglosajona le causaron una profunda impresión que a la postre influiría decisivamente en sus criterios estéticos. En 1896 regresó para establecerse en Viena donde fue conocido como escritor, publicando especialmente en la “Neue Freie Presse".  En 1899 revolucionó la arquitectura vienesa con la construcción del Café Museum. En 1908 escribió un famoso artículo denominado Ornamento y delito, en el que proclamaba una evolución estética que prescinde del adorno y el ornato.  Al finalizar la1ª Guerra Mundial, el primer presidente de Checolovaquia, Tomas Masaryk, le concedió la nacionalidad checa. Poco después, en 1921, fue nombrado arquitecto jefe del Ayuntamiento de Viena.

 

 3.- Ludwig Mies van der Rohe  NI SIQUIERA SE SACÓ EL BACHILLERATO

Maria Ludwig Michael Mies nació en Aquisgrán el 27 de marzo de 1886, fue hijo de Michael Mies y Amalie Rohe, cuarto hijo de una familia católica. En 1900 empezó a trabajar como cantero en el taller de piedra de su padre y en 1902 fue asignado capataz de una obra.  Luego comenzó a trabajar haciendo florituras para un fabricante de cornisas. En 1905 se trasladó a Berlín para colaborar como diseñador de muebles en el taller de Bruno Paul.  El máximo representante de la sobriedad moderna no estudió arquitectura. Ni siquiera se sacó el bachillerato.  A Mies sólo lo movió un objetivo: construir. Por hacerlo apoyó a los nazis, abandonó a su mujer o, consumido por la artritis, acudió a las obras en silla de ruedas durante dos décadas.

A pesar de no tener estudios, Mies leyó toda su vida. Su primer cliente, el filósofo Alois Riehl, le inculcó la costumbre. Era un joven de provincias de 20 años cuando le encargó su casa en Postdam, a las afueras de Berlín, y le transmitió una idea: la transformación del individuo como requisito para la transformación de la sociedad.  Un joven Mies, vestido con bata blanca, posa junto a Walter Gropius en el alféizar de una ventana del estudio de Peter Behrens en Berlín donde trabajó de 1908 a 1911. De él heredaría la querencia por la sobriedad. De Berlín, el amor hacia la metrópolis, los trajes a medida y el éxito.

Corría 1912 cuando Mies comenzó a cortejar a la ilustrada y rica Ada Bruhn, con la que tuvo tres hijas. Los padres de Ada mantuvieron a la pareja durante la Primera Guerra Mundial, cuando él ingresó en la infantería para combatir en Rumania. Puede que fuera allí, en el campo de batalla, donde incubó el cambio. Al regresar, defendió una arquitectura “de piel y huesos” con tres rascacielos de vidrio con esqueleto de acero para la Friedrichstrasse de Berlín. Luego le pidió a su ayudante, Sergius Reuenberg, que tirara todos sus dibujos de proyectos neoclásicos. También se separó de su mujer. Apareció Mies van der Rohe, el conjuntivo holandés y el apellido de la madre sirvieron para adornar a un hombre que odiaba el ornamento y que se reinventó a sí mismo al reinventar la arquitectura.

 

4.- Le Corbusier:  UN HOMBRE DE LETRAS, SEGUN SU CARNET DE IDENTIDAD

Nació en 1887, en la localidad de La Chaux-de-Fonds, en la Suiza francófona con el nombre de Charles Édouard Jeanneret-Gris. Su padre se dedicaba a lacar cajas de relojes para la industria relojera de su ciudad natal, y su madre fue pianista y profesora de música. En 1900 Le Corbusier comenzó su aprendizaje como grabador y cincelador en la Escuela de Arte de La Chaux-de-Fonds. Uno de sus profesores, Charles L'Eplattenier, le orientó hacia la pintura y después hacia la arquitectura. En 1905 diseñó su primer edificio, la Villa Fallet, una casa unifamiliar para un miembro de la Escuela de Arte. En los siguientes diez años hizo numerosos edificios, que todavía no llevaban su sello característico posterior, y que él mismo no incluyó en su Obra Completa. 

A los 29 años se trasladó a París donde trabajó durante quince meses en el estudio de Auguste Perret, arquitecto pionero en la técnica de construcción en hormigón armado. A continuación se trasladó a Alemania para estudiar las tendencias arquitectónicas de ese país. Allí trabajó en la oficina de Peter Behrens. El año 1911 lo dedicó por completo a viajar. Desde Viena fue a Rumanía, Turquía, Grecia e Italia. En 1922, comenzó a trabajar con su primo, el ingeniero Pierre Jeanneret, en su despacho de arquitectura en la rue de Sèvres, asociación que mantuvieron hasta 1940. 

 

5.- Serge Chermayeff:  UN BAILARÍN CAMPEÓN MUNDIAL DE TANGO 

Serge Ivanovich Issakovitch nació el 8 de octubre de 1900,  hijo de una rica familia judía  poseedora de una compañía petrolera, en Grozny, (Imperio Ruso, actualmente República de Chechenia). A los 10 años Serge fue enviado solo a la escuela preparatoria en Gran Bretaña. La Revolución Bolchevique en  1917 diezmó la riqueza de la familia. Serge se marchó a Inglaterra y después de un breve período como  traductor de prensa encontró trabajo como BAILARÍN. Su físico le ayudó. Era alto y delgado, con largas extremidades y un rostro expresivo y exótico enmarcado por un abundante pelo oscuro engominado. Navegó a la Argentina cuando tenía 22 años, se especializó en tango, y regresó a Londres para ganar el Campeonato Mundial de Tango cuando tenía 27. Bailar, al parecer, era lo que iba a hacer Serge el resto de su vida. 

Sin embargo en  1928, Serge fue contratado en Waring y Gillow, fabricantes de muebles, como diseñador. Le encargaron diseñar una colección de mobiliario moderno. Con otro joven colega, el diseñador francés Paul Follot montaron una exposición de mesas, aparadores, alfombras, lámparas y muebles de acero tubular, la primera de su tipo en Inglaterra. El espectáculo fue un éxito instantáneo. A pesar de su falta de entrenamiento formal, el trabajo de Chermayeff estaba a la vanguardia del Movimiento Moderno. Su carrera comenzó modestamente en Dunchurch Road, Rugby, en 1933. 

A medida que avanzaba la década, se ampliaba el círculo de sus contactos. Serge se hizo amigo del escultor Henry Moore, y compartió estudio con el arquitecto Erich Mendelsohn en 173 Oxford Street. La oficina sólo duró tres años, pero juntos diseñaron un edificio  que ha perdurado como ejemplo de la arquitectura moderna: De La Warr pabellón en Bexhill-on-Sea.   Serge no había recibido enseñanza formal en arquitectura, pero fue elegido miembro del Instituto Real de Arquitectos Británicos, y se convirtió en uno de los arquitectos modernos más famosos del país.

 

6.- Craig Ellwood:  ERA, EN REALIDAD, EL NOMBRE DE UNA LICORERÍA 

John Nelson Burke nació en Clarendon , Texas el 22 de abril de 1922. Cuando contaba cinco años de edad, se trasladó con su familia a San Bernardino, en California. Su padre murió al poco de llegar, lo que le obligó a ayudar a sostener a su familia recogiendo fruta. Después, a los diecisiete años de edad, se mudó con toda su familia a Los Ángeles, y ahí se graduó en enseñanza secundaria en 1940. Dos años más tarde se alistó en el ejército de los Estados Unidos, abandonando una incipiente carrera como actor. Tras la guerra, en 1946, regresó a California, donde junto con su hermano y otros dos amigos fundó una compañía dedicada a ayudar a veteranos de guerra a obtener préstamos de patrocinio federal destinados a viviendas de nueva construcción. La empresa se llamó “Craig Ellwood Company”. Craig Ellwood, era en realidad el nombre de una licorería, que él y sus socios habían tomado prestado para su negocio. 

Esta empresa fracasó.  John Nelson Burke adoptó como propio el nombre de Craig Ellwood  y, ya con su nuevo nombre, encontró un trabajo en la empresa constructora Lamport Cofer Salzman.  Craig Ellwood empezó ocupándose de la confección de presupuestos y, poco después, pasó a ser dibujante de planos de taller para las casas. A principios de 1948 abre su propio estudio en solitario dedicado casi exclusivamente a pequeños encargos residenciales, e inició lo que sería un próspero e influyente, estudio de arquitectura.
Craig Ellwood fue un verdadero producto de Hollywood. Un charmante arquitecto estrella, que conducía Ferraris y hacía buenos amigos para conseguir negocios. Una personalidad ambiciosa y refinada con gusto por el buen diseño. Un reconocido arquitecto, sin embargo, que nunca había estudiado arquitectura, y por lo tanto no podía firmar los proyectos; y que en realidad tampoco eran suyos, sino de los arquitectos que trabajaban en su estudio como James Tyler o Jerry Lomax. 

 

7.- Tadao Ando CONDUCTOR DE CAMIONES Y BOXEADOR AMATEUR 

Tadao Ando nació el 13 de septiembre de 1941, unos minutos antes que su hermano gemelo,  en Osaka , Japón.  A la edad de dos años, su familia optó por separarlos, y enviaron a Tadao a vivir con su abuela. En su juventud fue conductor de camiones y boxeador amateur, colgando luego los guantes para dedicarse a la arquitectura a pesar de no tener formación en el campo. Golpeado por el Hotel Imperial diseñado por Frank Lloyd Wright en un viaje a Tokio como estudiante de segundo año de la escuela secundaria, que finalmente decidió poner fin a su carrera en el boxeo de menos de dos años después de graduarse de la escuela para seguir la arquitectura. Asistió a clases nocturnas para aprender dibujo y tomó cursos por correspondencia en el diseño de interiores.  

Contrariamente a la mayoría de los arquitectos de hoy en día, Ando no recibió formación en escuelas de arquitectura. En lugar de ello, su aprendizaje fue autodidáctico y proviene de la lectura y de viajes por África, Europa y Estados Unidos, así como de un minucioso estudio de la arquitectura tradicional japonesa en Kioto y Nara. Visitó edificios diseñados por arquitectos de renombre como Le Corbusier, Mie van der Rohe, Frank Lloyd Wrigt y Louis Kahn antes de regresar a Osaka en 1968 para establecer su estudio de diseño propio, Tadao Ando Arquitectos y Asociados.  .

 

8.- Louis Sullivan: UN AÑO EN AMÉRICA Y OTRO EN EUROPA

Louis Sullivan, el maestro de Wright, tenía una errática, aunque variada, educación formal. El creador del credo "la forma siempre sigue la función" se graduó de la secundaria con dieciséis años de edad en 1872, y fue aceptado en el Instituto de Massachusetts de Tecnología, la única escuela americana de arquitectura en ese entonces. La impaciencia le hizo retirarse al final del año, y luego vinieron dos breves aprendizajes: primero, bajo el arquitecto Frank Furness en Filadelfia, y el segundo, bajo el arquitecto-ingeniero William Le Baron Jenney, una figura prominente en el desarrollo de la Escuela de arquitectura de Chicago.

En el verano de 1874, Sullivan navegó a Europa y se inscribió en la influyente École des Beaux-Arts de París, donde nuevamente permaneció un año, haciendo breves excursiones a Florencia y Roma mientras tanto. Después de regresar a Chicago en junio de 1875, trabajó brevemente como dibujante con varias firmas, antes de unirse a su futuro socio de oficina, Dankmar Adler, en 1879. Su asociación de catorce años con Adler produjo más de cien edificios, caracterizados por una estética simultáneamente moderna pero ornamentada. Mientras escribía extensamente sobre teoría y filosofía arquitectónica, compartió el desdén de Wright por la educación formal. "Cuan extraño parece que la educación, en la práctica, tan a menudo significa supresión: que en lugar de dirigir la mente hacia afuera a la luz del día, aglomera cosas que la oscurecen y la fatigan", señaló en 1894.

 

9.- Richard Buckminster Fuller:  EXPULSADO DOS VECES DE HARVARD

Ampliamente considerado como una de las mentes más grandes de nuestros tiempos, Fuller tenía una relación rocosa con la educación formal. El hombre que popularizó la cúpula geodésica fue expulsado de la Universidad de Harvard no una vez, sino dos veces, para nunca graduarse. Él reveló sus circunstancias en una conferencia de 1961 donde habló extensamente: "Mi padre murió cuando era muy joven, y aunque mi familia era relativamente pobre yo había venido a Harvard de una escuela preparatoria para familias bastante exitosas. Pronto vi que no iba a ser incluido en los clubes como podría haber sido si yo hubiera sido muy rico o si tuviera un padre cuidando de mí, ya que gran parte de los miembros de los clubes estaba acordados previamente por los comités de graduados de los clubes. No sabía hasta ese momento que existía un sistema de clases sociales y que había diferentes grados de ciudadanos. Me entró el pánico por esa desintegración de mi mundo idealista de Harvard, participé en una huelga, falté a clases y fui expulsado. Fuera de la universidad, fui a trabajar y trabajé duro. En poco tiempo, llegaron informes a Harvard de que yo era un niño bueno y capaz, y que realmente debería volver a la universidad; así que Harvard me llamó de vuelta. Sin embargo, ahora era considerado un inconformista social, y no vi a ninguno de mis viejos amigos; dolía demasiado, de nuevo falté a clases, gasté todo el subsidio de mi año, y una vez más fui expulsado. Después de mi segundo despido, volví a trabajar muy duro. Si la Primera Guerra Mundial no hubiera llegado, estoy seguro de que la universidad me habría vuelto a llamar, y estoy seguro de que me habrían despedido de nuevo. Cada vez que regresaba a Harvard entraba en un mundo de aprensiones roedoras, no una institución educativa, y ese era el problema ".

 

10.- Luis Barragán: SE GRADUÓ INGENIERO CIVIL, NUNCA ARQUITECTO

El arquitecto mexicano ganador del premio Pritzker, cuyo trabajo se ha llamado minimalista, emocional y místico, asistió a la Escuela Libre de Ingenieros de Gaudalajara, México, graduándose en ingeniería civil en 1923, mientras continuaba estudiando para obtener un título de arquitectura que nunca ganaría. En una visita a la Exposición Internacional de Artes Decorativas de París de 1925, se familiarizó con las obras publicadas del arquitecto paisajista y ilustrador francés Ferdinand Bac. Seis años más tarde, Barragán se reunió con Bac y Le Corbusier en otra visita a Europa, dos arquitectos que eventualmente tuvieron una profunda influencia en su trabajo.

 

11.- Carlo Scarpa: PROFESOR DE DIBUJO

El enigmático italiano, conocido por su distintivo enfoque de diseño y construcción, asistió a la Real Academia de Bellas Artes de Venecia, donde se graduó con un título no profesional de profesor en dibujo arquitectónico en 1926. Rechazando el examen profesional requerido, por lo tanto, se restringió a practicar la arquitectura obligado a asociarse con otro arquitecto. Comenzó su carrera en el Real Instituto Superior de Arquitectura de Venecia, donde enseñó dibujo arquitectónico, antes de convertirse en director de arte en Venini Glass Works en Venecia de 1932 a 1947. Sólo después de la Segunda Guerra Mundial, Scarpa recibió el reconocimiento como arquitecto, especialmente luego de la renovación de 1964 del Museo Castelvecchio en Verona, Italia.

 

12.- Peter Zumthor: EBANISTA Y DISEÑADOR INDUSTRIAL

El ganador del Premio Pritzker 2009, nacido en Basilea (Suiza), siguió los pasos de su padre ebanista y fue aprendiz de un ebanista local durante cuatro años de su adolescencia. Continuó su educación en el diseño en la escuela de las artes y artesanías de Basilea (1963-67), donde antiguos profesores de la Bauhaus le enseñaron, como explicó a New York Times Magazine "todos los fundamentos del diseño, la artesanía del dibujo y de la mirada, colores, espacio en blanco y espacio negativo: forma, línea y superficie". A esto le siguió un breve período en el Pratt Institute de Nueva York, donde Zumthor estudió diseño industrial;  posteriormente regresó a Suiza en 1967, recibiendo trabajo en el Departamento para la Conservación de los Monumentos, en los Grisones. Le tomó otros doce años establecer su propio estudio en Haldenstein, pero Zumthor se enorgullece en el hecho de que nunca obtuvo un título de arquitecto. "Todo es hablar en estos días", se quejó en su entrevista de 2011 con la revista New York Times. "Mies van der Rohe y Le Corbusier procedían de una tradición en la que los arquitectos todavía sabían cómo se hacían las cosas, cómo hacer las cosas bien. Debemos obligar a las universidades a formar carpinteros y trabajadores del cuero. Los arquitectos quieren ser filósofos o artistas ahora. Tengo suerte de haber tenido mi educación, porque en los Estados Unidos, en particular, se ha perdido el contacto con el verdadero oficio de la construcción".

 

IMÁGENES: 

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Fuente:  https://www.plataformaarquitectura.cl/cl/875295/