20. mar., 2019

10 MUJERES EN LA BAUHAUS

 

Hace casi un centenar de años, Walter Gropius creó la escuela artística de Staatliche Bauhaus (Casa de Construcción Estatal) en Alemania con el propósito de formar una institución que acogiera arte, diseño y arquitectura. Lo que Gropius no se imaginaba era que su escuela terminaría convirtiéndose en un referente moderno del siglo XX. Revolucionó el panorama creativo en el periodo de entreguerras y estableció nuevos patrones de pensamiento que se alejaron de las corrientes convencionales del momento.

 

La Bauhaus se definía como un organismo inclusivo al que podía acceder “cualquier persona de buena reputación sin importar su edad ni su sexo”. Fue el primer espacio artístico donde las mujeres tuvieron ocasión para iniciar sus estudios y habilidades libremente fuera del hogar. Al menos esa era la teoría, pero en la famosa escuela había divisiones de asignaturas por géneros. Gropius lo tenía claro: la arquitectura, la escultura y la pintura eran propias de los hombres o del “sexo fuerte” mientras que, las temáticas que no se consideraban tan físicas eran roles de mujeres o del “bello sexo”. A juicio del arquitecto la razón residía en que las mujeres sólo estaban capacitadas para pensar en dos dimensiones mientras que, los hombres, eran capaces de hacerlo incluso en tres. Vaya, parece que las Guerrilla Girls tenían razón…

 

Walter Gropius, Mies van der Rohe, Josef Albers, Paul Klee , László Moholy-Nagy, Wassily Kandinsky  y Marcel Breuer son nombres que recuerdan el excepcional talento artístico de la escuela Bauhaus. A día de hoy sus doctrinas siguen impartiéndose y recordándose en las mejores escuelas de diseño pero pocos son los nombres femeninos que se recuerdan de entonces. Ellas estuvieron, se formaron y dejaron un legado magnífico en la historia de la estética contemporánea pero nadie las recuerda. La Bauhaus fue una de las primeras instituciones educativas que aceptó abiertamente a mujeres calificadas en el programa, pero una vez que ingresaron, no fueron tratadas exactamente como iguales a sus pares masculinos. No obstante, en 1919 la aceptación de estas apasionadas fue el comienzo de una ola de artistas y artesanas modernas que hicieron contribuciones significativas, hasta hoy poco reconocidas en el movimiento Bauhaus. Conócelas a continuación:

 

1. Anni Albers

Anni Albers comenzó su educación en la Escuela de Artes y Oficios en Hamburgo, Alemania. Ella era conocida por sus patrones de abstracción geométrica. En 1922, llegó a la Bauhaus donde se dedicó al textil porque la normativa de la escuela no le permitió estudiar pintura. Era una experta tejiendo y como alternativa a la pintura decidió crear tejidos pictóricos. Apasionada por el trabajo y por las composiciones de su profesor, Paul Klee, tomó nota y convirtió sus obras textiles en lienzos. A lo largo de su carrera, experimentaría con las funciones de los textiles y las propiedades físicas de ciertos materiales de tejido. Después de emigrar a los Estados Unidos en 1933, cuando los nazis tomaron el poder, continuó su trabajo, abriendo un estudio en donde colaboró con compañías internacionales de diseño y muebles como Knoll. Sus trabajos eran tan buenos que, en 1949 tras una vida de mudanzas, investigaciones y arte, se convirtió en la primera mujer artista textil en exponer a modo individual en el MoMa de Nueva York.

  

2. Gunta Stolzl

Gunta Stolzl, uno de los primeros miembros de la Bauhaus, llegó a la escuela en 1919. A  Stölzl, no le quedó ningún prisma por el que pasar en la escuela. Fue alumna, maestra de taller, profesora y también directora del taller de textil.  Stolzl tenía un gran interés en las artes, pero a su llegada, se inclinó hacia el tejido. A pesar de la misión de la escuela de incluir mujeres, la arquitectura, el diseño industrial y la escultura estaban reservados para los hombres. El tejido y la cerámica se convirtieron en las principales formas de arte exclusivamente para mujeres. Ella ayudaría a Marcel Breuer a tapizar muchas de sus piezas de muebles. Su matrimonio con un compañero de clase judío eventualmente causaría que Stolzl dejara la Bauhaus a medida que el nazismo seguía creciendo. La pareja se mudó a Suiza, donde Stolzl abrió su propia práctica como diseñadora textil.

 

3. Marianne Brandt

Marianne Brandt continuó empujando los límites para las mujeres en la Bauhaus. Laszlo Maholy-Nagy, director de la Bauhaus, quedó impresionado con la joven Brandt y le permitió al artista usar el taller de metal, una primicia para mujeres en la Bauhaus. Ella también trabajó en el taller textil bajo Gunta Stolzl. No fue la única en impartir clases en la escuela pero sí que fue la única que lo hizo sin haber sido estudiante de la misma. El resto de figuras femeninas que pudieron ser profesoras en la institución fueron: Gunta Stölzl, Anni Albers, Otti Berger y Alma Siedhoff-Buscher.  Marianne Brandt impresionó con sus proyectos a László Moholy-Nagy y consiguió algo insólito en la escuela: En 1928, Brandt reemplazaría a Maholy-Nagy como jefe del taller de metal, continuando su trabajo de creación de productos innovadores y convirtiéndose en uno de los diseñadores industriales más famosos. La Bauhaus se habría arrepentido si no hubiera permitido a Brandt entrar en ese aula ya que a día de hoy es recordada por diseños tan conocidos como los ceniceros esféricos de metal o la lámpara Kandem 702, conocida como flexo a día de hoy. A lo largo de su vida, perseguiría y destacaría en muchas disciplinas artísticas: pintura, escultura y fotografía.

 

4. Margarete Heymann

Margarete Heymann ingresó a la escuela Bauhaus con un gran interés por la cerámica. Gropius le permitió entrar al taller, pero se fue después de un año debido a las frustraciones con la administración Bauhaus y las limitaciones que se le impusieron. Heymann continuó experimentando con la cerámica después de su tiempo en la Bauhaus y organizó, con su esposo, un taller durante un par de años antes de su trágica muerte.

 

5. Gertrud Arndt

Gertrud Arnt era una mujer apasionada por la arquitectura. Después de ganar una beca para estudiar en la Bauhaus, pensó que la escuela le daría la oportunidad de perseguir su pasión, pero la administración no le permitió tomar el curso de arquitectura. En cambio, Arnt se dirigió hacia los talleres textiles, que estudiaría mientras estuviera allí. Después de graduarse, Arnt nunca volvería a practicar diseño textil. En cambio, enfocó sus esfuerzos creativos en la fotografía.

 

6. Benita Koch-Otte

Benita Koch-Otte fue una de las artistas textiles más destacadas de la Bauhaus. Utilizó su experiencia previa como maestra de dibujo, textiles y educación física como una base para su interés en las artes. Después de su tiempo en la Bauhaus, Koch-Otte enseñaría en el laboratorio de tejidos creando nuevas técnicas para enseñar a los estudiantes de Bauhaus. Continuaría enseñando a lo largo de su carrera y en el retiro. Sin embargo, es mejor conocida por su investigación en técnicas innovadoras de tejido.

 

7. Lou Scheper-Berkenkamp

Nacida en 1901, Lou Scheper-Berkenkamp, formalmente conocida como Hermine Louise, se inscribió en la Bauhaus en 1920. Completó los cursos preliminares y comenzó a enfocar su esfuerzo artístico en la pintura mural. Después de su tiempo en la Bauhaus, Scheper-Berkenkamp permaneció involucrada en la escuela, particularmente en el teatro y las exposiciones. Tras la muerte de su esposo, también ex alumno de Bauhaus, Lou asumió muchos de sus deberes en el diseño de colores en la arquitectura. Más adelante en su vida, publicaría una serie de libros infantiles y desempeñaría un papel activo en representación de las mujeres en la Asociación Profesional de Bellas Artes.

 

8. Lilly Reich 

Aún así hubo mujeres que desafiaron las reglas y que, a día de hoy, aparecen -aunque tímidamente- en Internet por su excelente trabajo vanguardista y cosmopolita. Lilly Reich fue una de ellas. Empezó su carrera con diseño industrial y de moda e incluso trabajó y colaboró como diseñadora y arquitecta junto al segundo director de la escuela, Mies van der Rohe.  Junto a él desarrolló proyectos para la exposición Deutscher Werkbund, la Semana de la Moda de Berlín o la Exposición Internacional de Barcelona del año 1929. No obstante, dos de sus más emblemáticos trabajos fueron la casa Tugendhat y la casa Lange. Además, por si fuera poco, en 1932 se convirtió en directora del Departamento de Diseño de Interior de la Bauhaus.

 

9. Otti Berger

 

Otti Berger aprovechó sus conocimientos de tapicería para abrir una tienda con sus propios diseños. De todas las personas que ejercieron de docentes en la escuela pocas fueron mujeres pero al igual que los ejemplos anteriores, Otti Berger se hizo hueco en ese ámbito y fue directora del departamento de tejidos. Unió sus conocimientos con la influencia de sus compañeros y alumnos y fue la creadora de una de las tiendas de mayor fama berlinesa de la época: Atelier for Textiles.

 

10. Alma Siedhoff-Buscher 

El mobiliario y los juguetes infantiles también tuvieron cabida en la escuela y si hay una figura que los representa es la de Alma Siedhoff-Buscher. Aunque tuvo que pasar primero por el taller de tejidos, su insistencia y creatividad le permitieron ser la profesora de las clases de madera. Inculcaba a los alumnos la idea de crear jugando, el disfrute de la creación y el goce como eje principal de cualquier diseño y con estas lecciones encontró su mayor pasión: los juguetes, marionetas y muebles infantiles. Con su constancia y esfuerzo,uno de sus mayores logros fue el diseñó del mobiliario de la habitación de los niños de la casa Am Horn para una exposición organizada por Bauhaus en 1923.

 

Álbum de Fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2699417473406739&type=3&uploaded=46

  

Fuentes:  Lindsay Duddy. https://www.plataformaarquitectura.cl/

Paula Martins.  http://vein.es/las-mujeres-en-la-bauhaus/