3. may., 2018

HANS HOLLEIN

Hans Hollein nace el 30 de marzo de 1934 en Viena, Austria, en el seno de una familia dedicada a la ingeniería de minas. Desde su infancia manifiesta talento por el dibujo, y acude a las clases de Franz Cizek en su Escuela de Arte Juvenil. Tras graduarse en 1953 en la Bundesgewerbeschule de Viena, estudia arquitectura en la Academia de Bellas Artes de la ciudad, donde asiste a las clases de Clemen Holzmeister. Combina sus estudios con estancias laborales en Estocolmo. Después de diplomarse en 1956, consigue una beca para continuar sus estudios en Estados Unidos. Entre 1958 y 1959 estudia en el Instituto de Tecnología de Illinois en Chicago, y posteriormente en la Universidad de California en Berkeley, donde cursa un máster de arquitectura. Durante su estancia en Estados Unidos viaja por el país y por México, donde se interesa por la arquitectura de Rudolf M. Schindler y de los indios americanos. Durante esos años de estancia en Estados Unidos conoce a algunos de los arquitectos que más admira, como Mies van der Rohe, Frank Lloyd Wright y Richard Neutra.

 

Al terminar sus estudios en Estados Unidos regresa a Viena donde trabaja en varios estudios de arquitectura, hasta que establece su propio negocio en 1964. Durante esos años comienza sus proyectos, algunos en el plano teórico pero también lleva a materializar varios, principalmente reformas y ampliaciones de edificios, como la tienda de velas Retti en Viena, un proyecto que inicia en 1965 y completa al año siguiente. Con este proyecto conseguirá el Premio R. S. Reynolds Memorial ese año. Gran parte de su trabajo sin embargo lo desarrolla como profesor, tanto en Austria, como en Estados Unidos, donde es profesor invitado en diversas universidades. Desde 1964 a 1970 es editor de la revista “Blau” en Viena, trabajando al mismo tiempo como corresponsal para periódicos y revistas de arquitectura nacionales y extranjeros. En 1969 Hollein desarrolla una idea sobre la oficina móvil, un concepto totalmente innovador por aquel entonces, a través de una burbuja transparente de material plástico en la que podía trabajar con un equipamiento sencillo.

 

En 1972 aborda el proyecto del Museo Abteiberg en Mönchengladbach, Alemania, con el que consigue el reconocimiento internacional. Hollein finaliza el proyecto diez años después, y consigue en 1984 el Premio Reynolds Memorial en Estados Unidos. El museo se localiza en una zona elevada del centro histórico de la ciudad, junto a la catedral y una abadía, con espacios para la colección permanente, exposiciones temporales, usos didácticos y esculturas al aire libre. Ese año también diseña la joyería Schullin de Viena, que finaliza en 1974. De 1967 a 1976 trabaja como profesor en la Academia de Arte de Dusseldorf, y en años posteriores vuelve a desarrollar su labor académica en Viena. Entre 1976 y 1978 lleva a cabo el proyecto de la Oficina de Turismo Austríaco en Viena, que lamentablemente fue destruida en 1987.

 

En esa época también renueva un antiguo edificio de Teherán para convertirlo en el Museo del cristal y la cerámica de la ciudad. Hollein intenta alterar el mínimo posible el edificio para que se conserve como monumento cultural, y pone un especial énfasis en la iluminación, clave para la exhibición de los objetos. En 1981 Hollein lleva a cabo el diseño para la filial en Nueva York de la firma alemana "Ludwig Beck am Rathauseck" en la Torre Trump, que se completa en 1983. Un año después emprende el proyecto del Museo de Arte Moderno de Fráncfort, que culminará en 1990.

 

En 1985 Hollein recibe el Premio Pritzker de arquitectura. En el citado premio, “El jurado reconoce a Hans Hollein como un maestro de su profesión, que con ingenio y gusto ecléctico se inspira en las tradiciones del Nuevo Mundo tan fácilmente como en las del Antiguo… En el diseño de museos, escuelas, tiendas y viviendas públicas, mezcla audaces formas y colores con un exquisito refinamiento en los detalles y no teme unir ricos mármoles antiguos y lo último en materiales plásticos.” Tras recibir el premio Hans Hollein diseña un ambicioso proyecto que sin embargo no llegará a materializarse nunca. Se trata del proyecto para un Museo Guggenheim en Salzburgo, Austria. El diseño de un museo excavado en la roca de la colina de Mönchsberg en tres niveles era espectacular, pero tensiones políticas malograron el proyecto.

 

En 1992 diseña el Museo del Estado de Baja Austria en Sankt Pölten, que termina en 2002. El museo, una antigua institución localizada previamente en otro emplazamiento, abarca el arte, ciencias naturales e historia de la zona, y se organiza en una compleja red de espacios con un vestíbulo común. A mediados de los años 90 Hollein aborda la construcción de la embajada austríaca en Berlín, con un escultural volumen de formas rectangulares que se yuxtaponen.Entre 1996 y 2001 el arquitecto construye uno de los emblemas arquitectónicos de Perú, la Torre Interbank de Lima. Ésta consta en realidad de dos volúmenes comunicados, la torre propiamente dicha y un edificio de inferior tamaño y forma muy dispar. El conjunto se completa con un basamento de piedra andina. La torre, de 20 pisos, se encuentra ligeramente inclinada hacia adelante, cumpliendo una función tanto estética como antisísmica.

 

En esa época realiza otra de sus construcciones más logradas, el Centrum Bank de Vaduz, en Liechtenstein, un gran volumen escultural que simula una roca asentada en el terreno con solidez y elegancia. En 2001 Hollein comenzó la remodelación de la Albertina en Viena, donde el arquitecto ha añadido un enorme y espectacular dosel voladizo de titanio a la entrada del museo que transforma por completo la apariencia de éste. Posteriormente Hans Hollein se se ocupa de varios proyectos, como el presentado a concurso en el Museo de Historia de Baviera en Ratisbona, un proyecto en el que dos volúmenes diferentes de usos también distintos rompen con el contexto de la ciudad medieval. Otros proyectos en los que trabaja son el edificio de la Bolsa de Teherán, la Biblioteca Central de Helsinki, o la guardería Kiga Stadtpark en Viena.

 

Hans Hollein no sólo se ha dedicado a la arquitectura y la enseñanza, es también urbanista, teórico, diseñador y artista, con muchas de sus obras de arte en colecciones públicas y privadas de todo el mundo. Como diseñador, Hollein ha realizado diversas piezas de mobiliario, joyería, instrumentos musicales, diseño textil, y diversos objetos de uso cotidiano, incluida una colección de gafas de sol. Ha expuesto su obra en el MoMA de Nueva York, en la Albertina de Viena, en la Fundació Joan Miró de Barcelona, en la Bienal de Venecia en varias ocasiones y en el Shanghai Art Museum entre otros prestigiosos centros de arte.

 

El arquitecto se casó con Helene Hollein, con la que tiene dos hijos, Max, conservador de arte y director de museos, y Lilli, periodista y crítica de arquitectura y diseño, además de responsable de las “Vienna Design Weeks”.  El día 24 de abril de 2014 Hans Hollein fallece en Viena a los 80 años de edad, tras una larga enfermedad.

 

Álbum de Fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2161148630566962.1073742079.100000155376360&type=3

 

Fuente:  

http://catalogo.artium.org/dossieres/exposiciones/premios-pritzker-viaje-por-la-arquitectura-contemporanea