29. mar., 2015

ADOLF LOOS

Considerado uno de los precursores de la arquitectura moderna, el arquitecto y teórico austriaco Adolf Loos (1870 - 1933), estudió la rama de arquitectura en la Escuela de Artes y Oficios y en la Escuela Politécnica de Dresde. Su estancia en Estados Unidos (desde 1893 hasta 1896) le puso en contacto con la cultura anglosajona que dejó en Loos una profunda huella, interesándose por el funcionalismo de la Escuela de Chicago.

 

Fue el pionero del movimiento moderno que preconizaba la desornamentación y la ruptura con el historicismo, siendo considerado uno de los precursores del racionalismo arquitectónico. A raíz de sus postulados, polemizó con los modernistas, que formaban la denominada Secesión de Viena y que sostenían un punto de vista antagónico de la arquitectura. Estuvo en contacto con las vanguardias artísticas europeas de la época, como Schönberg, Kokoschka y Tristan Tzara. También gustó de escribir artículos de opinión: Ornamento y delito (1908) y Arquitectura (1910).

 

Su arquitectura es funcional, y tiene en cuenta las calidades de los nuevos materiales (como deja patente en su "Teoría del revestimiento"). Para Loos, la arquitectura es distinta de las artes aplicadas, es la madre de todas ellas; el resto de las tipologías arquitectónicas deben ser funcionales, y prescindir de ornamentación. Él mismo financió una revista: Das Andere (“Lo Otro”), en la que expuso sus ideas.

 

Introdujo un nuevo concepto en sus obras, el "Raumplan". El concepto del Raumplan consiste en que Loos adjudicaba a cada una de las habitaciones, a cada uno de los espacios, una importancia distinta. Afirmaba que un dormitorio, por ejemplo, no tiene la misma importancia que una sala de estar, que es un espacio de representación. De la importancia de las habitaciones dependía su tamaño o la altura del techo. Loos situó los cuartos a lo largo de un eje imaginario en la casa como si rodaran en una espiral. Cada habitación correspondía a los fines a los que debía servir. Así, la sala de estar, donde tienen lugar las actividades sociales, es un inmenso y precioso espacio. Al contrario, el dormitorio de los niños pertenece a la parte privada de la casa, y por lo tanto no necesita unos techos de tres metros.

 

Adolf Loos es uno de los arquitectos cuya obra escrita alcanza el mismo nivel que su obra construida. Aun después de ser conocido como arquitecto siguió escribiendo, pues tenía un objetivo que consideraba como una misión: una arquitectura y un diseño modernos, funcionales y sin ornamentos ni arte. A sus colegas «deformados» oponía el artesano sencillo y natural.

 


Loos nació en Brno en 1870 y era hijo de un cantero; ese origen le marcó. Después de hacer prácticas como albañil estudió Arquitectura entre 1890 y 1893 en la Universidad Técnica de Dresde, carrera que no finalizó. La visita a la Exposición Universal de 1893 en Chicago se amplió hasta una estancia de tres años en Estados Unidos, que le dejó huellas profundas. Loos conoció los desarrollos más recientes como la construcción en esqueleto y la arquitectura de rascacielos de la Escuela de Chicago. Sin embargo, su verdadero descubrimiento fue el estilo de vida vital de Estados Unidos.

 

En 1896, Loos se estableció en Viena, donde comenzó proyectando interiores de vivienda y de comercios. En 1909-1911, Adolf Loos construyó una casa para la sastrería Goldman & Salatsch. Su emplazamiento en la Michaelerplatz, enfrente del Hofburg (Palacio), la convirtió en un escándalo. La zona comercial, recubierta de mármol, produce un efecto representativo y abstracto a la vez y revela modelos norteamericanos, pero también una postura clasicista. De dicha zona se distingue claramente el área de vivienda, con una fachada de revoco sin ornamentación, y ventanas fuertemente incisas.

 

La casa de la Michaelerplatz es un manifiesto en piedra, que ilustra el rechazo de todo ornamento, ya proceda del historicismo o del modernismo; en su lugar apuesta por los materiales y las proporciones.  El escandaloso exterior empujó la exquisita decoración y la estructura espacial a un segundo plano. Aquí se aprecian los primeros pasos hacia el denominado plan espacial, que
Loos desarrolló partiendo de modelos anglosajones. Plan espacial significa que no se trata tan solo de proyectar una planta, en la superficie, sino que hay que tener también en cuenta la tercera dimensión. Cada espacio necesita la altura adecuada a su función; de este modo surge un conjunto complejo e intrincado.

 


Junto a la arquitectura para la burguesía, después de 1918 Loos se dedicó a la construcción de viviendas para obreros. Para ello, desarrolló modelos para el urbanismo en los barrios periféricos; siguiendo la necesidad como consecuencia de la posguerra, dichos modelos se basaban en el principio del autoabastecimiento. «Toda población parte del jardín. El jardín es lo primario, la vivienda lo secundario»; así expone Loos en sus Regeinfiir die Siediung (Reglas para el poblamiento, 1920).

 

Fue, durante un año, el director de la Oficina de Urbanismo, pero los obstáculos burocráticos le hicieron abandonar. Se trasladó por un año a París; sin embargo, aquí no tuvo apenas encargos, con excepción de una casa para el poeta Tristan Tzara, amigo suyo.

 


Si se consideran en un contexto su obra construida y la publicada, el equivalente del manifiesto en piedra, en la casa de Michaelerplatz, sería Omament und Verbrechen  (Ornamento y delito, 1908), un escrito polémico muy difundido.  Cuando Loos escribió Ornamento y delito tenía una experiencia de diez años dedicados a escribir. Se había dado a conocer al gran público en 1898 con una serie en Freie Presse. Sus artículos solían tratar de arquitectura; sin embargo, también expresaba su opinión sobre la confección y el calzado. Una y otra vez intentaba liberar los objetos de la vida corriente de su sobrecarga artística y representativa y devolverles una sencillez adecuada estética, funcional y social.

 


En Ver sacrum, la revista de la Secesión vienesa, se publicó en 1898 Die Potemkin'sche Stadt (La ciudad de Potemkin), un ataque a la arquitectura histórica de la Ringstrasse. «Cuando paseo por la circunvalación, es como si un Potemkin moderno hubiera querido convencer a alguien de que se había trasladado a una ciudad de puros nobles». A la «plebe», a los arribistas, les reprochaba vivir por encima de sus posibilidades, en casas de alquiler que querían ser palacios renacentistas.

 

También atacaba a los arquitectos que accedían a estos deseos, pues —decía— no construyen palacios, sino casas banales, a las que cuelgan ornamentos. «Sus detalles ornamentales, consolas, coronas de frutos, y trozos de diente son pegotes de cemento». Para un esteta del material como Loos, esa farsa era insoportable, no solo en el sentido moral, sino también en el económico, por el derroche de mano de obra, tiempo y dinero que suponía.

 

Entre sus obras, totalmente vanguardistas y tendentes a la eliminación ornamental, se encuentran:

Sastrería Goldman&Salatsch, 1910:  Edificio situado frente al Palacio barroco de los Habsburgo, por lo que establece una lucha visual. Este edificio es uno de los exponentes del modernismo. Los tres primeros pisos están recubiertos con mármol – sastrería-, y en los siguientes se da una fachada completamente lisa. Es un buen ejemplo de desornamentación. En el interior del edificio, Loos intenta una flexibilidad en el espacio; tiene desniveles; el contorno y las formas vienen determinados por el espacio –funcionalismo-. En sus obras suele utilizar los espejos como forma de ampliar el espacio.

 

Café Museum de Viena (1899):  Fué el símbolo de un revolución cultural para la ciudad. En el diseño de esta café, Loos renunció por completo a cualquier tipo de adorno.

 

Villa Karma en Montreux (Suiza, 1903-1906): Esta villa es un ejemplo excepcional de su "Teoría del Revestimiento", utilizando abundante mármol para revestir suelos y paredes, madera para paredes y techos, así como láminas de cobre para el techo del comedor. El contraste de materiales queda realzado por el diseño de las distintas habitaciones. Desornamentación. Planta cuadrangular con torre en esquina. Posee una logia o galería acristalada.

 

Casa Steiner en Viena, (1910): En la casa Steiner, se da un importante juego geométrico, con terrazas escalonadas. Completa desornamentación exterior. La cubierta es un cuarto de circunferencia. Asimetría y frecuentes desniveles.  La desnudez de la fachada se cubre con vegetación. Convertida en un icono de la arquitectura moderna.

 

Proyecto Chicago Tribune Column (1922): Fue un proyecto realizado para el concurso que convocó el Chicago Tribune, para conmemorar su setenta y cinco cumpleaños, con la construcción de un rascacielos de unos 145 metros de altura. El diseño realizado por Loos fue un retroceso, ya que se trataba de una columna dórica “habitable” construida con granito negro, liso y pulido. Es un proyecto muy irónico, en este proyecto intenta dar una idea de lo que la arquitectura americana del momento estaba haciendo.

 

Casa Tristan Tzara (1926): Fue diseñada para un escritor francés de origen rumano Tristan Tzara. Presenta fachada de cinco pisos, esta dividida en dos partes simétricas, la inferior acabada en piedra, y la superior revocada. Grandes muros con ventanas relativamente pequeñas, le dan una presencia casi cultural. Concepto de Raumplan. Se limita solo al revestimiento de los pilares con planchas atornilladas de madera contrachapada.

 

Proyecto de Casa para Josephine Baker (1927): Proyecto no realizado de casa en esquina para la cantante y bailarina norteamericana Joséphine Baker, en París, recubierta de tiras de mármol negro y blanco (Teoría del revestimiento). Loos que era una gran aficionado al baile, su segunda era bailarina, había conocido a Baker en 1926, diseñó esta casa como un homenaje a la bailarina.

 

Casa Moller (Viena, 1927-1928). Fachada aparentemente desordenada. Se da una simetría bilateral. Interior laberíntico. Hay desniveles: escaleras.

 

Casa Müller (Praga, 1930). No hay orden ni simetría. Influirá mucho en Le Corbusier. Empleo de la cubierta plana y del cromatismo en las cristaleras. Sobresale la caja del ascensor. En el interior, importancia de los materiales (madera, mármoles, espejos, etc), paramentos lisos, bancos adosados (mobiliario anglosajón).

 

Entre las últimas obras construidas de Loos, poco antes de su muerte en 1933, se encuentra una casa doble en la Exposición de la Werkbund austríaca, signo de un acercamiento tardío, pues Loos no participó en la fundación de la Werkbund, a la que dedicó comentarios sarcásticos, con títulos como «Los superfluos», dirigidos a los artistas modernistas Josef Hoffmann (1890-1956), Henry van de Velde (1863-1957) y Richard Riemerschmid (1868-1957): «Lo que necesitamos es una cultura de ebanistas. Si los artistas aplicados volvieran a pintar cuadros o a barrer calles, la tendríamos».

 

Fuentes:  Teoría de la Arquitectura. Taschen. 2003. Colonia. y Wikipedia

 

IMÁGENES:

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