8. feb., 2015

BUCKMINSTER FULLER

Richard Buckminster Fuller nació el 12 de julio de 1895 en MiltonMassachusetts. Pasó su juventud en Bear Island, en la costa de Maine. Era un niño naturalmente propenso a diseñar y construir cosas. A menudo hizo cosas a partir de materiales que traía a casa del bosque y en ocasiones construía sus propias herramientas. 

 

 Acudió a la Milton Academy, en Massachusetts. Tras esto empezó a estudiar en la Universidad de Harvard, pero le expulsaron dos veces: primero, por entretener a toda una compañía de danza y más tarde por su «irresponsabilidad y falta de interés».

 

Entre sus cursos en Harvard trabajó en Canadá como mecánico en una fábrica textil, y más tarde en la industria del empaquetado de carne. Se casó con Anne Hewlett en 1917, y también sirvió en la Marina como operador de radio y editor de una publicación. 

 

En 1927, a los 32 años, en quiebra y sin trabajo, viviendo en un bajo de Chicago, su hija menor Alexandra murió de polio y meningitis espinal. Se sintió responsable, lo que le llevó a beber y estuvo al borde del suicidio. Sin embargo decidió apostar por otra manera de resolver su situación y eligió dedicar casi todos sus años a la observación del Universo, para con ello hacer del mundo un lugar mejor para la humanidad.

  

Fuller aceptó un puesto en una universidad pequeña de Carolina del Norte, el Black Mountain College. Allí, con el apoyo de un grupo de profesores y estudiantes empezó a trabajar en el proyecto que le haría famoso y revolucionaría el campo de la ingeniería, la cúpula geodésica. 

 

Fuller aseguró que la geometría analítica natural del Universo estaba basada en matrices de tetraedros.En 1947, hubo un invento que dominó su vida y su carrera: la cúpula geodésica, la cual puede verse todavía en instalaciones militares, edificios civiles y exposiciones. Su construcción se centra en los principios básicos de las estructuras de tensegridad que permiten montar estructuras simples asegurando su integridad “tensional” (tetraedros, octaedros y conjuntos cerrados de esferas). Al estar hechas de esta manera son extremadamente ligeras y estables.

 

En 1949 erigió la primera cúpula geodésica del mundo que podía sostener su propio peso sin límite. Era una cúpula de 14 pies (4.2 metros) de diámetro construida con tubos de aluminio y una cubierta de vinilo en forma de tetraedro. Para probar su diseño, Buckminster y muchos estudiantes que habían ayudado en su construcción se colgaron de la estructura ante los atónitos espectadores. El gobierno estadounidense reconoció la importancia del invento y le contrató para hacer pequeñas cúpulas para el ejército. En pocos años había miles de estas cúpulas en todo el mundo

Fuller fue famoso por sus cúpulas geodésicas, las cuales pueden verse todavía en instalaciones militares, edificios civiles y exposiciones. Su construcción se basa en los principios básicos de las estructuras de tensegridad, que permiten montar estructuras simples asegurando su integridad tensional (tetraedrosoctaedros y conjuntos cerrados de esferas). Al estar hechas de esta manera son extremadamente ligeras y estables. La patente de las cúpulas geodésicas fue concedida en 1954 después de décadas de esfuerzos para investigar los principios de la construcciones naturales.

 

Fuller fue uno de los primeros activistas medioambientales y se caracterizó por ser un hombre consciente del cuidado y el valor que se debiera otorgar a los recursos naturales ofrecidos por el planeta. Decidió trabajar bajo el concepto de “hacer más con menos” y, partiendo de esta idea, creía que tanto recursos como material de desecho podían funcionar para reciclarse y así generar productos nuevos con un lenguaje único. 

 

Fuller acuñó la palabra Dymaxion (abreviación de Dynamic Maximum Tension) para referirse a su filosofía de obtener lo máximo de cada material. Esta palabra le sirvió como marca que empleó en muchas de sus invenciones, como la casa Dymaxion, el mapa Dymaxion o el coche Dymaxion

 

Para el automóvil experimentó con ideas y acercamientos totalmente radicales en colaboración con otros profesionales desde 1932 hasta 1935. Basándose en las ideas de las aeronaves existentes, se presentaron tres prototipos de automóviles muy diferentes de lo que había en el mercado. Tenían en común que sólo tenían tres ruedas, no cuatro (las dos ruedas de dirección delante y la rueda de tracción detrás) y que el motor estaba en la parte trasera. 

 

 Tanto el chasis como la forma eran diseños originales en los tres prototipos. La aerodinámica era parecida a la de una gota de agua (uno de los prototipos tenía 5,48m de largo, con capacidad para once pasajeros). Era un diseño que se parecía a la de una aeronave ligera sin las alas. Era esencialmente un minibus en sus tres versiones y su concepto fue bastante anterior al minibus diseñado por Ben Pon en 1947 para el Volkswagen Tipo 2.

 

Se diseñaron dos prototipos de casa Dymaxion—una de interior (la casa «Barwise») y otra de exterior (la casa «Danbury»). Nunca se construyó y fue habitada una casa Dymaxion según las instrucciones de Fuller. Un entusiasta adquirió ambos prototipos junto con un surtido de elementos no empleados para rescatarlos tras el fracaso de la iniciativa. Construyó la casa redonda en su propiedad desactivando el ventilador y otras prestaciones del interior. Se habitó durante unos treinta años, aunque como extensión de un rancho que ya existía y no como una casa aislada, como había concebido Fuller. Esta casa, así como las piezas de prototipo fueron adquiridas por el Henry Ford Museum en 1991. Se empleó un procedimiento meticuloso para conservar tantos componentes originales como fue posible y restaurar el resto empleando la documentación original de Fuller. Se instaló en el interior del Henry Ford Museum en 2001.

  

A lo largo de su vida, Fuller registró 28 patentes, escribió 28 libros y recibió 47 títulos honorarios. Mientras que su artefacto más conocido, la cúpula geodésica, se ha producido más de 300,000 veces a nivel mundial, el verdadero impacto de Fuller lo encontramos en su influencia sobre las nuevas generaciones de diseñadores, arquitectos, científicos y artistas quienes trabajan día a día para crear un planeta más sustentable.

  

El pabellón de los Estados Unidos para la Expo de 1967 consistía en una cúpula geodésica, de 76 metros de diámetro y 62 metros de alto, formada por una estructura cerrada de acero y celdas de polímero. Los visitantes tenían acceso a cuatro grandes plataformas divididas en siete niveles. 

 

En mayo de 1976, un incendio quemó, en menos de una hora, la burbuja de polímero transparente del edificio, conservándose únicamente la celosía de acero. 

 

Ahora forma parte del museo  La Biosphère, en la Île Sainte-HélèneMontreal.

El museo, inaugurado en 1995, es un conjunto de edificios cerrados diseñados por Éric Gauthier, en el interior del esqueleto de acero original.

 

Buckminster Fuller murió el 1 de julio de 1983 a los 87 años de edad, siendo un gurú del diseño, la arquitectura y comunidades alternativas como Drop City, la comunidad de artistas experimentales a la que galardonó con el «premio Dymaxion» en 1966 por sus estructuras «poéticamente económicas».  Está enterrado en el Cementerio Mount Albourn, junto a Boston, Massachusetts.

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