Arte y Arquitectura

18. dic., 2018

 

En 1928, mientras se estaba preparando el proyecto para la Exposición Universal de Barcelona, Mies recibió un nuevo encargo de considerable importancia. Fritz y Grete Tugendhat, un matrimonio de industriales acomodados tenía el deseo de construirse una mansión sobre un terreno en la capital morava Brno, el regalo de boda de los padres del novio. Brno era en aquella época uno de los centros de la arquitectura moderna; el hecho de que los Tugendhat se dirigieran a Mies se debe sin duda a la inclinación que sentían, en tanto que judíos bohemio-alemanes, por la cultura alemana. Grete Tugendhat había vivido algunos años en Berlín y frecuentado la casa Perls, proyectada por Mies, lo que la llevó, desde ese momento, a seguir de cerca la evolución artística del arquitecto. En los años 1928 y 1929, Mies realizó los dibujos técnicos de la casa que se empezaría a construir en 1929.

 

El dinero era lo de menos para los Tugendhat y le dieron carta blanca incluso en la decoración interior de la mansión. Este proyecto ofreció a Mies la posibilidad incomparable de materializar en detalle sus ideas arquitectónicas y de diseño de muebles sin ningún tipo de restricciones por parte de los clientes. Si el Pabellón alemán de Barcelona (1929) había encontrado un reconocimiento unánime por parte de la prensa, en el caso de la Mansión Tugendhat las opiniones eran dispares. Philip Johnson tras una visita en Brno exultaba: «¡Es como el Partenón. Las fotografías no dicen absolutamente nada sobre este edificio!».
Por el contrario, el juicio de los representantes marxistas de la arquitectura moderna era cualquier cosa menos entusiasta, ya que en la mansión veían una traición manifiesta a los principios básicos del Movimiento Moderno de tendencia radical, en cuanto a la rentabilidad, a los costes y las dimensiones, lo que contribuyó a que se planteara la cuestión sobre las premisas que habían de fundamentar la arquitectura moderna.

 

En efecto, en la mansión apenas se podía atisbar algo que contribuyera a solucionar problemas de tipo social. Las dimensiones del edificio, los materiales empleados y, sobre todo, el importe económico documentaban de forma categórica no sólo su condición de obra de arte, sino también de palacete privado. Al parecer, el edificio costó diez veces más que la Villa Savoye de Le Corbusier construida en aquellos años y, de todos modos, cara. Tan sólo el precio del tabique de ónix correspondía, al parecer, con el valor de una casa unifamiliar. El vanguardista checoslovaco Karel Teige definió, por eso, el edificio como un ejemplo de una dirección errónea en la arquitectura moderna, como «el colmo del esnobismo».

 

La mansión fue habitada por los Tugendhat poco más de siete años. En 1938, ante la entrada de los nacionalsocialistas decidieron emigrar. La mansión, en consecuencia, «propiedad judía abandonada» fue confiscada en 1939 por los nacionalsocialistas y en 1942, tras ser inscrita en el registro de la propiedad, fue cedida al Deutsches Reich. Durante los años que duró la guerra se encontró aquí la oficina técnica de la «Fábrica de motores de aviación Ostmark», anteriormente ya habían desaparecido la pared de ébano y la escultura de Lehmbruck. En 1945, la armada roja se acuarteló en la mansión. En 1950, Checoslovaquia aparecía como país propietario en el registro de la propiedad. La mansión era utilizaba como establecimiento estatal para gimnasia terapéutica. En 1963, la Mansión Tugendhat fue declarada monumento cultural, en 1985 fue restaurada y en 2001 incluida en la lista del patrimonio universal de la Unesco.

 

Muy pocos monumentos de la arquitectura moderna tienen tan asegurado su futuro como la Villa Tugendhat en Brno. Esta está protegida contra la interferencia inadecuada por su condición de monumento cultural nacional, y también ha sido propuesto en la UNESCO en vista de Patrimonio Cultural y Nacional e Internacional. Desde 1994, cuando el Museo de la Ciudad de Brno fue acreditada con la gestión y el uso de la Villa Tugendhat, esta institución ha participado en la preparación de una concepción para su renovación, que consiste en la restauración de este monumento arquitectónico, con un énfasis en asegurar en la medida de lo posible la autenticidad de todos sus materiales originales y detalles, de los cuales hay muchas en el caso de la Villa Tugendhat, incluidos los materiales y detalles que normalmente se sustituye con otros nuevos en los edificios.

 

El 6 de octubre de 2000, el Ministerio de Cultura de la República Checa expresó su aprobación de este plan de la presentación de Villa Tugendhat como un monumento histórico museo con un estudio documental y centro, haciendo total justicia a su auténtico valor como una obra arquitectónica. La restauración será en el propio edificio, sus interiores y las instalaciones técnicas, su suelo y mobiliario fijo, el vallado y jardín. La zonificación del jardín y la variedad de plantas que contiene, en el que Ludwig Mies van der Rohe tuvo también una mano (como lo hizo en el diseño de los interiores y mobiliario) aumenta considerablemente la importancia de la construcción. Cuando la mansión fue restaurada a su forma original, incluido su mobiliario, se abrió al público y, de nuevo, es utilizada como un monumento que incluye un museo de arquitectura con una exposición audio-visual programa, un pequeño centro de conferencias, un centro de investigación y un centro de información se centra en la arquitectura moderna de Brno y la vida y la obra del arquitecto.

 

 “Cuando deje esta área con todo lo encontrado en ella fue un efecto de gran forma, después lo vi. claro: Eso es belleza, esto es verdad, nosotros podemos tener varias opiniones sobre ella pero todos los que vean estas tierras se darán cuenta tarde o temprano que esto es una verdadera obra de arte.” Fritz Tugendhat, 1931.  La pareja Tugendhat, quienes construyeron la villa, viene de las familias adineradas de Brno, empresarios textiles. Greta Weiss (1903-1970), hija del fabricante Alfred Löw Beer, quien también es propietario de otras compañías no solo textiles en las afueras de Brno; y Fritz Tugendhat (1895-1958) que es co-propietario de una fábrica de madera, decidieron construir su propia casa en 1927, antes de su boda en 1928.

 

La mansión se encuentra en una pendiente muy escarpada. El lado que da a la calle resulta aislado, por el contrario, el lado opuesto ofrece unas vistas inigualables del casco antiguo de Brno. La propiedad que estaba destinada a ser construida había sido un regalo de bodas de la novia. Era un largo terreno en cuesta alejado de los suburbios. Era parte del jardín de Alfred Löw Beer separado de la casa de la familia, junto con esto hacían un todo. La vista contraria estaba al suroeste con el centro de la ciudad al horizonte incluyendo el monumento a Pilberk Castle y St. Peters House, y ligeramente oculto a la vista por árboles desde el lugar de la futura construcción. Pronto se encontró que la ubicación era extremadamente favorable; el cual fue otro factor de considerable influencia para el proyecto diseñado a los términos de la apariencia de la casa.

 

Al igual que en Barcelona, Mies empleó aquí el mismo principio de «planta libre» y «espacio fluido»; junto a los soportes cruciformes y cromados utilizó de nuevo las pantallas de piedras preciosas, como un bloque de ónix hasta el techo, que se extendía en paralelo a lo largo de la mansión y separaba la zona de trabajo de la sala de estar, así como un tabique semicircular revestido de madera de ébano de Macasar que preservaba la zona comedor del espacio restante. Otros elementos adicionales, como cortinas de seda en tonos suaves y muebles, diseñados en su totalidad por Mies en colaboración con Lilly Reich, contribuyeron, además, a distribuir la zona principal de la estancia polivalente.

 

La idea de una relación visual entre el espacio interior y exterior siguió persiguiendo a Mies en este proyecto. La zona principal de la estancia plurifuncional de la mansión se abre a la parte de la pendiente a través de unas cristaleras panorámicas inmensas a la altura del techo otorgándole el carácter de terraza, como si colgara de las ramas de un gigantesco sauce llorón que crecía justo delante de la zona-comedor. Esta impresión se verá reforzada por dos ventanas que, mediante un dispositivo eléctrico, se hunden por completo en el suelo. De esta manera se confunden el espacio interior y el paisaje, una impresión que a uno lo acompaña continuamente en este espacio, a pesar de su tamaño e intimo carácter. A través de una puerta de un ala, situada detrás de la zona-comedor, en la parte estrecha de la mansión, se llega a una amplia terraza exterior en la que a través de una escalera se accede al jardín. En lo que concierne a la transición entre el interior y el exterior, Mies consiguió en ese mismo año avanzar todavía más con la construcción de la casa Henke en Essen. La fachada orientada al jardín constaba de una única cristalera de nueve metros de largo que desaparecían completamente hundiéndose en el suelo.

 

La pareja Tugendhat requirió a Mies los planos de amueblamiento de la casa a fines de 1929, los cuales no eran el trabajo de Mies. Sin embargo, Mies les diseño sin dudar algunos muebles básicos y arreglo aquellos cuyo uso y ubicación son más o menos definidos por la apariencia interior arquitectónica. Esto incluye, Por ejemplo, la famosa silla Brno o los empotrados e independientes armarios de las habitaciones encontrados en el piso superior y los del dormitorio principal; el sofá de cuatro piezas con la mesa puente también enchapada en ébano Macassar; las sillas del tipo Brno hechas de tubos curvos de acero cromado en la biblioteca y la extensa mesa del comedor sobre una pierna de acero fijada en una cruz perfilada. Numerosas piezas fueron creadas para esta casa, sin embargo son probablemente el trabajo de especialistas en cooperación con Mies. Esencialmente se incluye el trabajo de Lilly Reich quien trabajo para Mies hasta el año 1927 aproximadamente. Los muebles generalmente eran ubicados sobre alfombras Blancas o grisáceas, algunas ya eran propiedad de la familia pero la mayoría fue una nueva adquisición acorde a los diseños de uno de los diseñadores de interiores. La mayoría de los muebles hechos en barras tubulares de acero fueron realizados por la compañía Berlinger Metalgewerbe Jos. Miller. Incluyendo en entre estos las paredes de los armarios enchapados en ébano. Para la iluminación se Contrato a Luis Poulsen.

 

A pesar de que, para este proyecto, Mies retomó algunas ideas del Pabellón de Barcelona, el edificio se adapta por completo a las diferentes necesidades de una vivienda unifamiliar. La casa consta con 3 plantas, cada cual tiene diferente distribuciones y fachadas. En la primera planta (Sótano) es accesible desde el interior de la casa por medio de una escalera de caracol espiral que se encuentra en la cocina, y dos entradas desde el exterior; está compuesta por áreas de mantenimiento y operación técnica de la casa con la excepción de un laboratorio para fotos. La zona de servicios domésticos, incluida una vivienda para sirvientes está claramente separada del espacio habitable.

 

En la segunda planta de la Casa (Planta Baja)  a la cual se accede desde una escalera curva en la entrada, también es accesible desde la fachada, compuesta por 3 partes, el living principal y el área social poseen un jardín de invierno que insinúa una división mayor. Funcionalmente diferentes; hay una sala para invitados con una pequeña biblioteca y un comedor semicircular.
La segunda parte de la planta que se encuentra del otro lado está compuesta por la cocina con un cuarto para la preparación de la comida, en un sector aparte hay cuartos destinados al servicio de Staff.  En la tercera planta consiste en una entrada escondida de la calle por la pared semicircular de piel de vidrio de la escalera. Que sirve de hall para los invitados y como corredor que guía el recorrido hasta las habitaciones de los chicos, de la niñera y al conjunto de baño y lavadero. En el lado hacia el jardín se abre el vestíbulo de la habitación matrimonial y al baño, adjuntos a un vestidor que se encuentra opuesto al vestíbulo de la terraza, ligeramente inclinado, el jardín es accesible desde los piso a la entrada del jardín de invierno o del patio, enfrente de la espina oeste de la casa.

 

Con respecto a la ubicación del terraplén; el edificio está protegido por una pared maciza de hormigón en la línea de construcción. El esqueleto de la obra, con excepción del frente y las secciones externas de extensión de mantenimiento con el garaje, consiste en un armazón de acero cromado, la estructura de los paños de vidrio, las barandas, puertas y ventanas y la misma escalera del sótano se materializaron en acero inoxidable. Los suelos están cubiertos de Baldosas cuadradas de suaves colores que también componen la entrada. Las escaleras exteriores están revestidas de travertino de distintos tipos y colores. El área principal y el área social están divididos por tabiques de cinco piezas realizados en ónix amarillo-miel con vetas blancas, parcialmente traslucido con la luz directa, y la pared semicircular por encima de las 12 piezas con un diámetro de 6.90 mts. Contrachapado originalmente con ébano de Macassar. La estructura está formada por pequeños pilares metálicos cruciformes que liberan el área de la planta.

 

Álbum de fotos:

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Fuente: https://es.wikiarquitectura.com/edificio/mansion-tugendhat/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

13. dic., 2018

Clorindo Manuel José Testa nació en Nápoles, ​ Italia en 1923. Junto a su familia llegó a Buenos Aires, Argentina cuando tenía meses de edad. Estudia por un breve lapso ingeniería electromecánica, con la intención de acceder a la escuela de Ingeniería Naval en la Universidad de La Plata. Luego, casi por azar, ingresa a la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.  Se gradúa 1948  en la época final del racionalismo argentino. Influido por Le Corbusier,  trabajó como dibujante junto al equipo Austral formado por Antonio Bonet Castellana, Jorge Ferrari Hardoy y Juan Kurchan, quienes desarrollaron el Plan Regulador de la Ciudad de Buenos Aires.

 

Luego de obtener su título, Testa comienza su actividad profesional asociándose en un estudio junto a Francisco Rossi, David Gaido y Boris Dabinovic. Este equipo trabajará asociado hasta 1958, marcando la primera etapa de la obra de Clorindo.  En 1955 Testa obtuvo el primer premio en el concurso para el centro cívico de Santa Rosa, La Pampa, obra prolongada durante la siguiente década debido a los sucesivos golpes militares y cambios de administración política, e inaugurada finalmente por etapas entre 1962 y 1963. Son obras que incluyen una terminal de ómnibus y el edificio de la Gobernación y más tarde se construirían el edificio del Parlamento y Ministerio de la provincia (1975). En 2004, Testa realizó el proyecto para la nueva Biblioteca de la Cámara de Diputados de La Pampa, un pequeño edificio de 500 m² conectado por una pasarela al edificio legislativo. Inaugurada en 2006, cincuenta años después del proyecto original para el Centro Cívico, su particular forma exterior le ha merecido el apodo de “armadillo”.

 

Hacia 1959, Testa abandonó su estudio con Dabinovic, Gaido y Rossi para asociarse con el consagrado estudio SEPRA, con quien ganó el concurso de construcción del Banco de Londres y América del Sur.  Allí desarrolló un complejo tratamiento plástico de la fachada, sus espacios llenos y vacíos, la utilización del hormigón y el carácter monumental del edificio, lo que hacen de esta obra un paradigma de la arquitectura mundial de la década del 60. Este edificio significó su salto a la fama a un nivel internacional y su aparición como figura de la arquitectura en las publicaciones de la época en todo el mundo. El edificio fue concluido e inaugurado en 1966, llamó la atención de toda la comunidad por su estilo absolutamente innovador y provocador, así como por abrir una plaza semi-cubierta y pública en un área muy densa y de calles estrechas en el centro porteño.

 

Tres años más tarde, en 1962 junto a Francisco Bullrich y Alicia Cazzaniga obtiene el primer premio en el concurso de construcción de la Biblioteca Nacional. Esta obra pública se estructura en dos ámbitos: una mitad subterránea, en donde se ubican gran parte de los libros; y una mitad elevada, que emerge apoyándose sobre cuatro columnas, que constituye el sector público en el cual se ubican el salón de exposiciones, los sectores administrativos, las salas de lectura y la terraza. A esta parte superior, Clorindo la denomina en sus exposiciones "el Gliptodonte"  Esta obra quedaría demorada en su construcción por 30 años, inaugurándose en 1992, aunque nunca se terminarían de construir los parasoles perimetrales, lo que da al edificio una imagen de inconcluso.  

 

En 1968 Guido Di Tella (impulsor del Instituto Di Tella) encargó su casa a Clorindo Testa, quien se asoció a la pintora Irene van der Poll.  Se organizó detrás de un frente de hormigón y con el orificio de la puerta bien claro. Según el propio Testa, el uso del hormigón responde principalmente a la decisión de determinar una fachada sin ornamentos, limpia, austera, compacta y a la vez violenta y silenciosa. El límite entre el exterior (la ciudad) y el interior (los espacios de la vivienda) es contundente. Una vez en el interior, los espacios se organizan alrededor de patios sucesivos. Participan así de una de las características de la casa porteña tradicional, pues la obra resulta una especie de metáfora de la casa chorizo, con dos patios centrales y uno al fondo. Lamentablemente, en septiembre de 2011, la casa de Guido di Tella fue demolida.

 

En 1970 gana el Proyecto del Hospital Naval Central de Buenos Aires, asociado con Genoud y Lacarra. Esta obra ocupa la totalidad de su manzana, frente al Parque Centenario, y sería terminada recién en 1982. Se trata de una concepción plástica de la arquitectura que se acerca al primer postmodernismo, con la forma explícita de navío el Hospital tiene una imagen lúdica, que también se asocia a su iconografía de barcos, incluyendo el ojo de ventanas similares a ojos de buey y los tanques de agua tratados para asemejarse a la torre de control de un buque.

 

En 1979 ganó junto a Jacques Bedel y Luis Benedit el concurso del Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires, para remodelar el edificio histórico que sirvió de convento, cárcel y asilo. El eclecticismo estructural del edificio será explotado en el desarrollo de la obra: "Aparte de la diversidad de estilos, uno también le puede agregar a ese caldo arquitectónico, las ruinas de Pompeya, observatorios astronómicos de la India, las fachadas napolitanas coloradas y grises, las escaleras de hierro de la época de los rusos de 1920, las marquesinas de fierro y vidrio de principios del siglo, y las cosas contemporáneas".

 

Otra obra reconocida del arquitecto Testa es su remodelación total del Balneario La Perla en la ciudad de Mar del Plata, para la cual se asoció con los arquitectos Genoud y Rojas, y propuso una extensa plataforma que aprovecha la barranca natural y el desnivel del terreno para elevarse sobre un conjunto de balnearios y locales comerciales, sin estorbar la vista desde el nivel de la avenida costanera. Proyectado y ganado en concurso de ideas en 1985, esta intervención urbana genera una serie de "balcones" sobre la plataforma, que permiten la contemplación de las playas y el mar en un entorno tratado casi escultóricamente. Fue terminado hacia 1989.

 

La casa La Tumbona es una casa diseñada en 1986 en la playa de Ostende, una ciudad costera en Pinamar, Partido en la provincia de Buenos Aires, Argentina. La casa está elevada sobre pilares y situada muy cerca del mar, las olas a veces pueden llegar debajo de la casa. Esto puede crear una ilusión de estar a bordo de un buque. La casa está hecha de hormigón, con diferentes formas cúbicas, angulares y confusas a la primera vista en sus geometrías, todas pintadas de rojo.

 

La galería Altera es una galería de arte diseñada en 1997 en la playa de Pinamar, una ciudad costera en Pinamar, Partido en la provincia de Buenos Aires, Argentina. La Galería de Arte Altera , está emplazada en medio del Bosque, en la ciudad de Pinamar, Argentina. Dos volúmenes simples son articulados por una galería de acceso. El volumen principal contiene la sala de exposiciones y un estudio de diseño gráfico, el otro volumen aloja la sala de té.

 

El Centro Cultural de España en Buenos Aires  fue inaugurado en 1988. ​ La reforma incluía una Librería Iberoamericana, una Sala de Exposiciones, un Auditorio y un Área de Información Cultural. Testa profundizó el concepto de intercambiabilidad, proponiendo estanterías móviles para alojar libros, que corren a lo largo de rieles ubicados en el piso y el cielorraso, las que recuerdan a las escaleras corredizas utilizadas en las antiguas tiendas de ropa. Resultan originales los materiales utilizados para realizar el proyecto: para los techos se utilizaron chapas acanaladas de fibrocemento, pintadas de color blanco y los pisos están materializados por losetas de hormigón, de las comúnmente utilizadas en las aceras de Buenos Aires.

 

En 2003, Testa, Juan Fontana y Oscar Lorenti ganaron el concurso de proyectos para la nueva Ciudad Cultural Konex. impulsada por la Fundación Konex como espacio cultural en el barrio porteño de Abasto. Se recicló el edificio de una fábrica de aceite abandonada, construida hacia la década de 1920 y adquirida por Konex en 1992, el equipo propuso una plaza abierta de acceso al complejo, sobre la entrada por calle Sarmiento, y una gran escalera metálica de color naranja accediendo al edificio que se mantiene en pie al fondo del terreno.

 

Clorindo Testa falleció en la mañana del 11 de abril de 2013, a los 89 años. Sus restos fueron velados en la Sociedad Central de Arquitectos y despedidos en el cementerio de la Recoleta en Buenos Aires. ​ A modo de homenaje, el grupo Hábitat Social de la SCA avanzó con el proyecto de ampliación del comedor comunitario “Paz y Amor” en la Villa 21-24, según el proyecto original donado por Testa un tiempo antes.

 

Álbum de fotos:

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Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Clorindo_Testa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3. dic., 2018

Miguel Fisac Serna (Daimiel, Ciudad Real, 29 de septiembre de 1913 - Madrid, 12 de mayo 2006) fue un arquitecto, urbanista y pintor español que se titula en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1942 con la obtención del Premio Superior. Disconforme con la arquitectura de su tiempo, logró un estilo de gran personalidad, en el cual incorporaba originales soluciones estructurales con hormigón pretensado y sus características vigas-hueso.

 

Desde sus inicios, en que va rechazando el racionalismo de sus maestros al percibir que en ellos la plástica arquitectónica no responde a las exigencias técnicas y a la necesidad humana, se vio influido por la obra del arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wright, el Neoempirismo del arquitecto Erik Gunnar Asplund y el organicismo nórdico, experimentado en su viaje en 1949 a Suecia. Se interesa también por la arquitectura popular, en la que la realidad del paisaje, de las características humanas, históricas y geográficas del lugar se funden con el valor plástico o incluso técnico. Enseguida recibió el encargo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas para ordenar la zona sur de la Colonia Los Chopos en Madrid. Remodeló el antiguo auditorio de la Residencia de Estudiantes para construir la nueva capilla del CSIC. La decena de años en los que trabaja en torno a las nuevas edificaciones de este organismo supone la transición que modela su lenguaje desde un sobrio clasicismo hasta asimilar la influencia del organicismo.

 

Con una idea social de la arquitectura y de crear viviendas para gente pobre, el primer concurso al que concurrió fue uno para viviendas mínimas que organizó el COAM. Lo ganó con un proyecto de viviendas en cadena de superficie mínima y precio muy económico; se hacían por equipos que podían trabajar en continuación. Las viviendas tenían 21 metros cuadrados y costaban menos de 20.000 pesetas, pero aun cuando había tres instituciones políticas dedicadas a la vivienda ninguna se lo tomó en serio y el proyecto no cuajó. Sin embargo Fisac siguió buscando soluciones prefabricadas que resolvieran el problema.

 

Por otra parte revolucionó en los años 50 el aspecto de las iglesias españolas. Fisac, que fue miembro del Opus Dei desde febrero de 1936 hasta 1955 y conoció y trató personalmente a su fundador José María Escrivá de Balaguer y a su plana mayor, siempre ha declarado que la salida de esa institución, en la que -siempre según sus declaraciones- estuvo siempre incómodo, le costó 15 años de paro y una orden de demolición en 1999 del emblemático edificio de Laboratorios Jorba, conocido como La Pagoda, ubicado en la autopista de entrada a Madrid desde Zaragoza. La ruidosa polémica sobre su demolición (dijo que las personas que derribaron la Pagoda no iban "por un buen camino espiritual") terminó con que el ayuntamiento le ofreciera construirlo en otro lugar, lo que el arquitecto desechó. Este talante independiente le hizo, entre otras cosas, renunciar a construir el rascacielos más alto de Europa en Benidorm. En 1954, recibió la Medalla de Oro de la Exposición de arquitectura religiosa de Viena por la realización de la iglesia del Seminario de Arcas Reales, de los padres dominicos, en las afueras de Valladolid.

  

A partir de 1959 inicia su época más inquieta y personal. El material del que se sirve es el Hormigón Pretensado en forma de piezas huecas que parecen huesos y reúnen las condiciones de una gran ligereza y resistencia. Con la independencia que le concede su ya reconocido prestigio profesional, y desde la autonomía de su nuevo enclave en la casa construida en 1957 en el Cerro del Aire, donde se traslada tras contraer matrimonio con Ana María Badell Lapetra, de la que tuvo tres hijos, Anaïck, Miguel y Taciana, se inicia en una fructífera relación experimental con el hormigón armado, material que encuentra adecuado para asumir sus analogías sobre «vigas-hueso», piezas prefabricadas que consiguen resolver el problema de salvar grandes luces, controlar la iluminación cenital y evacuar las aguas de lluvia.

 

Yuxtapuso las formas, deconstruyó los edificios segregándolos en elementos irregulares con una expresividad minimalista de nuevo cuño, precursora de tendencias del futuro, y experimentó con soluciones innovadoras: encofrados flexibles con plásticos y cuerdas, para los muros de hormigón, los vidrios sujetos al hormigón con neopreno y la cubierta postensada. Ejemplos de estas experiencias son los Laboratorios farmacéuticos Made y el Centro de Estudios Hidrográficos, ambos en Madrid, donde la coincidencia tectónica entre estructura y especialidad alcanza su mayor esplendor. Tradujo las nuevas exigencias litúrgicas emanadas del Concilio Vaticano II‏‎ en la personal caligrafía de muros curvos y superficies tensadas que constituyen su principal aportación a la arquitectura religiosa. Como puede comprobarse en sus proyectos de iglesias en Escaldes (Andorra), Dominicos (Alcobendas), La Coronación (Vitoria), La Asunción y Santa Ana (Madrid), o Santa Cruz (La Coruña).

 

Su método proyectual, basado de manera sintética en las preguntas ¿dónde? ¿qué? y ¿cómo?, nos conduce a un interés tan contemporáneo por las cuestiones sobre el lugar, la técnica y la funcionalidad, como resulta de su obra ahora comprendida como un recorrido unitario, personal y comprometido con el humanismo. Fue este el que le inclinó hacia un pesimismo proverbial, que le llevó a quejarse en sus últimos años de que «los arquitectos ya no buscan la felicidad de la gente» y de que «la sociedad está mal construida y se encamina al abismo», y propuso una fórmula urbanística para combatir estas tendencias, la Ciudad convivencial, en su libro La molécula urbana. Igualmente, estudió la arquitectura popular a causa de su adecuación a los entornos específicos y las culturas humanas asentadas en un modo concreto de entender la vida. Airado con el presente y con la profesión, afirmaba que no le gustaba ningún arquitecto español contemporáneo.

 

En Madrid, en el nuevo barrio de Moratalaz, construyó la parroquia de Santa Ana, donde domina el cemento visto, que cubre una expresión de espiritualidad que, parece trasladarla a las profundidades de una gruta paleocristiana o catacumba. Otra realización destacada es el convento del teologado de dominicios de Alcobendas, muy cerca de Madrid. De él destaca la iglesia, de ladrillo, con vidrieras muy discretas de color y donde la atracción hacia el altar se consigue por medio de la convergencia de sus dos zonas enfrentadas: la destinada a la comunidad religiosa y la de los fieles, ambas estrechándose hacia el altar. La parroquia de la Coronación, en Vitoria, presenta la misma intención de dirigir hacia el altar la atención de los fieles. Una de las características comunes de todos sus edificios es que no guardan ninguna simetría. Los muros están dispuestos en juego de rectas y curvas; las vidrieras monocromas y multicolores, realizan la desnudez de las paredes, donde todo queda envuelto en la más absoluta sobriedad.

 

Al final de los años sesenta depura aún más su arquitectura, prescinde de su preocupación por lo popular y centra su atención en las posibilidades de los nuevos materiales, en especial el Hormigón Pretensado, invento que patentó, y postensado, ensayando originales sistemas de prefabricación. El hormigón fue su material predilecto. Una de sus últimas obras fue el polideportivo de Getafe, donde empleó vigas de 51 metros de longitud, «las más largas de Europa», presumía. Utilizó el hormigón pretensado en muchas de las obras que llevan su firma: «El hormigón es el material de nuestro tiempo», proclamó. «Yo pensé que el hormigón pretensado sería muy utilizado por los arquitectos. Pero ni en España ni fuera trabajan con ello. Sin embargo, son los ingenieros de todo el mundo los que lo usan». En 1984 dirigió las obras de restauración y acondicionamiento del sacro convento y castillo de Calatrava la Nueva, en la provincia de Ciudad Real. En la edición de 1991 de la Feria de Arte Contemporáneo (Arco 91), celebrada en Madrid en el mes de febrero, fue el encargado de las Jornadas de Arquitectura. Muchas de sus soluciones en hormigón pretensado están patentadas en España, Estados Unidos y otros países. De algunas de ellas existen ya fábricas que producen estas piezas prefabricadas. Consultor en el extranjero en diversas ocasiones, entre ellas, para el estudio del Santo Sepulcro de Jerusalén y la reconstrucción de la Catedral de Manila, desarrolló una intensa labor cultural en conferencias y cursillos sobre problemas de arquitectura y urbanismo, en artículos de periódicos, diarios y revistas generales, y en revistas profesionales españolas y extranjeras.

 

Estudioso también del Urbanismo, en su libro La Molécula Urbana (1969) presenta una propuesta rigurosamente original para la ciudad del futuro, que resumió en la fórmula Ciudad convivencial. Es también autor del libro Arquitectura popular española y su valor ante la arquitectura del futuro. En 1942 recibió el Premio Superior de Arquitectura de Madrid; en 1950 obtuvo el Primer Premio en el concurso del COAM para viviendas mínimas. En 1954, la Medalla de Oro en la Exposición Internacional de Arte Sacro de Viena. El 2 de octubre de 1994 recibió la Medalla de Oro de Arquitectura. En mayo de 1996 presentó en Madrid su primera exposición de pintura, con 60 obras. En 1997 la sala de las Arquerías de los Nuevos Ministerios de Madrid acogió una exposición sobre su obra; el mismo año, el 12 de junio, logró el VII Premio Antonio Camuñas de Arquitectura, el más importante que otorga una entidad privada en España en el campo de la arquitectura y que se concede cada dos años. El 4 de octubre de 1999, y coincidiendo con el Día Mundial de la Arquitectura, recibió un homenaje organizado por el Colegio de Arquitectos de Madrid y el Círculo de Bellas Artes, entidad ésta que le hizo entrega de la Medalla de Honor. En octubre de 2003 recibió el Premio Nacional de Arquitectura. En enero de 2004 la Universidad Europea de Madrid le inviste Doctor Honoris Causa. Fisac también poseía la Gran Cruz del Mérito Civil, Encomienda de Isabel la Católica, y Alfonso X el Sabio y Cruz de los Santos Lugares de Jerusalen.

 

Murió en Madrid el 12 de mayo de 2006 a causa de una embolia, cuando el Colegio de Arquitectos de Ciudad Real acababa de crear una Fundación que se encargara de catalogar todo el legado profesional de Fisac y profundizara en el estudio de su obra, así como en la de la arquitectura moderna española (www.fundacionfisac.com)

 

Álbum de fotos:

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Fuente: https://www.urbipedia.org/hoja/Miguel_Fisac

 

 

 

 

 

 

 

 

28. nov., 2018

José Antonio Coderch nace en Barcelona  el 25 de noviembre de 1913, primero de los ocho hermanos de la familia Coderch y de Sentmenat.  El padre Coderch era entonces ingeniero jefe del Puerto de Barcelona y la madre de Sentmenat era una persona de extraordinaria sensibilidad, educadora y maestra de primaria de sus hijos. Obtiene el título de Arquitecto por la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona  el 2 de noviembre de 1940. Se traslada a vivir a Madrid para trabajar en la Dirección General de Arquitectura, al lado de Francisco Cabrero, Rafael de Aburto y Ricardo Abaurre. Colabora en el despacho del arquitecto Secundino Zuazo, cuyo magisterio impregnará a Coderch del sentido de la responsabilidad y del rigor ético que tanto le caracterizarán.

 

En 1942 establece su despacho profesional en Barcelona junto con Manuel Valls i Vergés e inicia una etapa, que llegará hasta 1949, en la que predomina la proliferación de pequeños encargos de reformas y nuevas construcciones de viviendas unifamiliares, éstas de segunda residencia ubicadas prioritariamente en Sitges (Barcelona), de donde Coderch será arquitecto municipal hasta 1945.Paralelamente, la Obra Sindical del Hogar y el Instituto Social de la Marina le encargarán algunos proyectos de conjuntos de viviendas protegidas en poblaciones rurales pendientes de reconstrucción.  En 1946 construye su propia casa en la Plaza Calvó, de Barcelona, donde instalará su despacho profesional y donde residirá hasta los últimos años de su vida.

 

El rechazo la estética oficial de esos años y al panorama arquitectónico le hace buscar en solitario su propia alternativa, creando un lenguaje personal. Hace una crítica de la falta de calidad humana de algunas construcciones modernas y toma como influencia la arquitectura popular, en su intento de hacer compatible el progreso de los modernos sistemas de construcción, con la humanidad y funcionalidad de las construcciones populares, y así, partiendo de una postura sobre todo ética, consigue una estética de espacios agradables. Otra influencia la toma de los arquitectos finlandeses, especialmente de Alvar Aalto. De ellos destacará la compatibilidad entre progreso y tradición que aparece en su obra. En la urbanización de Les Forques (Sitges 1945) empieza a aplicar criterios de lógica distributiva y de orientación, con un lenguaje ibicenco, manteniendo cierto pintoresquismo. Se considera su casa Garriga Nogués (Sitges 1947) como la entrada de la arquitectura española en el movimiento moderno; en ella se da un paso racionalizador importante, aunque mantenga principios clásicos como el de la simetría.  

 

Miembro del Grupo R, junto a Josep Maria Sostres, Antoni de Moragas y Oriol Bohigas entre otros arquitectos jóvenes interesados en la renovación de la arquitectura, colabora en su primera fase de formación y lanzamiento público, si bien se retirará posteriormente por desacuerdo con la línea seguida por el colectivo. Además de los encargos del Instituto Social de la Marina en poblaciones de la costa, proyecta en 1950 un edificio de viviendas en el barrio de la Barceloneta, que será fundamental en el conjunto de su obra.  En el edificio de viviendas I.S.M., Coderch consigue un método en su forma de proyectar que influirá en sus posteriores edificios de viviendas: un volumen urbano de gran claridad y definición, compuesto por un lenguaje abstracto muy neutro, que participa poco con la ciudad, lo que será una de las invariantes de su obra al considerar la ciudad un ambiente hostil para la vida cotidiana.

 

Por encargo de su amigo ingeniero Eustaquio Ugalde construye en 1951 una casa de vacaciones en Caldes d'Estrach (Barcelona). Después de incontables croquis, dudas y modificaciones, esta casa constituirá una pieza clave en su evolución estética, embrión de los temas arquitectónicos, formales y ambientales más queridos a lo largo de su ejecutoria posterior. La casa Ugalde está ubicada en un entorno natural en Caldetes, libre de los condicionantes de la arquitectura popular de Sitges, lo que le permite un planteamiento radical: los muros se van girando como si estallaran desde un punto central, desde el cual se trazan unas visuales que marcan los vanos. La vivienda aparece totalmente invertebrada, sus muros curvos y retranqueantes recuerdan a las formas arcaicas de Miró; aun así, su consigue un increíble equilibrio espacial y morfológico.

 

La construcción del Pabellón de la representación española en la IX Triennale di Milano (1952) significará el reconocimiento internacional a su obra: Gran Premio, Medalla de Oro e inicio de nuevas relaciones personales, que en los casos de Aldo van Eyck, Max Bill y Peter Harnden acabarán en una amistad sincera.  En la casa Catasús (1956) aparece por primera vez el esquema funcional, consistente en hacer una composición en tres brazos, albergando en cada uno una función distinta: zona de estar, zona de dormir y zona de servicio. Este esquema lo repite en la casa Ballvé y en otras obras posteriores introduciendo ciertas modificaciones, como en la casa Olano (1957) en la que tiene que ajustarse a una geometría formada por dos pentágonos unidos por la base. En la casa Uriach (1961) partiendo del esquema de la Catasús, iniciará los escalonamientos en planta que reflejan la complejidad del interior, repitiendo este esquema en la casa Luque (Sant Cugas del Vallés) y en la Gili (Sitges), ambas de 1965. En la casa Rozes (1962) introduce la variante del retranqueo en alzado que hace que se refleje al exterior cada habitación. Este volumen, fracturado como dientes de sierra, lo trasladará a un mayor tamaño en el Hotel de Mar en Mallorca (1962), en el que también aparecen los paños ciegos de ladrillo y plaqueta y las lamas de madera, temas de cerramiento típicamente coderquianos.

 

En 1958 restaura una pequeña casa de pescadores en Cadaqués (Girona), donde pasará temporadas de vacaciones. Allí se aficionará al mar con los pescadores del lugar y trabará amistad con Marcel Duchamp, entre otros intelectuales y artistas de la colonia de forasteros. Jose Antonio Coderch fué también miembro de los CIAM a propuesta de Josep Lluis Sert hasta su disolución en 1960. Frank Lloyd Wright destaca a Coderch como el arquitecto más interesante del país al escribir su nombre en una breve nota de orientación para un amigo que viaja por Europa.

 

En 1959, un grupo privado formaliza el encargo de un importante conjunto de hotel y apartamentos en la Costa Brava, el proyecto Torre Valentina, que representa la gran oportunidad para investigar y aplicar nuevas soluciones para la segunda residencia. En esta urbanización introduce la composición de casas en hilera, que tanto influirá posteriormente. Por desgracia después de varios meses de intenso quehacer el proyecto finalmente es desestimado. La decepción que le causa Torre Valentina y una crisis coyuntural del sector de la construcción traen como consecuencia que su despacho se vea paralizado durante casi un año. Más tarde recibe la Medalla de Oro de la Exposición Nacional de Bellas Artes, premiando el interés arquitectónico, urbanístico y paisajístico de dicho proyecto.

 

En 1960 forma parte del  TEAM X, en compañía de Jacob B. Bakema, Aldo van Eyck, los Smithson, Giancarlo De Carlo y Jerzy Soltan, entre otros continuadores de los CIAM. Recibe el primer Premio FAD de Arquitectura por el edificio de viviendas de la calle Compositor Juan Sebastián Bach, de Barcelona (proyecto de 1958). El edificio de viviendas de la calle Compositor Bach (1958) sigue el mismo método del edificio de la Barceloneta, con un volumen urbano más tectónico y el mismo lenguaje abstracto, al que añade las enredaderas como elemento natural.  Esta neutralidad de la fachada alcanza su máxima expresión en la casa-taller del pintor Antoni  Tapies (Barcelona 1960); esta piel oculta un complejo interior formado por muros retranqueados consiguiendo una figuración abstracta pero con una justificación funcional,  circulaciones fluidas y diagonales máximas en las habitaciones, gracias al retranqueo, que elimina la sensación de cajas cerradas de éstas.

 

En 1965 inicia su actividad docente en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona, donde coincidirá con su amigo Josep Pratmarsó. Durante cuatro cursos académicos será sucesivamente encargado de Proyectos de 4º curso, adjunto, encargado y nuevamente adjunto de Elementos de Composición de 2º curso, al tiempo que miembro del Tribunal de Proyectos Final de Carrera.  En el edificio Girasol de Madrid (1966) abrirá las viviendas a la luz, a la vez que protege visualmente su espacio que da sobre la propia vivienda; para ello, coloca unos patios en la fachada que la desdibujan, lo que hace que el edificio sea poco participativo con la ciudad. Es un intento de trasladar las villas mediterráneas a la ciudad, en un esfuerzo de hacerla habitable: Esto se refleja en el acceso, que consiste en una calle interior elevada y aislada por unos macizos de vegetación. Se consigue, así, un espacio privado y abierto, en el que se da una atmósfera de jardín en pleno barrio de Salamanca. Otras obras suyas son el edificio Trade (Barcelona 1966), la casa Entrecanales en Madrid y el edificio de viviendas Encarnación en Barcelona del mismo año, el conjunto de viviendas del Banco Urquijo en Barcelona (1967) y el conjunto de viviendas Cocheras (1968), el Instituto Francés (1972) y la ampliación de la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona (1978).

 

Ingresa como académico de número en la Real Academia de Bellas Artes de San Jorge, de Barcelona, con el discurso “Espiritualidad en la arquitectura”.  En 1978 una selección de sus obras participa en la exposición “Arquitectura catalana 1950-1977” que se celebra en el Centre Georges Pompidou de Paris. Gana el Concurso de méritos convocado por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona para la ampliación de su edificio universitario.  En 1980 el Ministerio de Cultura organiza en Madrid una exposición-homenaje dedicada a su obra realizada entre 1947 y 1978. El Salón del Tinell de Barcelona acoge la exposición “Coderch de Sentmenat” del Ministerio de Cultura, por iniciativa de la Escuela de Arquitectura del Vallès, del Colegio Oficial de Arquitectos y del Ayuntamiento de la Ciudad Condal. El 6 de noviembre de 1984, con el silencio del atardecer, su cuerpo es enterrado en el pequeño cementerio de Espolla (Girona).

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2498037416878080&type=3

 

Fuentes: www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=coderch-jose-antonio

 joseantoniocoderch.org/biografia/ -Del libro de Carles Fochs, Coderch 1913-1984

 

 

 

 

 

 

 

 

24. nov., 2018

 

Konstantín Stepanovic Mélnikov (Константин Степанович Мельников) (3 Agosto de 1890, Moscú - 28 Noviembre, 1974, id.) fue un arquitecto ruso y la mayor figura del Constructivismo del siglo XX. Mélnikov nació en una familia de clase obrera en Hay Lodge, un barrio suburbano cercano a Moscú. Desde 1910 a 1914 estudió pintura en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura de Moscú. E

 

n 1914 comienza sus estudios de arquitectura en esa misma escuela, graduándose en 1917. A partir de este momento, lo primero que hizo fue desarrollar un plan urbano para Moscú y luego trabajó como maestro a tiempo parcial entre 1921 y 1923 en la misma escuela en la que había estudiado, renombrada Vkhutemas. La principal parte de su trabajo, en ese tiempo, consistía enteramente en diseñar clubes obreros fuera de Moscú. Su primer trabajo, por encargo de la AMO Fabrica de coches en Moscú, donde estuvo trabajando en la revolución de Octubre, es clásica, conservadora y académica.

 

Después de trabajar en la Escuela del Estado de Moscú en 1923 se puede apreciar un cambio drástico y radical en su obra y dedica gran parte de su tiempo a estudios de innovación en el campo de la arquitectura. Comenzando con un pabellón para la Exposición de la agricultura y artesanía de todas las Rusias (1923), Melnikov se embarca en un línea de innovación y encargos de alto nivel: el sarcófago en el Mausoleo de Lenin en 1924 y el Pabellón Soviético en la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industriales Modernas en París (1925). Este trabajo llamó poderosamente la atención internacional al carecer de toda decoración y reflejar la visión más vanguardista de la recién formada U.R.S.S. Las bases del concurso ya establecían que “la construcción debía ser de madera, en una superficie, de unos 325 m2, resuelta en dos niveles. El nivel inferior debía estar dedicado a la variedad étnico-cultural de las naciones que conformaban la Unión y el nivel superior, a mostrar el interior de cuatro espacios significativos: un club obrero, una casa obrera, una sala de lecturas y un hogar infantil, como una manifestación de la nueva sociedad.”

 

En París, a donde viajó para dirigir las obras de construcción del pabellón, tuvo la oportunidad de contactar con algunos de los autores de la arquitectura de vanguardia centroeuropea. Conoció a Le Corbusier, que le enseñó algunas de sus obras en un paseo en el coche del arquitecto suizo. Y entabló amistad con Mallet Stevens. Su esposa y sus dos hijos se reunieron con él en París en el verano del 25.  Recibió el encargo del ayuntamiento de París para realizar una propuesta de aparcamiento para 1000 vehículos. Del que Mélnikov realizó una primera versión sobre el Sena y una segunda versión, que desarrolló en una estancia vacacional junto a su familia en San Juan de Luz, contenida en un prisma regular de 50 metros de lado. Finalmente ninguna de ellas despertó el interés de las autoridades municipales. Aunque es con la base de estos estudios para aparcamientos con los que logra construir en 1927 el Garaje de autobuses Bakhmetevsky en Moscú, en colaboración con Vladimir Shukhov. El edificio es un claro ejemplo del uso de sistemas industriales aplicados a la arquitectura de vanguardia.

 

En 1927 comienza lo que el mismo Melnikov llama “su época dorada”, en la que desarrolló varios proyectos de clubes para obreros, siete en total, entre ellos el Club Rusakov, encargado a Melnikov por el sindicato de los obreros tranviarios de Moscú señala con el vértice de su cuerpo de servicios al depósito municipal de transportes metropolitanos. La forma de cuña, base del diseño, dota al proyecto de nuevas posibilidades escultóricas y simbólicas. Llama la atención también en esta época, el Club de la factoría Kauchuk, finalizado en 1929 y encargado a Melnikov en un momento en el que el gobierno ruso buscaba sustituir las manifestaciones religiosas por entretenimientos más apropiados a la visión comunista del momento. La planta del club tiene la forma de un cuarto de cilindro y albergaba un teatro para 800 personas.


El estilo de Mélnikov es difícil de categorizar. En su experimental uso de materiales y formas atendiendo a la funcionalidad, tiene puntos en común con los auto-denominados Expresionistas anteriores a la 1ª Guerra Mundial, como los alemanes Eric Mendelsohn y Bruno Taut, quienes trabajaron brevemente en Rusia en esa época. Es frecuentemente referenciado como Constructivista por la influencia que tuvo de Vladimir Tatlin, y porque el deseo de Mélnikov era que sus edificios pudieran expresar los valores sociales soviéticos revolucionarios, aunque al mismo tiempo defendió publicamente en numerosas ocasiones el derecho y la necesidad de la expresión personal, que reivindicó como única fuente del diseño delicado.

 

Uno de los mejores ejemplos existentes del trabajo de Melnikov es su propia residencia en Moscú, que data de 1929, consiste en dos torres cilíndricas decoradas con un patrón de ventanas hexagonales. Estas torres están formadas por una cáscara a modo de enrejado hecho con ladrillo. La casa se localiza en pleno centro de Moscú, fue construida inicialmente como modelo para las casas obreras. En 1933 creó su propio estudio en Moscú, en unos talleres colectivos llamados Mossovet. Este mismo año tuvo lugar en Milán una exposición dentro del marco de la Trienal de las Artes Decorativas y la Arquitectura, en la que se presentaba el trabajo de 11 conocidos arquitectos, entre los cuales, Melnikov era el único ruso.

 

Melnikov perdió la confianza de los políticos en 1937, cuando fue señalado por la Unión de Arquitectos Soviéticos como un arquitecto "formalista" (un dañino epíteto muy usado en su tiempo) y apartado de la enseñanza y del ejercicio profesional. Sobrevivió a las purgas estalinistas pero como rechazó el admitir las falsas acusaciones, nunca fue rehabilitado. En 1954 comenzó a participar nuevamente en diversos concursos, el primero para diseñar un Panteón dedicado a prominentes figuras de la historia de Rusia y para celebrar los 300 años de la unión Ruso-ucraniana, pero el desencanto en el que se encontraba sumido lo había hecho volver a las formas casi clásicas y no obtuvo ni una mención, tan solo para realizar un único pabellón para la Expo de Montreal en 1967.

 

Vivió en reclusión en su casa, donde trabajaba como un pintor de retratos por encargo hasta su muerte en 1974. El hijo de Melnikov, Viktor, quien como su padre, era pintor, también vivía y trabajaba en esa casa, y luchó por preservarla como museo hasta su muerte en febrero de 2006. La casa todavía contiene una importante porción del archivo de Konstantin S. Melnikov. Un archivo disputado durante años por sus dos herederos, del que existen fotografías realizadas por el fotógrafo Igor Palmín tomadas en los años 60.

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2491894487492373&type=3&uploaded=25

 

Fuente: https://www.urbipedia.org/hoja/Konstantin_Melnikov