¡BIENVENIDO! 

Soy arquitecto y he dedicado casi 40 años de mi vida a este oficio, en muy variadas situaciones laborales, pero siempre con el objetivo de proyectar y construír edificios. Ahora, liberado de la presión del trabajo, ocupo mi tiempo en lo que más valoro: mi familia, mis amigos y mis aficiones, sin hacer mal a nadie... 

Actualmente mi principal ocupación profesional es esta página web, que te invito a visitar

 

 

Pincha en los diferentes apartados que figuran bajo mi nombre.

 

- Parecidos razonables: Edificios, objetos o personas que se parecen.

 

- Mi música: Dedicado al folclore del cono Sur de América.

 

- Arte y arquitectura: Mis arquitectos, diseñadores y artistas favoritos.

 

- Biografía: Mi trayectoria profesional.

 

- La Nave: Donde trabajé durante unos años maravillosos.

 

- Libro de Visitas: Para dejarme tus comentarios.

 

 

Mi dirección de correo electrónico es:

c.bentocompany@gmail.com

 

 Mi perfil de facebook

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany  

 

 

 

VOLVER A LOS 17

 

 

 

El 10 de junio de este año 2017 nos reunimos todos los compañeros del Colegio del Pilar de Madrid para celebrar nuestras Bodas de Oro. Hace cincuenta años (que se dice pronto) que hicimos el Curso Preuniversitario y dejamos un colegio en donde la mayoría de nosotros habíamos pasado once años desde que entramos en Parvulitos con seis años. Ha llovido desde entonces y nuestras vidas han seguido rumbos diversos, pero pienso que estos años infantiles nunca se olvidan y será emocionante, como cantaba Violeta Parra, volver a los 17.

 

 

Yo fuí durante once años al Colegio del Pilar (Castelló 56. Madrid). Un colegio religioso de los Marianistas que eran unos frailes que iban de particular con traje y corbata negros. Se les llamaba "levitas" pues ese era el terno que vestían a principios del siglo XX. En esos años los colegios eran de chicos o de chicas. Y punto. El colegio de enfrente, El Loreto, era una fortaleza inexpugnable. Sólo dos veces al año, en las fiestas de ambos colegios, nos juntábamos los del Pilar con las del Loreto. Ocasión excepcional que había que aprovechar para ligar sí o sí.

 

 

Los profesores nos llamaban de usted por nuestro apellido y nosotros a ellos también por su nombre de pila, siempre con el Don delante, aunque prácticamente todos tenían mote: El higo, el apache, el paella… Controlando la puerta principal, estaba Aniceto. Toda una institución en aquellos años. Ante cualquier problema aparentemente irresoluble que pudiera surgir, la solución era acudir a él, que era como una madre. Todas las semanas se iba a misa un día y también iba toda la clase a confesar. En la capilla de arriba se ponían cuatro sacerdotes uno en cada esquina pero la cola era siempre mucho mayor en el padre Cayo, que estaba sordo.

 

 

Los jueves por la tarde no había cole y las chachas tenían libre para salir a pasear por el Retiro con los novios, habitualmente unos reclutas que hacían la mili cerca de Madrid. Los sábados, en cambio, había cole todo el día y por la tarde nos ponían una peli y luego unos cortos en blanco y negro de Charlot o El Gordo y el Flaco que siempre reclamábamos al grito de !Cómicas!  ¡Cómicas! 

 

 

Además de los patios del cole, se usaba un solar vacío enfrente del cole en la calle Castelló para el recreo. El sorteo del campo para jugar al fútbol era esencial porque el terreno estaba inclinado y no era igual jugar hacia abajo que hacia arriba.  Para hacer los equipos lo echábamos a pasos: era aquello de "monta y cabe". Como la mayoría del patio era de tierra hacíamos carreteras arrastrando la arena con las dos manos y carreras de coches con chapas. También jugábamos a las canicas: te sentabas en el suelo y ponías una de cristal o un bolón y te tiraban con las de piedra. Cambiábamos cromos de Nestlé o de futbolistas: sile, sile, sile, nole y también a Churro mediamanga mangotero. Éramos felices.

 

 

¡Ah, se me olvidaba!  Aunque desde bien pequeños llevábamos corbata (con goma), el uso del pantalón largo estaba reservado a los mayores, con lo cual en invierno las piernas se nos helaban y presentaban un surtido de heridas, rasponazos y moratones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

DESPUÉS DE UN PERÍODO DE AMNESIA

 

Después de un periodo de amnesia.

Cuando empiezo a recuperarme y me miro al espejo descubro... que soy negro.

Rápidamente saco mi cartera para ver mi DNI.

Y compruebo que soy negro...Entonces busco el pasaporte...

Para colmo soy marroquí.

Señor, no puede ser....

Me siento hecho polvo en la silla,... hala!

Pero si es una silla de ruedas!

Lo que significa que además de negro y marroquí también soy discapacitado.

Me digo a mi mismo que es imposible que sea negro, marroquí y discapacitado.

Pues es la puta verdad!!! Me grita alguien detrás de mí.

Es mi novio!! Lo que faltaba!!

También soy maricón.

¿Has visto mi jeringuilla?

Negro,
marroquí,
discapacitado,
maricón,
drogadicto,
y seropositivo!

Desesperado intento tirarme de los pelos, y..., oooooooooooh!!!

¡¡¡Soy calvo!!!

Suena el teléfono, es mi hermano:

desde que papá y mamá murieron lo único que haces es drogarte y quedarte tirado ahí todo el día. Búscate un trabajo, ¡¡¡el que sea!!!

¡¡¡Si también soy parado!!!

Intento explicar a mi hermano lo difícil que es encontrar trabajo cuando se es:

negro,
marroquí,
discapacitado,
maricón,
drogadicto,
seropositivo,
calvo y
huérfano,

pero no lo consigo porque.... ¡¡¡soy mudo!!!

Trastornado, cuelgo el teléfono con la única mano que me queda y con lágrimas en los ojos me acerco a la ventana a mirar el paisaje.

Hay miles de chabolas a mí alrededor...

Siento una puñalada en el marcapasos.

Además de ser negro,
marroquí,
discapacitado,
maricón,
drogadicto,
seropositivo,
calvo,
huérfano,
mudo,
manco y
enfermo cardíaco,
vivo en un barrio de chabolas!!


Y cuando pienso que nada puede ser peor en mi vida, se acerca mi novio y me dice:
«!QUE PUTADA!... ¡¡MESSI SE HA LESIONADO!!»

¡¡¡ NOOOOOOOOOOOO, NO PUEDE SER, ME CAGO EN MI PUTA MADRE... A QUE TAMBIÉN SOY DEL BARSA!!!

 

 

 

 

 

 

 

MIS ÚLTIMOS ANÁLISIS CONFIRMAN...

 

Mis útimos análisis confirman que tengo controlado el colesterol, la tensión arterial, el azúcar , y los triglicéridos. Me han hecho además un electocardiograma y mi corazón sigue bombeando a buen ritmo. Únicamente me han diagnosticado que padezco SADAE: Síndrome de Atención Deficiente Agravado por la Edad. Se manifiesta así: 

Ayer por la tarde decido lavar el coche. Al ir hacia el garaje veo que hay correo en la mesita de la entrada. Decido echar un vistazo a las cartas antes de lavar el coche. Dejo las llaves del coche en la mesita y voy a tirar los sobres vacíos y los anuncios al cubo de la basura y me doy cuenta que está lleno. Decido dejar las cartas, entre las que hay una factura, en la mesa de la cocina y llevar el cubo a vaciar en el contenedor. Entonces pienso que ya que voy al contenedor puedo pagar la factura, enviando una carta con un cheque y tirarla en el buzón de correos que está al lado del contenedor. Saco del bolsillo el talonario de cheques y veo que sólo queda uno. Voy al despacho a buscar otro talonario y encuentro sobre la mesa la cerveza que me iba a beber y se me ha quedado olvidada. Retiro la lata para que no se mojen los papeles y noto que se está calentando por lo que decido llevarla a la nevera. Al  ir hacia la cocina veo que el jarrón de flores sobre la cómoda de la entrada está sin agua. Dejo la cerveza sobre la cómoda y descubro las gafas de cerca que he estado buscando toda la mañana. Decido llevarlas al escritorio del despacho y poner agua a las flores. Llevo las gafas al despacho, lleno una jarra de agua en la cocina y descubro el mando del televisor: alguien lo ha dejado en la mesa de la cocina. Intento echar un poco de agua a las flores y la mayor parte se derrama por el suelo. Dejo el mando sobre la cómoda, vuelvo a la cocina y cojo unos trapos para secar el agua. Voy hacia el hall tratando de recordar qué es lo que quería hacer con esos trapos...

Al final de la tarde el coche sigue sin lavar, no he pagado la factura, el cubo de la basura está lleno, hay una lata abierta y caliente de cerveza en la cómoda, las flores siguen sin agua, sigue habiendo un solo cheque en mi talonario, no consigo encontrar el mando de la tele, ni mis gafas de cerca, hay una fea mancha en el parquet de la entrada y no tengo ni idea de donde están las llaves del coche. Me quedo pensando cómo puede ser que sin haber hecho nada en toda la tarde haya estado todo el rato danzando y me encuentre tan cansado. 

 

 

MI APELLIDO BENTO

Mi apellido Bento, procede  de marinos genoveses o portugueses que viajaron a América, recalando muchos de ellos en las Islas Canarias. En Agulo en La Gomera, por ejemplo, la plaza principal es la de Leoncio Bento.

 

Mi apellido Company es de origen catalán o aragonés y llega al Reino de Valencia con  la conquista de Jaume I. El primero que figura registrado en Gandía en 1244 se llamaba Guillermo Company. De allí proceden mis abuelos maternos.

 

Mi  abuelo paterno nació en Placetas cuando Cuba aún formaba parte de España. Mi padre era madrileño. Mi madre nació en la República Argentina en el Barrio de Villa Devoto (Buenos Aires)  y yo en Madrid, en el Hospital de San Luis de los Franceses.

 

Así que yo soy:

 

Italolusoamericanocanariocatalanoaragonésvalencianocubanoporteñomadrileño.

 

Soy además de Bilbao...pero de las afueras y menorquín de corazón.

 

De todas formas, queridos niños, recordad que dónde uno nace es una mera cuestión de azar en la que uno no tiene arte ni parte. 

 

 

 

 

 

 

 

 

MIS CASAS

Esta mañana, Maria José me preguntaba: ¿Pero tú cuantas casas tienes? 

 

 

Yo, ahora solo una le digo, pero he tenido muchas. Si hubiera dedicado mi tiempo a comprar y vender mis casas hubiera ganado mucho más dinero que trabajando. He tenido tres casas en Madrid: una alquilada en Clara del Rey  45 cuando me casé y luego dos más en la Calle Galera 37 en la Alameda de Osuna y luego un chalet adosado, construido en comunidad de propietarios ¡como no!  en Manuel Aguilar Muñoz 41 también en este barrio de Madrid próximo a Barajas y al Aeropuerto.

 

 

En el año 84 me traslado a Valencia y vivo en Císcar 19, la casa de mis suegros, durante siete meses hasta que compro en Primado Reig 129 y vendo Madrid siempre ganando dinero. Luego vendo la casa de la Eliana en la calle Elche 13, que hizo mi suegro y compro en Fornells (Menorca) un apartamento en la bocana del puerto,  la mejor casa que he tenido y disfrutado durante quince años. También le compro a mi cuñado Enrique la mitad de la casa en la calle Ciscar y pongo allí mi estudio de arquitectura. 

 

 

Vendo Primado Reig  y compro en Soto de Camarena sector C un chalet pareado apañao para mis necesidades y antes de que me lo den, lo revendo y compro  otro en el  sector D mucho más grande porque allí ha comprado mi primo Luis Lavernia. Las cosas del querer. 

 

 

En el 2000 vendo Menorca y compro en Jávea en Las Atarazanas un apartamento monísimo del Tonet Sunyer. Luego vendo Soto de Camarena y vuelvo a Valencia,  a Jaime Roig 26 porque allí vive mi primo Santiago Ruiz en cuya casa está mi tía Rosita que lamentablemente fallece antes de que yo me traslade. En el ínterin pasamos un mes alquilados en un piso de una bocacalle de la calle San Vicente que prefiero no recordar.

 

 

Luego vendo Jávea a un sobrino y en 2005 cierro el estudio de Císcar 19  y vendo el piso,  lo que me permite subsistir hasta hoy a pesar de la crisis.

 

 

Hay que nombrar también el paréntsis de 2007 y 2008 en que vivo en un piso alquilado en Madrid  en la Alameda de Osuna precisamente y trabajando para Martinsa Fadesa que es la primera que pega el pedo en el estallido de la burbuja inmobiliaria

 

 

Todo esto supone un “master en mudanzas”  de las que soy un verdadero experto habiendo realizado todo tipo de modalidades y experiencias no siempre satisfactorias.

 

 

En total y hasta el momento 11 casas distintas y, siendo arquitecto, ninguna hecha por mi.  Asunto  que es tan habitual entre nosotros los arquitectos como lo contrario. Debo añadir cuatro más que son el piso de Don Ramón de la Cruz 53 donde trascurrió mi infancia y adolescencia y tres casas en la Playa de Gandía:  El chalet de la calle de la Paz construido por mi bisabuelo y dos apartamentos,  uno en el Cisne donde pasé muchos veranos y otro en la Ducal del que aún conservo un tercio .

 

 

 

 

CONSEJOS PARA UNA VIDA SANA

A los que ya tenemos una cierta edad  nos dicen que todos los días tenemos que comer una manzana, por el hierro y un plátano, por el potasio. También una naranja, para la vitamina C y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.

 

Todos los días hay que tomar dos litros de agua. (Sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del  tiempo que llevó tomárselos). Todos los días hay que tomarse un Actimel para tener ‘L. Cassei Inmunitas’, que nadie sabe lo qué es, pero parece que si no te metes un millón y medio todos los días, empiezas  a ver a la gente como borrosa.

 

Cada día toma una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo ni para qué era.

 

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que cagues un jersey.

 

Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, hipocalóricas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horas.

 

Ah!,  después de cada comida hay que lavarse los dientes. Después del yogurt y la fibra, los dientes;  después de la manzana, los dientes;  después del plátano, los dientes…Y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental y enjuague bucal, tras unas correspondientes gárgaras… Mejor amplía el baño, y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas al día metido ahí dentro.

 

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuna. Te quedan tres, siempre que no te pille alguna caravana. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión…y ni qué hablar del ordenador!

 

Bueno, ya no puedes, porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia:  a los 10 minutos ve regresando, si no la media hora se te hace una).

 

Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: Hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también. Si es que te vas de vacaciones…

 

Además, hay que estar bien informado. Hay que leer por lo menos dos diarios y algún artículo de revista, para contrastar la información.

 

Ah!, hay que tener sexo todos los días, pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo y renovar la seducción. Eso lleva su tiempo! ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico! Al respecto te recuerdo:  después de cada comida hay que cepillarse los dientes!

 

También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro, mascota o… hijos. Para qué os voy a contar. En fin: a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias.

 

La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez. Por ejemplo:

 

Te duchas con agua fría y con la boca abierta mientras te tomas los 2 litros de agua.

 

Cuando salgas del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) de pie, a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres.

 

¿Te quedó una mano libre? ¡Llama a tus amigos! ¡Y a tus padres!

 

Tomate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta).

 

El yogurt con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Actimel.

 

¡Úuuuf! Pero si te quedan 2 minutos, reenvíale esto a los amigos (que hay que regar como a las plantas) mientras tomas una cucharadita de Magnesio, que hace bien..

 


Y ahora te dejo porque entre el yogur, la naranja, la cerveza, el primer litro de agua y la tercera comida con fibra del día, ya no sé qué estoy haciendo pero necesito ir al baño urgente. ¡Me estoy cagando!


¡Ah, voy a aprovechar y me llevo el cepillo de dientes!

 

 

 

 

ASÍ SON LAS COSAS

¡¡¡En los últimos tiempos mi vida se complica !!!

¡He aquí una breve reseña de mi reputación! 

* Agradezco a todos mis amigos que todavía se atreven a relacionarse conmigo a pesar de mis defectos. 

* Nací blanco, lo que hace de mi un RACISTA

* No voto a la extrema izquierda , lo que hace de mi un FASCISTA

* Soy heterosexual, lo que hace de mí un HOMÓFOBO 

* No soy de ningún sindicato, lo cual hace de mí un TRAIDOR A LA CLASE OBRERA y un aliado de las grandes empresas. 

* Soy cristiano, lo que hace de mí un PERRO INFIEL

* Soy mayor de 60 años y estoy jubilado, lo que hace de mí un VIEJO GILIPOLLAS

* Yo reflexiono, sin creerme todo lo que la prensa me dice, lo que hace de mí un REACCIONARIO.


* Valoro mi identidad y mi cultura, lo que hace de mí un XENÓFOBO

* Me gustaría vivir con seguridad y ver a los delincuentes en la cárcel, lo que hace de mí un MIEMBRO DE LA GESTAPO 

* Creo que cada uno debería ser recompensado según sus méritos, lo que hace de mí un ANTISOCIAL

* He sido severamente educado y se lo agradezco a mis padres, lo cual hace de mí un VERDUGO DE NIÑOS que se opone a su bienestar. 

* Creo que la defensa de mi país es cosa de todos los ciudadanos, lo cual hace de mi un MILITARISTA.


Abrazos

 

 

 

SESENTA Y CUATRO

No es una cifra redonda pero son los años que he cumplido.


Nací en Madrid. Viví en el barrio de Salamanca y fui al Colegio del Pilar.


Tenía todas las papeletas para ser un pijo como José Mª Aznar, un rojo como Javier Solana, o un tipo como Fernando Savater, todos antiguos alumnos.


Desde muy pequeño veraneábamos en Gandía, en una casita junto al puerto que hizo mi bisabuelo materno para ir a comer paellas.


Allí se venía mi primo Nacho, compañero de juegos y primeras aventuras y quedábamos, junto con mi hermana, a cargo de la Tía Rosita, persona clave en mi vida.


Desde entonces siento mucho afecto por Valencia, a donde venía frecuentemente: Navidad, Fallas, Semana Santa y tres meses de verano, todos los años.


Cuando empecé a estudiar Arquitectura, en la Escuela de Madrid se matriculaban muchos porque éramos muy de asambleas y de correr delante de los grises. Lo que pasaba es que había un tal López Durán que cateaba en dibujo artístico de manera ignominiosa, con lo cual muchos se frustraban y se iban a Económicas.


Durante diez años trabajé empleado en una constructora–inmobiliaria. Me casé, me compré un R5 y un piso en La Alameda de Osuna. Todo era de color de rosa. Ganaba dinerillo, veraneábamos en Ibiza o en La Costa Brava y viajamos por Europa.


Nació Guillermo poco antes del 23 F, y cuando tenía año y medio Felipe ganó las generales y vino a vernos Juan Pablo II. Al mismo tiempo la empresa cerró y me quedé por primera vez en el paro.


Me di cuenta al ir a comprar pasta de dientes. Me fijaba en los precios.


Luego me vine a vivir a Valencia y con un grupo de gente estupenda montamos La Nave, que tuvo un recorrido corto, pero muy intenso. Llegamos a ser un referente en el mundo del diseño en los 80 y aunque nos lo pasamos muy bien, también trabajábamos de lo lindo, eso sí, sin horario definido.

 

Del 85 al 2000 tuve una casa en la bocana del puerto de Fornells, en Menorca y aproveché para enamorarme de la isla, de Ciutadella, de las taulas y de la pomada.


Nació mi hija Lucía y durante bastantes años me mantuve dignamente a flote en este complicado mundo del ladrillo, llegando a construir algún edificio del que me siento orgulloso y mis nietos (si llegan) puedan presumir.


Ahora ejerzo de pre-jubilado de hecho. He dedicado una parte de mi tiempo durante unos años a ser voluntario de Ayuda en Acción y ahora dedico mi tiempo libre a disfrutar de mi familia y de mis amigos, mantener mi página web y mi perfil en facebook 

 

 

 

 

ENTRE PITOS Y FLAUTAS

Entre pitos y flautas he estado quince días apartado de mis ocupaciones habituales. En este caso, hospitalizado por una infección leve, pero casi en todo momento con mi cabeza despejada y las neuronas chisporroteando. Esto es lo normal, tanto cuando estamos despiertos como cuando dormimos, que es cuando aprovechamos para reordenar el disco duro.

Lo normal es que no seamos muy conscientes de nuestros pensamientos durante el día, con el ajetreo habitual; ni recordemos más que en el instante inmediato a despertarnos, el sueño que hemos tenido; y a veces ni eso.

Creo que en un futuro será posible registrar nuestros sueños y poderlos revivir como en un vídeo. Me encantaría.

El caso es que encerrado en una habitación he estado bastante desconectado, sin correo electrónico ni facebook, aunque oía la radio y leía los periódicos.
Me he leído también una novela, a gusto, dedicándole muchos ratos.
Con todo y con eso, los días se hacían larguísimos y tenía mucho tiempo para pensar tranquilamente, para rememorar los sueños de la noche y buscarles explicación.

En el momento que te desnudan, te quitan el monedero con tu carnet, tus tarjetas de crédito y la del Corte Inglés, el dinerillo, el móvil, el reloj y las gafas; te "visten" con ese babero, que te deja el culo al aire, te pinchan una vía en una vena, te enchufan el gotero y te encaman, tuve un primer pensamiento, yo creo que muy positivo.

En esa situación, pensé, ya me puedo morir. No era el caso, pero me dí cuenta
de forma muy directa, que tarde o temprano llega un momento que estás solo, sin nada material que llevarte y pum: se acabó y desapareces.

Y pensé lo estúpido que resulta esa obsesión por la riqueza material o el poder, que tanto vemos a nuestro alrededor y en nosotros mismos, cuando nos vamos igual que venimos, o peor porque ya ni llevamos el pan bajo el brazo.

Es un tópico, ya lo sé, esto que digo, pero en la cama del hospital se ve clarísimo. Y eso que no tenía nada.

Iba a continuar desgranado más cosas que en estos días han transitado por mi cabeza, pero no quiero colocaros en el sillón del psicoanalista, un señor que cobra para que le contemos cosas de nuestra vida que no interesan a nadie.

Solamente para terminar, un consejo. Buscad un tiempo en que podáis desconectar de casi todo y navegad por vuestra mente con tranquilidad. Prestad atención para revivir los sueños y dejad que el disco duro se reorganice y ordene. Es más saludable que los antibióticos.

 

 

 

AÑO NUEVO, NUEVA WEB

Siempre al finalizar el año hacemos propósitos para el año que entra. En el año 1999 ó 2000 finalizando también el siglo hice un própósito para el año y siglo entrantes: Aprendería a cocinar.

En los años 70, empujado por un compañero aparejador riojano, comencé a visitar regularmente el restaurante Guría que Jenaro Pildain tenía en Madrid, donde bordaban el bacalao al pil pil, como en su homónimo de la Gran Vía de Bilbao.

Mi amigo era capaz de pedir de primero bacalao al pilpil, y también de segundo, sin que pueda asegurarse que en alguna ocasión no lo pidió también de postre.

De resultas de aquello quise hacerlo yo. De manera autodidacta, busqué recetas, y lo intenté cosechando sonoros fracasos.

Más tarde en el restaurante Urepel de San Sebastián, donde tomé un pil pil exquisito, me revelaron algunas pautas que me fueron muy útiles y me saqué la espinita.

Pero no fué hasta el cambio de siglo que, considerando que ya había construído edificios suficientes para que al menos pudieran presumir mis nietos, decidí aprender de verdad. Tomar clases.

Cosa que hice en la Escuela de Cocina Eneldo, de Valencia, que os recomiendo si sois aficionados a cocinar. Incluso si os veis obligados a ello.

Pasados doce años de aquella sublime decisión, para este próximo 2013, me he propuesto crear esta página web, que dedicaré a hablar de arquitectura y de cocina, así como de mis otras aficiones: el folclore del cono sur de América, los viajes y la fotografía principalmente. 

 

 

 

 

Un saludo,

Carlos Bento Company