28. ago., 2019

ROSITA SERRANO

 

La vida de la cantante chilena María Esther Aldunate del Campo, más conocida como Rosita Serrano, fue una montaña rusa de emociones. La diva chilena lo tuvo todo: amor, admiración, dinero y éxito, pero para el ocaso de su vida se quedó sin nada. Su altísima y aterciopelada voz enloqueció a millones de europeos, especialmente a alemanes y altos jerarcas nazis. Rosita recibió la manifiesta admiración de Adolfo Hitler, Hermann Göring y Joseph Goebbels, quienes no dejaban de elogiar el talento de la chilena.

 

Rosita Serrano, nombre artístico de María Ester Aldunate del Campo​ (Quilpué, ​ 10 de junio de 1912​-Santiago de Chile, 6 de abril de 1997), fue una cantante y actriz chilena de gran éxito en Alemania en el periodo 1937-1943, cuando llegó a ser conocida como die chilenische Nachtigall ('el Ruiseñor Chileno'). Fue hija del diplomático Héctor Aldunate Cordovés y de la soprano Sofía del Campo de la Fuente. ​

 

El ascenso de su carrera artística se inició con una gira internacional junto a su madre en 1930, cuando visitó Brasil, España, Francia y Portugal, entre otros países, hasta llegar en 1936 a Berlín. La soprano chilena Sofía del Campo, mamá de Rosita, se había casado en segundas nupcias con un millonario empresario de apellido Salvaj, quien vivía en Berlín, y además se encontraba ligado al Régimen de Adolfo Hitler. Allí se presentó en el Teatro Metropolitano, donde fue ovacionada por su voz aterciopelada, simpatía, distinción y belleza latina. Adoptó como nombre artístico el de Rosita Serrano.

 

El compositor, director de orquesta y pianista austroalemán Peter Kreuder (1905-1981) la promovió y le consiguió un contrato discográfico con Telefunken. Serrano alcanzó gran éxito al cantar en alemán composiciones como «Roter Mohn », «Schön die Musik», «Küß mich, bitte» y «Der kleine Liebesvogel» durante el auge de la Alemania nazi. Kreuder aprovechó para introducirla en las esferas del régimen nazi y Serrano llegó a participar en varios mítines y ceremonias nacionalsocialistas. Sus canciones fueron muy difundidas en las emisoras afines al Reich. Más adelante, declaró que nunca tuvo afinidad política alguna ni fue nazi, a pesar de que en sus grabaciones llevaba el emblema del águila nazi en su vestimenta.

 

Entre 1938 y 1941, obtuvo diferentes papeles en filmes alemanes. Mantuvo una muy buena relación con la prensa nacionalsocialista: participó en varios recitales y ceremonias del Tercer Reich y adquirió el estatus y conducta social de una diva. De hecho, se ganó el afecto de Adolf Hitler, quien llegó a enviarle una fotografía personal autografiada.​ En su momento, fue la musa del ministro de propaganda Joseph Goebbels y otros dignatarios; por ende, su carrera se potenció enormemente y se le abrieron las puertas a la elite alemana ganando un elevado estatus social. Grabó 118 canciones y, por los derechos de autor, sus ganancias en marcos alemanes fueron importantes.

 

Con Telefunken produjo alrededor de 81 temas, todos grabados en Alemania y Suecia. El compositor Michael Jary compuso especialmente para ella y dirigió gran parte de sus grabaciones. La fama vino con rapidez y también los contratos, las giras por toda Europa y el dinero. ¡Todo era glamour! "Tenía incluso un auto hecho a su medida. Con el tapiz verde, como el color de sus ojos, decía ella. Sus admiradores le hicieron una réplica del auto de Hitler, un Mercedes Benz 770k Grosser,  le cuenta a BBC Mundo Juan Dzazópulos, amigo de la cantante.

 

Y en el teatro Wintergarten de Berlín llegó la consolidación para la estrella latina. En ese mismo escenario cantó hasta 1942, para cuando Europa se encontraba en plena II Guerra Mundial. Pero en 1943, antes de que comenzaran los bombardeos sobre Berlín, el arte y la política se mezclaron. Después de haber cantado para los nazis, a Rosita se le acusó de ser una espía a favor de los aliados. Según antecedentes que aporta la familia Aldunate, mientras la cantante vivía en Alemania realizaba vuelos nocturnos clandestinos para cantar a los judíos que se encontraban protegidos en Suecia. La chilena cantó sin distinción, en hospitales para heridos de guerra, y tanto para partidarios como para contrarios al régimen. Y la situación llegó a su clímax un 5 de noviembre de 1943, cuando se despachó una orden de arresto desde Berlín.

 

Cuando llegó la acusación, sin embargo, "el ruiseñor chileno" ya se encontraba en Suecia. Allí había sido cálidamente recibida por su íntimo amigo el Rey Gustavo de Suecia. "La guitarra de Rosita estaba firmada por el mismo Rey, que era un gran admirador", cuenta a BBC Mundo Isabel Aldunate.  La cantante encontró protección en Suecia, aunque ya sin fortuna, pues la había perdido toda en Alemania. "En Suecia recomenzó. Además, si volvía a Alemania se le acusaría de espía. Los nazis sólo le permitieron sacar sus maletas y la suma de 10 marcos", cuenta a BBC Mundo Juan Dzazópulos.

 

Pese a que tuvo que partir de cero, Rosita ya había construido una carrera y tenía admiradores por toda Europa, quienes también elogiaban su talento políglota (hablaba más de 3 idiomas). En  oriente, durante una gira que realizó en 1947, se enamoró. El millonario egipcio Jean Aghion, un abogado dueño de una fábrica de cristales e hijo del "Rey del Algodón", la llevó al altar. Con este egipcio-francés, de familia judía, fijó residencia durante muchos años en Alejandría, Egipto.  "Mi tía me contaba que en Alejandría vivían como reyes, porque además eran muy cercanos con el rey Faruq I de Egipto, pero todo esto se vino abajo cuando en julio de 1952 ocurrió el golpe militar", relata a BBC Mundo Isabel Aldunate.

 

El coronel Gamal Abdel Nasser destronó al entonces rey Faruq. Bajo el nuevo orden se confiscaron empresas, incluidas las del esposo de Rosita. La cantante perdió así sus nuevas riquezas y un matrimonio de 15 años legó a su fin cuando su esposo falleció en París en 1963. Pero "la música, el amor y los hombres atractivos son lo mejor de la vida", decía sin ruborizarse la cantante. Y un nuevo, último amor llegaría con Will Williams, cineasta alemán, dibujante y pintor. La carrera artística de Rosita, que se extendió desde 1938 hasta 1976, sin embargo, parecía acercarse a su fin. Las luces se hacían cada vez más tenues para esta artista chilena, quien grabó cerca de 160 temas con diferentes sellos musicales y participó también de películas, donde mostraba sus dotes vocales.

 

El panorama ya no era el mejor, aunque con su última pareja, aparecieron algunas esperanzas. Surgió la idea de apostar por Hollywood, ya que el dibujante alemán tenía muchos contactos y había pintado cientos de posters de conocidos filmes de la época, como el clásico alemán Der Blaue Engel (El ángel azul), con Marlene Dietrich. Pero los proyectos de llevar al ruiseñor a Hollywood no funcionaron. Las luces se apagaron para siempre, y Rosita se radicó definitivamente en Chile en noviembre de 1991, sin dinero y sin la fama de antaño. El reconocimiento en su país nunca llegó, ni tampoco la pensión de gracia solicitada por su sobrina. "La presenté al Ministerio del Interior. Me tramitaron mucho y cuando me avisaron que había salido, yo les dije muy seca: muchas gracias, pero mi tía se murió hace tres meses, hasta luego", cuenta a BBC Mundo. Rosita falleció el domingo 6 de abril de 1997, a las 16.20 horas, a causa de una bronquitis crónica que la tuvo internada durante varios meses en el hospital del tórax en Santiago.

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.3002946783053805&type=3&uploaded=24

 

Fuentes:

 Natalia Messer Chile  https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-36735309

 https://es.wikipedia.org/wiki/Rosita_Serrano