23. feb., 2019

LOS CANTORES DE QUILLA HUASI

 

 

Noviembre tenía 53 años en el siglo XX cuando Buenaventura Luna, éste selenita, enamorado del satélite, le sugirió que se llamaran Los Cantores de los Quilla Huasi, dado que en quichua significa: Los cantores de la casa de la luna. La historia de los Quilla Huasi, se inicia entre un “Caballero” y un noble. Arturo Federico Caballero y Carlos Lastra, compañeros de trabajo, necesitan conformar un grupo folklórico, para tocar en la confitería porteña “Richmond”, rápidamente convocan a este ejército de la luna, conformado por Fernando Portal, Carlos Vega Pereda y Ramón Nuñez. Así, Los Cantores de Quilla Huasi, comienzan a convidar paisajes del país, en pleno corazón porteño.

 

 

 

 

En 1956, por razones de salud, Portal abandona el grupo, en su reemplazo ingresa Oscar Valles, y con él su oleaje creativo, que trajera a las orillas de la belleza popular, canciones como El Dominguero. Comienzan a hacerse populares, Roberto Palmer ingresa en lugar de Pereda, se inicia una nueva etapa. La de las canciones como Angélica. Los Quilla Huasi, comenzaron a peregrinar en el canto, por los diversos ritmos del país, la canción vendimial, aquella con sabor cuyano, los cantores de la casa de la luna, supieron acunar el carnavalito en su garganta, alcanzaron ese verbo de arrabales y empedrado, llamado vals, también probaron el sabor mesopotámico de la chamarrita, los Quilla Huasi se le animaron a la milonga, y ni hablemos de la zamba, ni qué hablar del chamamé.

 

 

Los Cantores de Quilla Huasi; Los cantores de la casa de la luna, supieron hallar los distintos colores que el alma tiene en cada ritmo. El siglo XX tenía sesenta y cuatro años, cuando Los Cantores de Quilla Huasi, irrumpen en Cosquín: son ovacionados, sus canciones dejaban de ser de ellos, sus canciones pasaban a ser del pueblo. Comenzaba la década del setenta, cuando, en reemplazo de Nuñez, Ramón Navarro se incorpora a “los Quilla”; por entonces filman películas y salen de gira por el mundo, incitados por el corazón universal de Atahualpa Yupanqui.

 


En 1980 dejaba el grupo, Ramón Navarro, seis años después hacía lo propio Oscar Valles; Ingresan nuevos integrantes, sin embargo, Los Quilla Huasi, ya lo habían hecho todo, para ser leyenda. En diciembre de 2012 nos cae como una losa el fallecimiento de su gran fundador: Carlos Lastra. Los cantores de la casa de la luna, Los Quilla Huasi, estarán por siempre presente en el canto popular, cual memoria de los vientos, cual toldería en los desiertos de la Pampa y ahora toca a su nueva formación (Alberto Aristegui, Francisco Auzoberría, Nélson Pérez y Paulo Passerini.), continuar con el viaje selenita por el gran mundo de la música popular argentina.

 

 

En julio de 2010 Carlos Lastra, músico fundador de Los Cantores de Quilla Huasi, repasó su trayectoria en el  Ciclo Diálogos con el Folklore, que organiza la Academia del Folklore en el Centro Cultural Recoleta.  El numeroso público presente, pudo disfrutar durante más de una hora, de las anécdotas jugosas de la extensa trayectoria  de uno de los grupos fundamentales de nuestro folklore. Carlos Lastra cumple casi 60 años con el canto y más de 50 con los Quilla Huasi, y ha llevado su música a los lugares más remotos del planeta, siendo compañero de escenario de Atahualpa Yupanqui, el Chango Rodríguez, Edmundo Saldívar hijo y Eduardo Falú.

 


"Yo cantaba en el colegio, en la ducha, en la iglesia, pero hasta los 20 años, no sabía que podía ser capaz de cantar en un escenario. Me surgió la inquietud por escuchar a tantos clásicos, tantos cantantes como el dúo Martínez Ledesma, Mario Arnedo Gallo, Polo Giménez, la Tropilla de Huachi Pampa. Los Quilla nacen por una ley que existía en los años que comenzamos, que en todo espectáculo debía haber un 50 por ciento de música nacional. Entonces, un compañero mío del trabajo que estaba ligado a los espectáculos que se realizaban en la confitería Richmond me propone cubrir ese 50 por ciento.  Allí fui a buscar a Fernando Portal  ya Ramón Núñez  para un show. Ensayamos y salió, así que nos contrataron por un mes, y nos quedamos un año. Luego hicimos el primer disco y logramos ingresar  a Radio El Mundo. Recuerdo que tocábamos los martes 22.40, antes que Eduardo Falú. Un día me llamaron  para decirme si podíamos reemplazar en el espacio Gilette a Marian Anderson, y a partir de allí, tuvimos una carrera imparable."

 


"Yo creo que el público le dijo sí a un estilo que era diferente. Estaban Los Chalchaleros y Los Fronterizos, cada uno con un estilo marcado haciendo música de su región, y el nuestro era cantar autores de todas las regiones. La diferencia con ellos era que hacíamos un folklore tocando todas las latitudes musicales."  Lastra recordó con afecto y humor los años del Hotel Dominic, uno de los lugares de Buenos Aires, donde convergían los artistas, músicos y poetas del interior que venían a la gran ciudad, como Eduardo Falú, Ernesto Cabezas, Jaime Dávalos o Manuel J. Castilla.  "Estábamos en el primer piso y debajo había un restaurante y nosotros con una soga le mandábamos botellas vacías y el dueño,  al que apodábamos "el Gallego",  las devolvía llenas. A veces el estuche de las guitarras oficiaba de escondite para las botellas."

 



El músico recordó también uno de los más grandes éxitos, con el que vendieron miles de simples: "Ya nos había dicho el director de la Radio el Mundo donde trabajamos 6 años, que había una zamba que se llamaba Angélica, de Roberto Cambaré, una zamba para los Quilla Huasi.  Fuimos a buscarlo a Cambaré y nos dijo que había sido grabada hacia un año y no había pasado nada. Nos ofrecía otra, "Paisaje Sureño". Estuve 25 días detrás de Cambaré, hasta que la trajo y la ensayamos. La presentamos en público y fue un fenómeno. Luego la incorporamos en el repertorio de una gira que hicimos en teatro de revistas, junto a Pedro Quartucchi y Nélida Roca. Vendimos 500 mil simples."

 

 

Recordó sus momentos de gira por Europa junto a Atahualpa  Yupanqui,  la generosidad del artista y su sentido del humor. "Atahualpa -dijo- era un gran observador de la vida. Era zurdo contra todo, contra la técnica y tenía un sonido único, incomparable."
Recorriendo muchos momentos importantes de la historia del grupo, el músico llegó al presente, con la última formación junto a  Alberto Aristegui y Nelson Pérez, que deleitó al publico con una impecable actuación, ofreciendo algunos éxitos como "La Compañera", una selección de canciones litoraleñas y una perla: La milonga "La Distancia" de Alberto Cortéz, en la voz solista del protagonista de la velada.

 

Álbum de Imágenes:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2655354037813083&type=3&uploaded=31

 

Fuente:  Felipe Pinto.   https://cantoresdequillahuasi.blogspot.com/p/carlos-lastra.html