4. ago., 2018

EL "ÑATO" GRAMAJO

 

Un trajín de 55 años en nuestro folclore como bailarín, bombisto y recitador hacen de Juan Carlos "Ñato"Gramajo un referente indiscutible de nuestra música. Profundo conocedor del bombo y sus secretos, proviene de una familia fabricante de bombos legüeros. Con sólo 13 años Gramajo formó parte de la recordada agrupación de Andrés Chazarreta, para luego continuar con el grupo de Ariel Ramírez y viajó por todo el mundo con la obra conceptual "La Misa Criolla". Hasta que promediando la década de los 80, fundó la Chacarerata Santiagueña, cuyo nombre fue creado por Vitillo Abalos de los recordados Hermanos Abalos.

 

En casa de los Gramajo siempre había lugar para las fiestas, peñas o trincheras donde se autoconvocaban tíos, primos, hermanos...todos hacedores y tocadores de bombos. Juan Carlos desde niño aprendió de forma autodidacta en este ambiente. Nunca  estudió percusión ni música.


En el año 1956 tenía unos trece años cuando ya formaba parte de la Compañía de Arte Nativo perteneciente a Don Andrés Chazarreta junto a otros artistas de la generación de Agustín Carabajal, Antonio Ramírez o Los cantores de Salavina.  Actuaban en el teatro casino de la calle Maipú con un espectáculo que se llamaba “El alma del quebrachal” donde presentaban leyendas y costumbres de nuestra provincia Santiago del Estero. Esa gira duró tres meses, culminando en el Parque Independencia de la capital de Tucumán.  Don Andrés Chazarreta fallece en el año 1960 y el destino llevó a Juan Carlos a trabajar en otros países:  Bolivia, Perú, México...


Imposible no querer ese pueblo tan romántico y colorido, como México, con una ubicación geográfica excepcional para hacer giras a Estados Unidos. Bailaba muchísimo en el área de California o Nueva York. Todavía vivía su madre, así que cada tanto regresaba al país a visitarla y a tocar en diversas peñas. En uno de esos viajes estaba tocando en la peña “El palo borracho”, lo vió Ariel Ramírez y le contrató para su espectáculo “Cantemos” que hacía con Lolita Torres. Se quedó ocho años con él. Después también con Ariel Ramírez y junto a los más grandes del folclore: Eduardo Falú, Los Fronterizos, Domingo Cura...  intervino en el espectáculo de la Misa criolla. Una hermosa experiencia con la que recorrieron Israel, Suiza, Alemania, España, Portugal, Costa Rica, Colombia, México llevando nuestra música.

 

Después de permanecer ocho años como percusionista de Ariel Ramírez en Buenos Aires y el mundo, buscó la independencia. De esa manera formó un grupo folklórico que tocaba en diversos lugares pero carecía de nombre. Hasta que los hermanos Ábalos nos bautizan con el nombre que nos hace conocidos:  "Si Bariloche tiene la Camerata, Santiago tiene a la Chacarerata".  Como todo grupo humano sufrió varias fisuras a lo largo de estos veintidós años. Por la Chacarerata han pasado componentes como Quique Ponce, Aurelio Gramajo e invitados como Shalo Leguizamón, Coco Banegas, Claudia Romero, Motta Luna pero durante mucho tiempo los cuatro componentes fijos fueron: Sergio Pérez en canto y guitarra, German Gómez en violín y guitarra, Mario Palavecino en bandoneón y Juan Carlos "El Ñato" Gramajo en percusión, recitado y voz de mando.

 

Con La Chacarerata Santiagueña recorrió los escenarios del país obteniendo el respeto y el aplauso del público. Distinguido por numerosos e importantes premios como Consagración ’87 Cosquín, ACE ’96, Trimarg’2000 otorgado por la UNESCO. Un conjunto caracterizado por ejecutar temas tradicionales junto a las nuevas producciones siempre bailables, con una dedicación especial de guardar el estilo y la cadencia de los ritmos folklóricos. Su repertorio está conformado por autores de la talla de Yupanqui, los Hermanos Simón, Raúl Trullenque, Los hermanos Ríos, Peteco Carabajal entre otros, junto a la autoría de sus integrantes.



Por la Chacarerata pasaron cantores populares como Shalo Leguizamón, Motta Luna, Claudia Romero, Coco Banegas, Quique Ponce, Rodolfo Maldonado (actualmente en La Clave Santiagueña) y el lema antes de cada concierto era "Si Bariloche tiene la Camerata, Santiago tiene a la Chacarerata". Actualmente y hasta que la enfermedad lo dejó sin subir a los escenarios, la agrupación se integró con Sergio Pérez en guitarra y voz, German Gómez en violín y Mario Palavecino en bandoneón y el colorido de su hermano el recordado (falleció hace dos años), Aurelio "el Shalako" Gramajo, el "bailarín de los montes". "La Chacarerata, te lleva por delante, a cielazos e infiernazos, como decía el poeta de Santiago de Chuco. Son ritmos que juntan, si, al cielo y al infierno, las estrellas y la Salamanca", comentó Marcelo Simón sobre Gramajo.



Valses, chacareras, zambas y gatos del estilo de "A mi madre", "A mi canasto de mimbre", "Zamba de un sentir", "Chacarera del Cachilo", "La Ceferina", "Fiesta en Mailin", "A mis paisanos santiagueños" y "Que lindo es ver a mi mama", son clásicos en la versión de la Chacarerata. Permanentes fueron protagonistas de los festivales del interior del pais como Cosquín (consagración 1987), La Chacarera de Santiago, Jesús María, La Salamanca, Baradero y tantos otros, que los vieron trasladar el reconocido "patio e` tierra" santiagueño a esos escenarios. "La Chacarerata me hace pensar que, a veces, lo más moderno es lo tradicional", finalizó Simón. La música de La Chacarerata Santiagueña nos deja el olor a pan casero y a patio regado de la provincia donde las chacareras y las vidalas entrelazan sus sonidos junto a las alegrías y tristezas de sus pobladores.

 

Juan Carlos “Ñato” Gramajo,  falleció el 25 de diciembre de 20019, a los 76 años de edad, en una clínica porteña víctima de una larga y penosa enfermedad. Los restos del popular artista santiagueño reposan en el cementerio de de la localidad de Olivos, ciudad del norte del Conurbano Bonaerense.


Álbum de Fotos:

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Fuente:  mimusicasudamericana.blogspot.com