29. ene., 2018

EL PAYO SOLÁ

 

Gustavo Adolfo Solá "El Payo" nació en Cafayate - Salta, el 31 de enero de 1908 y falleció en Buenos Aires el 19 de marzo de 1962.  Hijo de José Nicolás Solá, director de escuela y de la maestra de Escuela Delia Burgos, desde niño tuvo inclinación por la música, ya que poseía muy buen oído, aprendió a tocar la guitarra,  el violín y el bandoneón.  También estudió el piano por música, y tomó clases de armonía, toda su obra musical fue escrita por él.

 

Alto, erguido, casi siempre vestido de blanco, caminaba silencioso observando detrás de sus anteojos oscuros, mientras fumaba un cigarrillo colocado en una boquilla. Así era la imagen del Payo Solá, al final de la década de los años 20. En 1932 contrae enlace con Blanca E. Saavedra, tuvieron siete hijos, Jesús Lucia Nelly, Marta Amalia, Juan José, Blanca Celia, Gustavo Adolfo, Maria Cristina y Martín Miguel. Fue un músico por excelencia. Pero no era un músico mano ejecutante dedicado exclusivamente a un instrumento. El Payo Solá, puede afirmarse, era un músico múltiple, puesto que integraba orquestas tocado la guitarra, el violín, la batería, el piano, el contrabajo o el bandoneón para el no había secretos dentro del mundo de las corcheas y semicorcheas.



En 1940 formó la orquesta Re-Fa-Si, uno de los integrantes fue Mario Vallejos, actuando la temporada en el casino de Termas de Reyes. Luego como guitarrista integró el dúo Miranda Bonier, actuando con éxito en Salta y Tucumán. Más adelante formó la agrupación de Veinte Guitarras, actuando en el monumento alrededor de los fogones en el homenaje a Martín Miguel de Güemes. Por esos años al caer la tarde cruzaba invariablemente la plaza 9 de Julio dirigiéndose al cine "Güemes", que funcionaba sobre calle Zuviría. Allí junto al escenario, en la penumbra de las películas mudas, generalmente tocaba el violín.

 

El Payo fue un referente importante en las décadas '40 y '50 en lo que se refiere a Salta, representaba para muchos la presencia de la música en todas sus manifestaciones populares, y su nombre se lo ligaba al folklore local, sus amigos de siempre fueron el Poncho Marrupe, Eduardo Falú, Cesar Pereyra Rozas, Cesar Perdiguero, Pajarito Velarde, Nicolás Lamadrid, Juan José García, el Curro García, Marcos Tames, Polo Gímenez, Atuto Mercau Soria, Arturo Puy, Carlos Vega Pereda, Fernando Portal, Pepe Guirro, Antonio Batiti, Dino Saluzzi, y otros.



En 1950 formo el Dúo Romance de dos guitarras, con Ernesto Cabeza ex integrante de los Chalchaleros, de actuación en LV9 Radio Salta, con glosas de Félix Pelayo Patterson. En 1952 gana el concurso de la zamba, organizado por el circulo, con la "Zamba del Ausente" de letra de César Perdiguero y Manuel J. Castilla, en esta oportunidad salió en segundo lugar la zamba "La Naranjera" de Patterson y Ernesto Cabeza que luego fue rebautizada por "La Nochera" con letra de Jaime Dávalos. Eran miembros del jurado, D'Jallad, Ricardo Falú, José Juan Botelli y el Cuchi Leguizamón.



En 1954 llega a Salta el sello Odeón, buscando un bandoneón carpero y contrata al "Payo" llevándolo a Buenos Aires donde se radica definitivamente. Forma un Trío y graba las zambas de su autoría: "La Marrupeña", "Solís Pizarro", "Zamba del Ausente", "Cerros" y otras. Lo acompañan artísticamente Juan José García, luego Fernando Portal, Carlos Vega Pereda, con sus hijos Maria Cristina en el bombo, Juan José en guitarra, y con Eduardo Arbace y Osvaldo Alfaro.

 

Era muy parco en el hablar, y no se le conocían amigos íntimos. Cuando pasaba por la calle siempre iba solo, no se detenía a conversar con nadie, y muy pocos fueron los que lo vieron sonreír alguna vez. Era un hombre que tomaba la vida en serio hasta en sus más pequeños detalles.  Representaba para muchos la presencia de la música en todas sus manifestaciones populares, y su nombre se lo ligaba al folklore local, que contaba con muy escasas composiciones, conociéndose más piezas musicales de origen boliviano o chileno. Pero fue un guía de los compositores que le siguieron creando un torrente de zambas, chacareras y canciones vernáculas, que llenaron definitivamente al panorama argentino con la música y el verso de nuestro Norte.



Después fue contratado por el sello Philips y grabo con el dúo de María Cristina y María Teresa Solá (terucha) "Cuequita de los Coyas", "Regresando (zamba), "Pajarillo Cruceño (bailecito) y "El Charanguero" (carnavalito).  Integra el cuarteto de Mario Acerboni, tocando el violin recorriendo la provincia de Buenos Aires actuando en los bailes de los clubes, integró el conjunto Los Musiqueros del Tiempo de Ñaupa , con Polo Gimenez, en piano, Atuto Mercau Soria, en guitarra y el Payo en bandoneón, Abel Figueroa en canto y guitarra y Pepe Consoli en canto.

 

Muchos le miraban pasar, silencioso, fumando su cigarrillo, semioculto tras sus anteojos ahumados, que le protegían de la luz que cegaba sus ojos claros de albino. Era la encarnación de la música, en esos tiempos en que las manifestaciones de este tipo, eran un privilegio de quienes sabían tocar algún instrumento, puesto que no existían radios ni tocadiscos, y los fonógrafos eran el comienzo de una época que recién balbuceaba las primeras melodías, desde el surco chillón de los primeros discos de baquelita.

 


El Payo Solá dejó transcurrir su vida entre melodías y se marcho de la escena en silencio, pensando tal vez en los acordes solemnes de una marcha fúnebre. Su recuerdo es algo permanente, puesto que su nombre y su figura, surgen por doquier, Atahualpa Yupanqui lo inmortaliza con Pablo del Cerro en "La Payo Solá" zamba editada el 15 de julio de 1970. Luego Oscar Valles integrante de los Quilla Huasi compone la zamba "Del mismo palo". Y como un remate en su honor Horacio Aguirre y Hugo Alarcón componen "El que toca nunca baila". Sus hijos Terucha y Payito Solá componen la zamba "Cafayate hecha Nostalgia" la cual fue ganadora del concurso de Zambas realizado en Salta en la Carpa de Abán en 1997; en una de sus estrofas nos dice: ". y al salir de Cafayate / se me afloja el corazón / siendo el Payo en la alameda / que me vadiciendo adiós.



El mas importante festival del Norte Argentino que es la Serenata a Cafayate lleva en su escenario en nombre "Payo Solá" bautizado así por su entrañable amigo, el poeta César Fermín Perdiguero.


Álbum de Fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2032320070116486.1073742051.100000155376360&type=3

 

Fuentes:    Crónica del Noa. Salta, 11-11-1981

Portal informativo de Salta.