14. feb., 2017

LOS CHALCHALEROS

 

Los Chalchaleros debutaron en el Teatro Alberdi de Salta en 1948.  Durante 54 años,  llevaron por todo el mundo lo mejor de la música folklórica nacional argentina. Editaron cerca de 50 discos  y fueron uno de los conjuntos más importantes de todos los tiempos. 

Esta es su historia, contada por su fundador y alma mater  "El Gordo" Juan Carlos Saravia.

 

 

Fue una tarde en la primavera de l947, más precisamente en la fiesta de los estudiantes de un grupo de jóvenes salteños, en la Sociedad Rural. Aunque parezca mentira, entre esos jóvenes estábamos nosotros, los primeros cuatro integrantes del grupo, desparramados entre otros jóvenes como nosotros, sin saber que teníamos un destino común. Víctor José Zambrano (Cocho para los amigos) y Carlos Franco Sosa (Pelusa) formaban un dúo, y esa noche habían preparado unas zambitas para cantar. Por otro lado, estábamos Aldo Saravia (El Chivo) y yo (el gordo, ya desde entonces).

 

Lejos de que existiera la pica, nos pusimos a hablar amistosamente, por lo que luego de las actuaciones quedamos en juntarnos los cuatro para armar un conjunto. Como buenos provincianos, la concreción del conjunto la dejamos para el año entrante. Después de meses y meses de practicar en lo de mis padres, en lo de la madre de Cocho, en todos lados, debutamos el l6 de junio de l948 en el Teatro Alberdi de Salta. A sala repleta nos preparamos para ejecutar la Zamba del Grillo (Atahualpa Yupanqui). Era la primera vez que Los Chalchaleros tocábamos en público.

 

Inmediatamente después del debut, el conjunto comenzó a hacerse cada vez más popular en la provincia. Así vinieron zambas memorables como Lloraré (autor anónimo), que se convirtió en el primer gran éxito del conjunto y en la primera grabación de Los Chalchas en un estudio. También El Cocherito (anónimo), La Artillera (anónimo), El arriero va (Atahualpa Yupanqui), y otras canciones populares como La López Pereyra (Artidorio Cresceri) y la Zamba de Vargas (recopilada por Chazarreta).

 

Yo vendo unos ojos negros (canción popular) la incorporamos al conjunto en el año 1950, y fue un tema que marcó un cambio en el cantar de Los Chalchas. Desde l948 hasta l950 cantábamos los cuatro juntos, todas las canciones. Creo que esta forma de interpretar los temas nos ayudaba a disimular un poco los errores particulares de cada uno, homogeneizaba el sonido, dándole fuerza.  Pero en la primavera de l950 nos sentíamos tan a gusto con los sonidos que iba logrando el grupo que resolvimos que uno de los cuatro cantara como solista algunas estrofas, para que todos volviéramos a cantar juntos en el estribillo. Fué entonces que alguien dijo que fuera yo el solista, y así fue. Esto cambió mi vida por completo. Una tarde, en rueda de amigos, estrenamos esta nueva forma de cantar Yo vendo unos ojos negros. En esa reunión estaba la "Negra Arias Uriburu", una joven de piel blanca, pelo negro y enormes ojos verdes que, después de escucharnos, juró que se "pondría de novia con el gordito". Y así fue. A los dos años de esa tarde nos estábamos casando. Con la vida en común vendrían siete hijos, de los cuales viven cinco: Carolina, Facundo, Santiago, Juan Carlos (don Juan) y Sebastián.

 

La formación de Los Chalchaleros ha ido cambiando con el tiempo. Hubo exactamente l0 Chalchaleros, y cada uno le dio al conjunto su toque personal.  En l949, al año de nuestro debut, Aldo consiguió un puesto más rentado y menos expuesto en Orán, a 400 kilómetros de la ciudad de Salta, en el Banco de la Provincia. A nosotros nos pareció lógico que apostara a lo seguro. ¿Quién iba a decir por entonces que íbamos a vivir de esto?  En su lugar entró El Chango José Antonio Saravia Toledo, que tenía mismo apellido pero no era  pariente mío ni de Aldo. En l950 Pelusa Sosa se va a estudiar arquitectura a la ciudad de Córdoba.

 

Entonces apareció Ricardo Federico Dávalos (Dicky) y dijo que quería reemplazar a Pelusa. "Dicky" era un muchacho de unos treinta años (9 más grande que nosotros), rubio, que cosechaba admiradoras en las guitarreadas cantando "hasta en inglés". Esta formación permaneció hasta fines del 53, cuando se produce la incorporación a Los Chalchas de Ernesto Cabezas (Cabecita).  El Chango dejó el grupo porque quería instalarse definitivamente en Salta para ejercer su profesión de abogado. En la próxima parada, que vendría a ser el año 56, se bajó Cocho, que se cansó de viajar y de extrañar su casa y su familia. No sabíamos qué hacer.  Después de pensarlo y debatirlo llamamos a Aldo, por estas alturas convertido en todo un bancario, y lo tentamos con la propuesta de volver de nuevo al grupo. Aldo, inmediata y telefónicamente nos contestó: "Ahora mismo me estoy sentando en la máquina para escribir la renuncia". Y así le dijo adiós al Banco Provincial de Salta en Orán.

 

 Es indudable que la incorporación de Cabeza, -nacido en la localidad hoy llamada Ingeniero Jacobacci-, le dio al conjunto una gran musicalidad, un sello característico en la armonía, una guitarra típicamente Chalchalera, una guitarra que hizo escuela en muchos conjuntos folklóricos que surgieron por la época. Cabeza fue a Los Chalchas el condimento exacto para que todos encontráramos un lugar determinado en el conjunto. Uno escucha esa guitarra y antes de que largue la zamba ya sabe que son Los Chalchas, desde los primeros acordes. Él  fue quien compuso el tema "Zamba del Chalchalero", basado en silbidos y tarareos sin palabras ni instrumentos. Al cabo de  5 años de trabajo se transformó en el himno del grupo, con letra de Jaime Dávalos. Había llegado el momento de la consolidación. Zambrano se aleja del grupo en 1956. En 1961 fallece Aldo Saravia en un fatal accidente de tránsito en Río Gallegos. Para su remplazo se convoca nuevamente a Cocho Zambrano en el bombo, quien permanece en el conjunto durante 5 años, hasta que lo suplanta Eduardo “Polo” Román en 1966. 

 

Pero en 1967 es Dicky el que se va del grupo para poder disfrutar de sus nietos. El mismo Dicky convoca a Ricardo Francisco Figueroa (Pancho), un chaqueño nacido en Resistencia, peinado a la gomina, y amante de los chamamés. Pancho nos resultó divertidísimo. Nos dijeron que había un músico que nos imitaba perfecto a cada uno de Los Chalchas. Ese era Pancho, que con su dejo al hablar y cantar nos hizo enamorar del chamamé, esa música tan particular del litoral argentino. Durante los años 70 los horizontes musicales de Los Chalchaleros se ampliaron enormemente cuando interpretaron tres de sus más exitosos chamamés:  "Merceditas"  de Sixto Ríos,  "Angélica" y "Chiquilín", ambos temas de Roberto Cambaré. Gracias a la creatividad de Cabeza se incluyen dos bombos para tocar "Zamba del Regreso", lo que otorgó a éste y otros temas una fuerza vital.  En los años 80 otra vez fueron protagonistas éxitos como: "Zambita de Patio i Tierra", el vals "Plaza 9 de Julio", o la zamba "La Guitarra Perdida", "La Cerrillana" de Abel Mónico y Marcos Tames, y "Que seas vos" de Marta Mendicute.

 

En el verano de l980 algún otro ángel volvió a quedarse dormido, y un médico nos diagnosticó que Cabeza sufría de un cáncer de esófago. Recuerdo que estábamos en Mar del Plata, en plena temporada, y el golpe fue durísimo. Cabeza murió el 2l de septiembre de l980. Durante los 2 siguientes años Los Chalchaleros fueron 3: Polo, Pancho y yo El Gordo Saravia. Ernesto era irreemplazable física y musicalmente. Y no sólo nos dejó su alma en el conjunto. También nos dejó a su sucesor...Cuando enfermó, en enero del 80, teníamos programada una serie de giras por América (Perú, Ecuador, Colombia y los Estados Unidos). Fue por eso que Cabeza me pide un favor: "lleválo a Facundo en mi lugar". Por ese entonces Facundo estudiaba agronomía y cantaba folklore con Los Zorzales, que eran sus hermanos Santiago y Juan. Así empezamos tocando de vez en cuando con Facundo, y siempre los tres. Muchas veces dejábamos un espacio en el escenario con un micrófono vacío, como si estuviéramos los cuatro cantando. Mientras tanto a Cabeza se le iba apagando la voz, y no sólo ya no cantaba: prácticamente no podía tragar la comida. Pero seguimos adelante como quería Ernesto, y como nos lo pedía el público.

 

Después de su muerte, Facundo nos empezó a acompañar cuando su carrera universitaria se lo permitía. Hasta que en los clubes y festivales ya nos pedían por contrato al chico. En l983 Facundo Saravia, mi hijo mayor, ya forma parte del elenco estable de Los Chalchas, atrayendo consigo a una multitud de jóvenes que comenzaron a interesarse por el folklore. De todas formas, la ausencia de Ernesto nos había afectado emotiva y sonoramente. Es decir: empezamos a sonar distinto, y nosotros lo sentíamos como quien siente que está cambiando la piel.

 

La Zamba a Los Chalchas nació para cuando el grupo cumplió 40 años de canto, y lo festejamos con 4 recitales en el Teatro Opera de Buenos Aires. Recuerdo que Pancho me comentó que había creado una melodía, y me pidió que le pusiera la letra. Pues bien, entonces hice la letra. Pero Pancho después le agregó un par de cosas, y no quedó del todo conforme con el resultado final. Entonces Pancho guardó su música y yo le pasé mi letra de la Zamba a Los Chalchas a Facundo, y él le puso la música. La zamba es un homenaje a los l0 integrantes de Los Chalchaleros, por riguroso orden cronológico de aparición. En nombre de todos, quiero dejar nuestro testimonio de admiración a los autores de las canciones como Polo Giménez, la peruana Chabuca Granda, don Atahualpa Yupanqui, la chilena Violeta Parra, el Chango Rodríguez, el colega Ignacio Anzoátegui, los Hermanos Abalos, Eduardo Falú, Jaime Dávalos... en fin, nuestros compañeros de ruta.

 

Después de grabar durante casi 40 años en R.C.A. deciden cambiar de sello discográfico y pasan a Microfón. Antes de la "mudanza" graban un disco muy arriesgado, con temas de su propia autoría. Se llamó "Si de Cantar Se Trata" y su éxito fue total. Estuvo durante seis meses entre los 15 discos más vendidos y muchos de aquellos temas siguen sonando. 
De Microfón pasan a M.M, donde también tuvieron problemas de contrato. Esto los decidió a construir su sello y grabar por sus propios medios. Así lo hicieron en la inolvidable gira por Europa y Uruguay. Sus álbumes fueron presentados en el Teatro Ópera, a sala llena, como era ya una costumbre. En 1996, y luego de tanta lucha, el Gordo Saravia (guitarra y voz), Pancho Figueroa (guitarra y voz), Polo Román (bombo y voz) y Facundo Saravia (guitarra y voz) forman parte del sello DBN. En 1997 fallece Ricardo Dávalos.

 


En 1998, para el festejo del 50° Aniversario graban un compilado monumental de 5 álbumes, titulado con justicia "Una Leyenda", editado y distribuido por DBN, con canciones grabadas en calidad digital, logrando el mejor sonido. En esa obra de colección se sintetiza esta verdadera hazaña que, desde aquel viejo Teatro Alberdi de Salta de 1948 a este presente en las puertas del nuevo siglo, sigue marcando la senda fundamental de la música popular argentina.

 

En el 2000, Los Chalchaleros graban su último álbum en estudio, titulado "Todos somos Chalchaleros", dónde cantaban junto a grandes figuras, como Les Luthiers, Eduardo FalúJoan Manuel Serrat o el Dúo Coplanacu, entre otros. En 2001, Los Chalchaleros preparan su despedida. Comenzaron en Buenos Aires y terminaron en el Estadio Delmi, de Salta, en la velada conocida como "La Noche Final", donde estuvieron como invitados Mercedes Sosa, el Chaqueño Palavecino, Los Nocheros, Juan Carlos Baglietto y Fito Páez. otros. De esta manera, Los Chalchaleros cerraban su trayectoria, el 16 de junio de 2002, 54 años después de su creación.

 

IMÁGENES: 

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.1618118991536598.1073741987.100000155376360&type=3

 

 Fuentes:  http://www.portaldesalta.gov.ar/  -  http://www.cmtv.com.ar/