19. ene., 2016

ERNESTO MONTIEL

Ernesto Montiel, conocido como el Señor del Acordeón (1916-1975), fue un conocido músico y acordeonista, considerado como uno de los pioneros del chamamé y la música litoraleña, deArgentina

 

Nacido en 1916, en el paraje rural conocido como El Palmar, en el Departamento Paso de los Libres de la provincia de Corrientes.  Su infancia campesina, su entorno familiar, su contacto con la naturaleza, iba forjando en su interior su futuro chamamecero. Toda esta vida campera, templó su alma que lo llevó a iniciarse con el acordeón de dos hileras. Alentado por sus amigos, participó en reuniones familiares. Estos amigos lo fueron acercando a los bailes de la zona, acompañándolo improvisados guitarreros. Ya en ese entonces se perfilaba su personalidad interpretativa, que lo llevó a destacarse como "El Señor del Chamamé"

 

Migrado a Buenos Aires en la década de 1930 integró el Conjunto Los Hijos de Corrientes dirigido por Emilio Chamorro. En 1938 formó el Conjunto Iberá, integrado por un dúo de acordeones con Ambrosio Waldino Miño y de guitarras con Pedro Pascasio Enríquez y Reynaldo Díaz.  El grupo grabó 10 canciones en discos de 78 r.p.m. para el sello Odeón

 

Emilio Chamorro propuso a Ernesto Montiel integrarse a su conjunto para realizar giras por el interior, terminando en 1940 en Corrientes capital. Con Chamorro viaja a Buenos Aires para actuar en bailes y grabaciones. Nace en ese entonces "Villanueva", tema que popularizó su nombre. Por el año 1942, en el barrio de La Boca, se reunían en la calle Ministro Brin la mayoría de los músicos del litoral: Isaco Abitbol, Emilio Chamorro. Damasio Esquivel. Tarrago Ros. Ernesto Montiel, practicando los distintos estilos del chámame.



En 1942 formó el Cuarteto Santa Ana, junto con el bandoneonista Isaco Abitbol, el primer conjunto de chamamé que alcanzó la fama masiva, integrado también por los guitarristas Samuel Claus y Luis Ferreyra.  Debutan en el Salón Verdi de La Boca y en las radios, Prieto, Libertad y Callao. Tiempo más tarde se produce el alejamiento de Isaco Abitbol por razones particulares. Luego, por dicho conjunto pasaron los más destacados cultores del chámame.

 

Don Ernesto Montiel se preocupaba por mantener una conducta y una imagen que cambiaran el concepto que por entonces se tenía del chamamecero; él se sentía representante de su provincia y por ende embajador de su cultura. Vestía con elegancia y pulcritud. Cuando se hizo su casa lo primero que construyó fue la pileta de natación que tenía forma de barco. Su destacado cuarteto Santa Ana desfiló por los más variados escenarios del país y del exterior: Teatro Vera de la capital correntina, Posadas, Santo Tomé, Cosquín, Villa María, Santa Fe. Chaco, Mendoza, Tucumán y hasta las heladas tierras sureñas, llevando los sones de su acordeón a los cuatro puntos cardinales del país.



Se casó en 1953 con Juanita Noto, su esposa y compañera de toda la vida, que lo apoyaba y comprendía lo que él quería decir con su música y de qué modo quería prestigiarla.
Actuó en nuestro primer coliseo, el Teatro Colón, entrando por primera vez el chámame en ese teatro. Festivales, bailes, agasajos, recepciones, contaban con el influjo litoraleño que emanaba de sus grandes éxitos: "General Madariaga", "Feliciano Orilla", "El Guasuncho" y "Gente de Ley",

 

En la década de 1960 fue reconocido como el músico con mayor cantidad de discos vendidos del sello Philips. En la misma época, el Papa Paulo VI bendijo sus canciones "Villancico correntino" y "Valsecito navideño". Simultáneamente el Cuarteto Santa Ana se presentó en el Teatro Colón de Buenos Aires, una excepción para dicho centro artístico, orientado principalmente a la ópera, la música clásica y el ballet.



La compañía Phonogram le otorga el primer disco de oro en el año 1970. Tuvo un contrato para presentarse en Europa, lo que él esperaba ansiosamente porque quería traer un acordeón de Italia, pero todo se truncó el 6 de diciembre de 1975. Falleció en Buenos Aires a los 59 años y se encuentra enterrado en el Rincón de las Celebridades del Cementerio de la Chacarita. En su tumba se encuentra una estatua realizada en su memoria por Juan Carlos Ferraro en 1982. En 1976 la compañía grabadora consideró que Ernesto Montiel merecía el Disco de Oro Gigante por el éxito de ventas en el exterior Esa distinción la recibió su hijo Ernesto María Montiel.

 

IMÁGENES:  

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Fuente: Abel Montielero:  acordeonisima.com