9. mar., 2015

EL CHANGO RODRÍGUEZ

José Ignacio Rodríguez, conocido como El Chango  Rodríguez (31 de julio de 1914 – 7 de octubre de 1975), fue un folclorista y cantautor cordobés. Es autor de canciones destacadas del folclore argentino, como "Luna cautiva", "Vidala de la copla", "De Alberdi", "De mi madre","De Simoca", "Noche de carnavales" y "Zamba de abril" entre muchas otras.

 

 

Nació en Córdoba el 31 de julio de 1914, en la casa de calle Chubut nº 34. Era hijo de un catamarqueño oriundo de Andalgalá, Alberto Rodríguez y de María Rivolta, riojana. Su afición por la música comenzó desde chico, siendo su madre María Rivolta directora de la escuela de Matorrales y maestra de guitarra quien le enseño los primeros acordes.  Estudió en el colegio San José de Villa del Rosario. De joven fue jugador del equipo de fútbol Rioja Junior, de La Rioja.

 


Su debut ante el público lo hizo en la Rioja y después bajo a Buenos Aires, donde fue compañero de Acosta Villafañe en Radio Belgrano en el año 1939 y de José Ramón Luna. La gran ciudad le dio de inmediato el espaldarazo, por que advirtió en él un autentico folklorista. Luego viajó a Bolivia y Perú, entre los años 1940 y 1945.

Estudio literatura andina y recorrió sus lugares históricos.  Conoció: Machupichu, Pumakurca, Comayo y Yari. En Bolivia la región de Chusquisaca, Santa Cruz de La Sierra, Cochabamba, La Paz y el Lago Titicaca.

 

El chango decide retornar al país, a su pago provinciano, la Córdoba doctoral. Ya en Córdoba sus discos no tienen el éxito que él esperaba. Para ese entonces había grabado tres LP: "Puñado de mis canciones ", " Creaciones folklóricas " y " Chango Rodriguez ".El chango se decide a grabar de nuevo, pero en una conversación con su madre le dice: "Sí no tengo suerte con lo que grabe, dejaré de cantar y tocar la guitarra y pondré un kiosco". La madre le respondió: " Usted no va a poner nada por que va a triunfar, y será muy famoso".

 

 

Su Barrio Alberdi; barrio de estudiantes, el de la plaza Colón, el del Clínicas, el de la calle Chubut, pronto se transformaría en escenario de nueva vida folklórica.  La casa del chango es escuela de canto y guitarra. Tenía cerca de setenta alumnos y cuenta la gente: "que este lugar era de meta canto y guitarrear, y que por las tardes, se compraba vino, ahí en el boliche de las Tucumanas ( lugar de reunión y cuenterío )".

 

 

 

Más tarde aparecerán nombres como Los de Córdoba, Los del Suquía, Los de Alberdi, Los Cuatro de Córdoba, Los Llaneros, Los Ballisco, Los Vagabundos, El Rata Barrionuevo, guitarrero de Guaraní, Edgar Difulvio,  entre otros, quienes dieron sus primeros pasos en esta escuela.

 

 

 

Contaba el chango que su primera composición fue a través de un sueño, en ese sueño había un hombre reclinado debajo de un árbol que cantaba “vidala tengo una copla, no me la vas a quitar” y así fue como llamó su primer obra “Vidala tengo una Copla” que grabó en 1963. Fue justamente en ese año, en un hecho confuso y luego de una riña – en el que resultó muerto un hombre- que fue acusado y encarcelado por cuatro años, (1963 - 1967), acusado de un homicidio del que finalmente fue considerado inocente y puesto en libertad

 

 


Contradictoriamente fue este su período más rico, ya que estando preso compuso más de 60 canciones, entre ellas su obra más conocida, la zamba “Luna Cautiva” que fue inspirada por su gran amor, Lidia Margarita Bay, apodada “la gringa” con quien se casó en prisión en 1965 y tuvo luego cuatro hijos.  El Chango y la Gringa estuvieron unidos hasta la muerte del él en 1975. Ella fue su compañera de vida y murió años más tarde en 2008 a los 83 años de edad y siempre recordándolo.

 


Luna Cautiva es, sin dudas, una de las zambas más bellas en su poesía, en la que quien está prisionero no es él, sino que fantasea con que quienes están prisioneras son la luna y las estrellas, donde las cuerdas de la guitarra se asemejan a los barrotes que los separan mientras ve a su amor que lo besa y se va.

 


Es entonces, la letra de esta zamba, la historia de un amor que existe, que tiene raíces hondas, pero que le impide llegar a tiempo a su hogar. El artista se evade totalmente del contexto en el cual vive para soñar con su mujer, y construir la letra con imágenes sumamente vívidas: jazmines, grillos, tintinear de espuelas del río, una noche serena… Es la visión de un paraíso sencillo, del paraíso que él espera encontrar en la vuelta a su casa.

 

 


Es además, la historia de un amor que vuelve, que llega para decir “acá estoy, que no parezca que hace mucho que me fui…”

 

“…Tu amor es una estrella con cuerdas de guitarra,

Una luz que me alumbra en mi oscuridad.
Acércate a la reja sos la dueña de mi alma. 
Sos mi luna cautiva que me besa y se va”

 

 

 

El Chango tuvo un programa de radio en LV2 Radio General Paz allá por el año 1969. Éste se llamaba "El fogón de los arrieros.  Ese año, conoce en la LV2, al conjunto Los Dantes (de género bolero); Lito Soria - uno de sus integrantes- cuenta:  "... El chango nos escuchó, y luego nos propuso que cantáramos los ritmos nuevos que él estaba innovando para el folklore, así fue que nació el conjunto musical "Los Tres de la Cantina", a mediados de la década del '70, integrado por Roberto Sarrión, El Chango Rodríguez y yo ( Lito )".  Este Trío con ritmos de canciones inéditas, hizo su debut en Cosquin Xª Edición del año' 71.

 

 

 

En 1973 el Chango Rodríguez sufre un infarto mientras actuaban en Tucumán. Esta afección le impide seguir con el Trío y decide alejarse. El 31 de julio Roberto Sarrión, Lito Soria y Quique Villagra forman “Los de Alberdi”, la formación nace en esta fecha en conmemoración al cumpleaños del Chango.

 



El Chango Rodríguez fue un hombre de perfil bajo, nunca le intereso la fama. Tenía la virtud de puntear la guitarra y acompañarse sólo. Solía decir: “Yo tengo mi guitarra y mi canto, y esa es mi vida. Las canciones que han salido de mí, traspasaron las fronteras y están en la calle. Es como si yo estuviera en libertad”. 

 



Un 7 de octubre de 1975, en Quebrada de las Rosas calle Río Bamba Nº 172 Córdoba deja de existir físicamente; pero sin dudas su recuerdo, su impronta y su grandeza siguen vivos en el recuerdo de varias generaciones que aun lo siguen añorando.

 

 IMÁGENES:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.535237813158060.139569.100000155376360&type=3