Mi Música

17. sep., 2019

 



Éste músico, hombre de caminar lento, de aspecto humilde, trato jovial, que al hablar trasmitía paz y serenidad, demostraba sabiduría, fue un gran observador y pintaba la idiosincrasia correntina a través de su música. Alberto Dionisio “Cambá” Castillo nació el 8 de abril de 1912 en el paraje Paiubre Chico del Departamento de Mercedes – Corrientes. Desde muy pequeño se le manifiesta el amor hacia la música, y a los 12 años ya ejecuta el acordeón de “dos hileras” instrumento predilecto que lo acompañara hasta la muerte. Esto ocurre el 17 de septiembre de 1982 en la Ciudad de Mercedes capital -del Departamento del mismo nombre en Corrientes.



Camba Castillo es autor de recordados e inolvidables temas como: “Itá Pucú”, “Poncho Colí”, “Arroyo Boní”, “La Correntinera”, “Barrio Calderón” y muchos otros; sin olvidar su obra cumbre “ El Toro” que está presente en todos los escenarios chamameceros del país, ejecutados por los más diversos conjuntos. La exquisitez de su música es requerida desde siempre por el público amante de la música de Corrientes. Con otros músicos lugareños se hace conocer como inspirado acordeonista y por su permanente bohemia es el preferido en los bailes y fiesta de sus pagos.

 

A principios de la década del 30 formó en la ciudad de Mercedes (Corrientes) el trío “Los Matuá” (los campesinos) actuando en las pistas de la época. Este  conjunto estaba integrado generalmente por él en acordeón y dos guitarras. Sin embargo en otras oportunidades llega a integrar dos bandoneones y tres guitarras junto a su acordeón. En el año 1939 se suma al conjunto de Tránsito Cocomarola, por entonces radicado en Mercedes, realizando presentaciones en la región y con quien tiene la oportunidad de actuar por primera vez en Buenos Aires.

 

En el año 1940 realiza sus primeras grabaciones para el sello “Odeón” con el asesoramiento de su compoblano Carlos Castellán, integrante del “Trío Taragui” junto al bonaerense Pedro Sánchez . Entre estos registros, Camba Castillo grabó la que sería su obra cumbre “El Toro”, compuesta en homenaje a un rematador mercedeño. Cuando el disco fue editado, la obra apareció registrada como autoría de Pedro Sánchez, lo que motivó un largo litigio que llegó a su término en un arreglo extrajudicial, agregando Sánchez una letra para que firme Castillo, por lo que en la actualidad en los registros de SADAIC figura como autor de la música Sánchez y de la letra Castillo.

 

De regreso a Mercedes, Camba Castillo continuó presentándose hasta el final de sus días en pistas de la región, con ocasionales salidas a Buenos Aires y a la capital correntina.  Integraron su conjunto en distintas épocas músicos como Juancito “El Peregrino”, Nene Colman, Alberto Pucheta, Carlos Sissi, Ramón Lovera y Carlos Cerimele, entre otos.  Llevan la firma de Castillo, obras como “El Lechuzón”, “Marca Gallo”, “La Matuá Mercedeña”, “La Payé Guazú” , “Arroyo Boni”, “Barrio Calderón”, “Ruta 14” y “El Peregrino”, por citar algunas.



Creador de una gran cantidad de temas musicales que no fueron registrados en SADAIC por su autor fueron recopilados por numerosos músicos profesionales que lo inscribieron como propios. Este hecho por muchos años conocido establece un fenómeno singular dentro de la música correntina, al determinar que su famoso tema “El Toro” sea reconocido por todos como de Camba Castillo, y pese a no haber recibido dinero alguno como derecho de autor, pervive en el pueblo el reconocimiento a su talento. El pueblo a quien él dedicara numerosas páginas musicales fue el portavoz de sus derechos como un acto de innegables méritos a sus dotes de músico excepcional que por su estilo y por su originalidad es el más vivo exponente de la vitalidad musical de Corrientes.



Camba Castillo también registro una serie de temas para un larga duración que lamentablemente nunca había salido a la venta; este hecho ocurrió en la década del 80 y no permitió conocer entoces de manera masiva sus dotes musicales. Pero el Padre Julián Zini rescata este material que permanece guardado en los Estudio Fonea en Corrientes por 25 años, el cual luego de ser localizado y re-masterizado por la Subsecretaría de Cultura de Corrientes lo edita como homenaje a su memoria y evidencia clara de su talento.

 

Cambá Castillo falleció el 17 de septiembre de 1982 en la ciudad de Mercedes (Corrientes). En el nuevo milenio, la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Corrientes a cargo del desaparecido Norberto Linschinsky, hizo un rescate fonográfico de obras inéditas de Castillo. En tanto en su ciudad natal, en 2018 el Municipio local convirtió su casa en el "Museo del Chamame Cambá Castillio", que alberga pertenencias y recuerdos de Don Cambá. 
En la ciudad de Mercedes, en la esquina de San Martín y J. A. Ferreyra está erigido en honor a su memoria un monumento que recuerda al gran maestro Camba Castillo.

 

Álbum de fotos: 

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Fuentes:  www.fundacionmemoriadelchamame.com/biografia/22/

www.corrienteschamame.com.ar/nuevo/vernota.asp

 

 

 

 

 

 

7. sep., 2019

El rancho'e la Cambicha es una conocida canción del folklore argentino, escrita por Mario Millán Medina, fue el primer tema del género musical rasguido doble que tuvo amplia difusión. Fue también la primera canción folklórica en haber obtenido un éxito masivo, con la interpretación de Antonio Tormo en 1950. Con ella se inicia el período conocido como el boom del folklore en la música popular de Argentina. Antonio Tormo lanzó en 1950 la canción El rancho'e la Cambicha, vendiendo cinco millones de unidades, cifra nunca superada. Allí se inició el "boom del folclore" en Argentina. Su última versión la realizó junto al grupo de rock Karamelo Santo.

 

El rancho'e la Cambicha fue compuesta y grabada en disco en 1950, en un momento en el que la música folklórica argentina resultaba cada vez más popular, en el marco de grandes transformaciones socioeconómicas, caracterizadas por un amplio proceso de industrialización con centro en Buenos Aires, que impulsó una gran ola de migración interna a partir de 1930, del campo a la ciudad y de las provincias del interior a la Capital. De hecho, en aquel 1950 el tango resultó postergado en las ventas, por primera vez, por una canción popular proveniente del folklore. El tema fue compuesto por Mario Millán Medina (1913-1977), un cantante, guitarrista y prolífico compositor correntino, que se distinguió por el humor que incluía en sus composiciones, por lo que se le considera creador del chamamé festivo.  Además de «El rancho'e la Cambicha», su canción de mayor éxito, compuso otros temas que alcanzaron la difusión masiva, habiendo sido el primero de ellos "El recluta" (1940), y luego "La guampada", "El sargento Sapo", "Mi ponchillo colorado", "Fortín solo", "Caraícho", "El burro", etc.

 

Antonio Tormo (1913-2003) era un cantante mendocino que ya en la década de 1930 había obtenido reconocimiento con el Dúo Tormo-Canales, primero, y después con La Tropilla de Huachi Pampa de Buenaventura Luna, entre 1937 y 1942. En 1949 obtuvo un gran éxito con la canción "Amémonos", de la que vendió un millón de copias. Tormo, era llamado en ese entonces el Cantor de las cosas nuestras (aunque otros se referían a él como el Cantor de los cabecitas negras) y sería reconocido como el "inventor del folklore de masas".  Yo me transformé en el vocero del cabecita; del chico provinciano que venía a Buenos Aires a trabajar. La idea de que Tormo cantara un chamamé provino de la compañía discográfíca. Este nunca había cantado ese estilo musical y, aunque estrictamente «El rancho'e la Cambicha» no es un chamamé sino un rasguido doble, por su inconfundible aire litoraleño se lo suele incluir en esa denominación general.

 

Fui a esa editorial y ya me iba, y me dice una de las mujeres: "Mario, fijate ahí que hay unos paquetes, unas cosas de chamamé". Entonces lo bajó y le pasó el plumero porque estaba lleno de tierra y comencé a mirar. Si, eran chamamés;  muchos. Comenzamos a hojear y vi el nombre de éste: "El rancho'e la Cambicha"... Y comencé a leer la letra y era una cosa que yo había vivido... Es un cuadro, es real. Se vendieron cinco millones de discos, un récord nunca superado en Argentina, una cantidad que prácticamente implicaba que todos los hogares con tocadiscos habían comprado un ejemplar. Armando Tejada Gómez, comprovinciano de Tormo, ha dicho que "inventó el folklore de masas". Sinceramente nunca creí que El rancho'e la Cambicha me daría tanta plata. Nunca creí que iba a ser un éxito tan grande, que iba a significar tanto para la gente. Pero este tipo de sorpresas son las que nos brinda esta carrera que amo profundamente.

 

A partir del golpe de estado militar que derrocó al presidente Juan D. Perón en 1955, Tormo fue incluido en una lista negra y marginado de los medios de comunicación durante casi 30 años. En 1997 León Gieco rescató la obra de Antonio Tormo, abriendo el regreso del cantor a los medios masivos, con un álbum titulado 20 y 20, cuyo significado se explica en la portada: Hace 50 años, los obreros que habían llegado del interior para trabajar en Buenos Aires —los «descamisados» de Evita— eran popularmente llamados "20 y 20", porque destinaban 20 centavos para una porción de pizza, y otros 20 para escuchar, en las fonolas de los bares y los restaurantes populares, un disco de Antonio Tormo.

Esta noche que hay baile/ en el rancho 'e la cambicha,/ chamamé de sobrepaso/ tangueadito bailaré.

Chamamé milongueado/ al estilo oriental,/ troteando despacito/ como bailan los tagüé.

Al compás de acordeona/ bailaré el rasguido doble,/ troteando despacito/ este doble chamamé.

Y esta noche de alegría/ con la dama más mejor/ en el rancho 'e la cambicha/ al trotecito tanguearé.

Van a estar lindas las chianzas, ja, ja, ja./ Le hablaré lindo a las guainas/ para hacerles suspirar.

Luciré camisa 'e plancha,/ mi pañuelo azul celeste,/ mi bombacha bataraza/ que esta noche estrenaré.

Mi sombrero bien aludo,/ una flor en el cintillo,/ una faja colorada/ y alpargatas llevaré.

Un frasco de agua florida/ para echarle a las guainas/ y un paquete de pastillas/ que a todas convidaré.

Y esta noche de alegría/ con la dama más mejor/ en el rancho 'e la cambicha/ al trotecito tanguearé.

Van a estar lindas las chianzas, ja, ja, ja./ Le hablaré lindo a las guainas/ para hacerles suspirar.

  

La letra de la canción está plena de palabras, situaciones y elementos característicos de las provincias de la Mesopotamia argentina. El autor adopta la identidad de un campiriño, gaucho o trabajador rural correntino, de la zona de Goya, en el suroeste de la provincia de Corrientes, cerca del límite con Entre Ríos de donde era oriundo el propio Millán Medina. El gaucho relata su preparación y expresa su excitación frente al hecho de que «esa noche habrá baile en el rancho de la Cambicha». La Cambicha, según cuenta el propio Millán Medina en la versión de la canción grabada en 1953, era una payesera, es decir una hechicera, que tenía su rancho en las afueras del pueblo. Emilio Noya, en su libro Historiando cantares, cuenta que se trata de Cambicha Moreyra, quien regenteaba en la década de 1940 un boliche en las afueras del pueblo de Goya dentro de la provincia de Corrientes. Virginia Ibarrola, la viuda de Millán Medina, precisó que se encontraba frente a la casa de su abuelo.

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"Cambicha" es un diminutivo cariñoso y femenino equivalente a Negrita, que proviene de la palabra cambá, término guaraní para designar a las personas de piel oscura o negra. La letra describe con realismo el ambiente festivo y picaresco del baile, que se realizará esa noche y que el relator describe imaginándolo y anticipándose al mismo. En la primera parte de la canción se refiere al baile mismo, describiendo la forma en que los entrerrianos (los tagüé) bailan el chamamé  ("chamamé milongueado", "troteando despacito"), haciendo mención al sobrepaso, uno de los pasos característicos del chamamé.  En la segunda parte, se refiere detalladamente a la vestimenta que usará: camisa planchada ("camisa 'e plancha"), bombacha bataraza característica del hombre de campo argentino, pañuelo celeste al cuello, faja roja, alpargatas y sombrero de ala (bien aludo) en cuyo cintillo colocará una flor. Como remate el gaucho llevará al baile un frasco de Agua Florida (Florida Water), la mundialmente famosa agua perfumada de origen estadounidense, con el fin de rociar con ella a las jóvenes (las guainas); y un paquete de pastillas, para convidar. Su expectativa entonces es llegar a bailar esa noche "con la dama más mejor".  En el estribillo, la letra se refiere a las bromas y la alegría de la fiesta ("van a estar lindas las chanzas"), incluyendo la expresión "ja ja ja ja" como segundo verso —elemento que caracteriza la canción al ser interpretada—, y a continuación menciona la seducción que esa noche desplegará ("le hablaré lindo a las guainas").

 

La canción dio difusión al rasguido doble, litoraleña o sobrepaso, un típico estilo correntino, de raíces africanas, que su creador, Millán Medina, desarrolla observando la forma en la que los entrerrianos bailaban e interpretaban el chamamé. Se trata de un estilo musical profundamente influenciado por el tango, a tal punto que a veces se los confunde o se habla de que el rasguido doble es un tango mal tocado. ​ En sus influencias más inmediatas se encuentra el fado o fadinho portugués, que se encontraba de moda en las áreas fronterizas de Brasil, y el llamado tanguito montielero, un estilo folklórico entrerriano y campesino, originado para ser interpretado en acordeón o cordiona verdulera. En la misma letra de la canción, Millán Medina define al rasguido doble como "chamamé de sobrepaso, tangueadito" y "troteadito", aludiendo al ritmo del estilo. La denominación de "rasguido doble" que le coloca el propio Millán Medina, lo toma del modo de ejecutar la guitarra para interpretarlo, similar a la interpretación tanguera, semicorchea-corchea-semicorchea en el primer pie y dos negras en el segundo, ambos acentuados en el primer tiempo. No resulta inhabitual que «El rancho'e la Cambicha» —y el rasguido doble en general—, sean incluidos en la categoría de chamamé. Estrictamente la identificación del rasguido doble con el chamamé constituye un error, pues se trata de géneros musicales distintos. Sin embargo dicha identificación suele obedecer al hecho de tratarse de música litoraleña, dominada por el chamamé, razón por la cual suele utilizarse esta última denominación para hacer referencia a la música característica de esa región.

 

En 1997, León Gieco grabó «El rancho'e la Cambicha» a dúo con Antonio Tormo, cuando éste tenía 83 años. La versión clásica es la de Antonio Tormo, cuyo nombre ha sido asociado a la canción. La interpretación histórica de Tormo, grabada en 1950 es realizada sólo con acompañamiento de tres guitarras. Tormo, que era mendocino, nunca había cantado un chamamé​ y adopta intencionalmente un tono correntino que le otorga a su interpretación un amable clima festivo y que constituye uno de los aciertos de su interpretación. Tormo sostiene que la suya fue la primera grabación del tema y que también le agregó la carcajada al estribillo ("ja, ja, ja, ja, ja"), una de las características más destacadas y populares de la canción. Luego del golpe de Estado que derrocó al presidente Juan D. Perón en 1955, Tormo fue incluido en una lista negra y marginado de los medios de comunicación durante casi 30 años. De todos modos en esos años es posible encontrar el tema reproducido en algunas recopilaciones.

 

En 1952 la canción integró la banda de sonido de la película estadounidense Way of a gaucho (Martín, el gaucho), dirigida por Jacques Tourneur y protagonizada por Rory CalhounGene Tierney y Richard Boone. La versión es de Sol Kaplan, quien entre otras bandas de sonido compuso las de Kangaroo (1952), Titanic (1953) y Niágara (1953). El tema volvió a ser incluido en el film El último cowboy (1954), una comedia argentina que satiriza los westerns dirigida por Juan Sires, en la que «El rancho'e la Cambicha» es cantada en inglés. Otra versión importante es la que realizó su autor, Mario Millán Medina. La primera fue grabada el 3 de septiembre de 1953 en disco simple por Mario Millán Medina y su conjunto, y ha sido incluida en varios álbumes, como Grandes éxitos de Mario Millán Medina (EMI-Odeón, 1975) y Mario Millán Medina y su conjunto-Sus grandes éxitos (DBN-EMI, 2006). La interpretación de Millán Medina le otorga un papel muy importante al acordeón, con las guitarras de fondo rítmico, y está precedida de un gracioso diálogo entre campiriños o gauchos correntinos, que hablan del "chamigo Millán Medina" y su deseo de ir a bailar esa noche "al rancho más divertido... (el de) la Cambicha".

 

Una interesante versión instrumental es la que realizan el trombonista Abelito Larrosa Cuevas y el guitarrista Mateo Villalba en el álbum Juntata linda en el litoral (1987), en la que se destaca la carcajada interpretada con el trombón. En 1997 León Gieco invitó a Tormo, entonces con 83 años, a realizar un álbum en forma conjunta que se tituló 20 y 20 (1998), cuyo primer tema es «El rancho'e la Cambicha», que cantan ambos a dúo. El acompañamiento instrumental está realizado por dos guitarras (Domingo Tejada y Daniel Corrado), arpa (Roberto Tito Uballes) y guitarrón (Carlos Aguilar). En 1998, Antonio Tormo interpretó la canción por televisión, en el microprograma musical Este amigo del alma, del músico Lito Vitale, en su versión clásica acompañado de tres guitarras. En el año 2001 Antonio Tormo grabó una versión de la canción junto al grupo de rock Karamelo Santo, que hasta 2019 permanecía inédita.2021

Álbum de fotos:

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Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/El_rancho%27e_la_Cambicha

 

 

 

 

 

 

28. ago., 2019

 

La vida de la cantante chilena María Esther Aldunate del Campo, más conocida como Rosita Serrano, fue una montaña rusa de emociones. La diva chilena lo tuvo todo: amor, admiración, dinero y éxito, pero para el ocaso de su vida se quedó sin nada. Su altísima y aterciopelada voz enloqueció a millones de europeos, especialmente a alemanes y altos jerarcas nazis. Rosita recibió la manifiesta admiración de Adolfo Hitler, Hermann Göring y Joseph Goebbels, quienes no dejaban de elogiar el talento de la chilena.

 

Rosita Serrano, nombre artístico de María Ester Aldunate del Campo​ (Quilpué, ​ 10 de junio de 1912​-Santiago de Chile, 6 de abril de 1997), fue una cantante y actriz chilena de gran éxito en Alemania en el periodo 1937-1943, cuando llegó a ser conocida como die chilenische Nachtigall ('el Ruiseñor Chileno'). Fue hija del diplomático Héctor Aldunate Cordovés y de la soprano Sofía del Campo de la Fuente. ​

 

El ascenso de su carrera artística se inició con una gira internacional junto a su madre en 1930, cuando visitó Brasil, España, Francia y Portugal, entre otros países, hasta llegar en 1936 a Berlín. La soprano chilena Sofía del Campo, mamá de Rosita, se había casado en segundas nupcias con un millonario empresario de apellido Salvaj, quien vivía en Berlín, y además se encontraba ligado al Régimen de Adolfo Hitler. Allí se presentó en el Teatro Metropolitano, donde fue ovacionada por su voz aterciopelada, simpatía, distinción y belleza latina. Adoptó como nombre artístico el de Rosita Serrano.

 

El compositor, director de orquesta y pianista austroalemán Peter Kreuder (1905-1981) la promovió y le consiguió un contrato discográfico con Telefunken. Serrano alcanzó gran éxito al cantar en alemán composiciones como «Roter Mohn », «Schön die Musik», «Küß mich, bitte» y «Der kleine Liebesvogel» durante el auge de la Alemania nazi. Kreuder aprovechó para introducirla en las esferas del régimen nazi y Serrano llegó a participar en varios mítines y ceremonias nacionalsocialistas. Sus canciones fueron muy difundidas en las emisoras afines al Reich. Más adelante, declaró que nunca tuvo afinidad política alguna ni fue nazi, a pesar de que en sus grabaciones llevaba el emblema del águila nazi en su vestimenta.

 

Entre 1938 y 1941, obtuvo diferentes papeles en filmes alemanes. Mantuvo una muy buena relación con la prensa nacionalsocialista: participó en varios recitales y ceremonias del Tercer Reich y adquirió el estatus y conducta social de una diva. De hecho, se ganó el afecto de Adolf Hitler, quien llegó a enviarle una fotografía personal autografiada.​ En su momento, fue la musa del ministro de propaganda Joseph Goebbels y otros dignatarios; por ende, su carrera se potenció enormemente y se le abrieron las puertas a la elite alemana ganando un elevado estatus social. Grabó 118 canciones y, por los derechos de autor, sus ganancias en marcos alemanes fueron importantes.

 

Con Telefunken produjo alrededor de 81 temas, todos grabados en Alemania y Suecia. El compositor Michael Jary compuso especialmente para ella y dirigió gran parte de sus grabaciones. La fama vino con rapidez y también los contratos, las giras por toda Europa y el dinero. ¡Todo era glamour! "Tenía incluso un auto hecho a su medida. Con el tapiz verde, como el color de sus ojos, decía ella. Sus admiradores le hicieron una réplica del auto de Hitler, un Mercedes Benz 770k Grosser,  le cuenta a BBC Mundo Juan Dzazópulos, amigo de la cantante.

 

Y en el teatro Wintergarten de Berlín llegó la consolidación para la estrella latina. En ese mismo escenario cantó hasta 1942, para cuando Europa se encontraba en plena II Guerra Mundial. Pero en 1943, antes de que comenzaran los bombardeos sobre Berlín, el arte y la política se mezclaron. Después de haber cantado para los nazis, a Rosita se le acusó de ser una espía a favor de los aliados. Según antecedentes que aporta la familia Aldunate, mientras la cantante vivía en Alemania realizaba vuelos nocturnos clandestinos para cantar a los judíos que se encontraban protegidos en Suecia. La chilena cantó sin distinción, en hospitales para heridos de guerra, y tanto para partidarios como para contrarios al régimen. Y la situación llegó a su clímax un 5 de noviembre de 1943, cuando se despachó una orden de arresto desde Berlín.

 

Cuando llegó la acusación, sin embargo, "el ruiseñor chileno" ya se encontraba en Suecia. Allí había sido cálidamente recibida por su íntimo amigo el Rey Gustavo de Suecia. "La guitarra de Rosita estaba firmada por el mismo Rey, que era un gran admirador", cuenta a BBC Mundo Isabel Aldunate.  La cantante encontró protección en Suecia, aunque ya sin fortuna, pues la había perdido toda en Alemania. "En Suecia recomenzó. Además, si volvía a Alemania se le acusaría de espía. Los nazis sólo le permitieron sacar sus maletas y la suma de 10 marcos", cuenta a BBC Mundo Juan Dzazópulos.

 

Pese a que tuvo que partir de cero, Rosita ya había construido una carrera y tenía admiradores por toda Europa, quienes también elogiaban su talento políglota (hablaba más de 3 idiomas). En  oriente, durante una gira que realizó en 1947, se enamoró. El millonario egipcio Jean Aghion, un abogado dueño de una fábrica de cristales e hijo del "Rey del Algodón", la llevó al altar. Con este egipcio-francés, de familia judía, fijó residencia durante muchos años en Alejandría, Egipto.  "Mi tía me contaba que en Alejandría vivían como reyes, porque además eran muy cercanos con el rey Faruq I de Egipto, pero todo esto se vino abajo cuando en julio de 1952 ocurrió el golpe militar", relata a BBC Mundo Isabel Aldunate.

 

El coronel Gamal Abdel Nasser destronó al entonces rey Faruq. Bajo el nuevo orden se confiscaron empresas, incluidas las del esposo de Rosita. La cantante perdió así sus nuevas riquezas y un matrimonio de 15 años legó a su fin cuando su esposo falleció en París en 1963. Pero "la música, el amor y los hombres atractivos son lo mejor de la vida", decía sin ruborizarse la cantante. Y un nuevo, último amor llegaría con Will Williams, cineasta alemán, dibujante y pintor. La carrera artística de Rosita, que se extendió desde 1938 hasta 1976, sin embargo, parecía acercarse a su fin. Las luces se hacían cada vez más tenues para esta artista chilena, quien grabó cerca de 160 temas con diferentes sellos musicales y participó también de películas, donde mostraba sus dotes vocales.

 

El panorama ya no era el mejor, aunque con su última pareja, aparecieron algunas esperanzas. Surgió la idea de apostar por Hollywood, ya que el dibujante alemán tenía muchos contactos y había pintado cientos de posters de conocidos filmes de la época, como el clásico alemán Der Blaue Engel (El ángel azul), con Marlene Dietrich. Pero los proyectos de llevar al ruiseñor a Hollywood no funcionaron. Las luces se apagaron para siempre, y Rosita se radicó definitivamente en Chile en noviembre de 1991, sin dinero y sin la fama de antaño. El reconocimiento en su país nunca llegó, ni tampoco la pensión de gracia solicitada por su sobrina. "La presenté al Ministerio del Interior. Me tramitaron mucho y cuando me avisaron que había salido, yo les dije muy seca: muchas gracias, pero mi tía se murió hace tres meses, hasta luego", cuenta a BBC Mundo. Rosita falleció el domingo 6 de abril de 1997, a las 16.20 horas, a causa de una bronquitis crónica que la tuvo internada durante varios meses en el hospital del tórax en Santiago.

 

Álbum de fotos:

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Fuentes:

 Natalia Messer Chile  https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-36735309

 https://es.wikipedia.org/wiki/Rosita_Serrano

 

 

 

 

 

 

20. ago., 2019

 

Salvador Miqueri nació el 15 de diciembre de 1926, en Mburucuyá, Corrientes. Durante su niñez se inició en la ejecución de la armónica y la guitarra en forma intuitiva, realizando sus primeras presentaciones en fiestas familiares a la edad de 8 años. En1946, formó junto a su primo bandoneonista Esperitón “Tito” Miqueri y el acordeonista Fortunato “Fortú” Fernández el Trío Pasionaria, con el que realiza recordadas presentaciones en la pista “La Querencia” de Mburucuyá y “Mi Cabaña” y “Punta Tacuara”, de la capital correntina.

 

Recibido de Maestro Normal Nacional comenzó a ejercer la docencia por lo que adoptó el seudónimo de “Argentino Lucero” ya que según los cánones de la época, la actividad musical no era compatible con el magisterio. A finales de la década del ‘40 recibió la invitación del bandoneonista Eustaquio Miño para incorporarse a su conjunto “Los Gauchos de Mburucuyá”, donde formó el dúo de voces con un compañero de la infancia Eustaquio “Nene” Vera, dando nacimiento al legendario dúo “Vera-Lucero”. Con “Los Gauchos de Mburucuyá” tuvo la oportunidad de realizar sus primeras presentaciones en Buenos Aires.

 

A principios de los 50 el dúo “Vera-Lucero” fue convocado por Tránsito Cocomarola para incorporarse a su célebre “Trío”, registrando su primer grabación para el sello Odeón, el 16 de julio de 1952, cuando grabaron el chamamé: “Ilusión perdida”, autoría de Miqueri. Con el “Taita del Chamamé” permaneció hasta 1956 desarrollando presentaciones en las principales pistas de la época y registrando en total 20 grabaciones siempre para el sello Odeón, conformando además con Cocomarola una dupla autoral de excepción que dio vida a obras como “Monte refugio”, “Mi selva eterna” y “Amor supremo”.

 

Desvinculado junto a Vera del conjunto de Cocomarola decidió formar el conjunto “Vera-Lucero”, con el que efectuó en 1955 sus primeras grabaciones para el sello TK. El conjunto se mantuvo hasta 1964, año en que Miqueri, por propia voluntad, decidió abandonar temporalmente la música. En esta etapa acompañaron a “Vera-Lucero”, músicos como Norberto Gómez, Marcos Brígido González, Arcadio Ramón Flores, Fortunato Fernández y Avelino Flores, con quien Miqueri volvió a conformar otra gran sociedad autoral que dio vida a los más grandes éxitos del conjunto, entre ellos, “Arrepentimiento” , “Ocaso” y “Tu pañuelo”.

 

En 1979 volvió a formar el dúo “Vera-Lucero”, acompañados del bandoneonista Avelino Flores y el acordeonista Manuel Zbinden con quien grabó, en 1981, el disco titulado “Mi última flor” y luego del fallecimiento de “Nene” Vera, Salvador Miqueri continuó como solista registrando los discos “Solo Rumores”, 1983 y en 1988, “Sin rencores ni reproches”.  En 1998, formó el conjunto “Trébol de Ases”, junto a Avelino Flores y Antonio Niz, agrupación que con el retiro de la música de Flores y Niz, integraron otros artistas como Alfredo Alejandro Almeida, Tito Paz Roldán, Oscar Mambrín, Matías Vallejos y el presentador y glosista Oscar “Quico” Vallejos.

 

Prolífico e inspirado autor y compositor Salvador Miqueri fue autor de otras obras como: “Imploración”, “Mburucuyá poty”, “Rincón dichoso”, “Mi juramento”, “Retorno”, “Mi última flor”, “Afán de olvido”, “Evocando recuerdos”, “Ya te dejo” y “Viejo sendero”, por citar algunas.

 

Salvador Miqueri ha sido reconocido por su aporte a la cultura por el Senado de la Nación, en 2007 y declarado ciudadano ilustre en Corrientes y en su Mburucuyá natal. Además se ha impuesto su nombre a calles de las ciudades de Mbucuruyá, Corrientes e Itá Ibaté. La gran cantidad de seguidores pudo disfrutar de la última actuación de Salvador Miqueri en su ciudad natal, el 16 de agosto de 2013, en los festejos por la fundación de Mburucuyá ya que falleció el 20 de agosto de 2013, a los 86 años. Con su fallecimiento, el chamamecero Salvador Miqueri pasó en la madrugada de ayer a la inmortalidad y su legado musical será ahora uno de los grandes tesoros de la cultura correntina.

 

Álbum de fotos:

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Fuente: https://www.ellitoral.com.ar/corrientes/2013-8-21

 

 

 

 

 

 

23. may., 2019

Violeta Parra es un icono para la cultura chilena, pero su legado tiene gran influencia y trascendencia en toda Latinoamérica. Además de su faceta como compositora y cantautora, la artista chilena destacó como pintora, bordadora, escultora, ceramista y también ejerció de activista social. En 2017 al cumplirse el centenario del nacimiento de la polifacética artista los actos de homenaje y recuerdo se multiplicaron en su país natal, Chile. En todo el continente americano se celebraron múltiples actos, programados y espontáneos, para rendir tributo a quien tanto se dedicó en su vida al folclore popular y que promovió la Nueva Canción Chilena. La conmemoración de su nacimiento, el 4 de octubre, también fue elegido hace algunos años como Día Nacional de la Música en Chile.

 

Violeta del Carmen Parra Sandoval nació el 4 de octubre de 1917 en la provincia de Ñuble, al sur de Chile. Creció en el seno de una familia de artistas y creadores, de hecho es hija de una modista y de un profesor de música. A todos los hermanos les inculcaron desde pequeños el amor por las artes, y en especial por el canto y la música. Uno de ellos, Roberto, también destacó como cantante popular, y el más reconocido, Nicanor Parra, como poeta, recibió el Premio Nacional de Literatura (1969) y el Premio Miguel de Cervantes(2011), entre otras distinciones, además de haber sido candidato al Premio Nobel de Literatura en diversas ocasiones.

 

Violeta Parra, de salud frágil desde niña, pasó su niñez en el campo, aprendió a tocar la guitarra a los nueve años y a los 12 compuso sus primeras canciones. Su familia se trasladó a la localidad de Chillán por problemas económicos en 1927 y cuatro años más tarde murió su padre. Violeta viaja entonces a Santiago de Chile invitada por su hermano Nicanor, pero está menos de un año en la escuela porque ya tiene clara su vocación: la canción. Tras abandonar los estudios, la joven Violeta Parra lideró un dúo musical con su hermana Hilda: las Hermanas Parra. Sus hermanos Clara, Roberto y Eduardo se unirían más tarde a la formación, que pasó a llamarse Los Parra. Todos ellos cantaban en boliches del barrio Mapocho, interpretaban boleros, rancheras, corridos mexicanos y otros estilos musicales a la vez que trabajan en circos, bares y quintas de recreo.

 

En esa etapa Violeta Parra conoció a Luis Cereceda, ferroviario de la estación de Yungay, con quien se casó en 1938 y tuvo dos hijos: Isabel y Ángel. El matrimonio pronto presentó dificultades por el carácter intrépido y creador de Violeta, que en esos años se unió a una compañía de teatro que realizaba giras por todo el país y con la que ella cantaba canciones españolas haciéndose llamar Violeta de Mayo. El matrimonio, sin embargo, marcó su ideología, ya que su marido era un militante comunista que la introdujo en ambientes políticos de izquierda hasta apoyar la campaña presidencial de Videla. Violeta Parra volvió a casarse, esta vez con un carpintero, Luis Arce. Con él tuvo dos hijas, Carmen Luisa y Rosita Clara, que murió a los dos años. Tras su muerte, el matrimonio volvió a fracasar.

 

Desde 1952 Violeta Parra trabajó en circos populares y junto a sus hijos realizó giras por el país y por los alrededores de Santiago. Animada por su hermano Nicanor, comienza a rescatar, recopilar e investigar la auténtica música folclórica chilena y a realizar recitales en las universidades. Esta investigación hace que descubra la poesía y el canto popular de los lugares más diversos de Chile. Violeta Parra termina convirtiéndose en una recuperadora de la cultura popular, un hecho que determina su trayectoria artística. A partir de ese momento se producen sus primeras intervenciones en la radio chilena y conoce a intelectuales chilenos como Pablo Neruda.

 

En 1954 Violeta Parra recibió el premio Caupolicán, y a mediados de los años cincuenta su carrera resulta imparable. Viaja por primera vez a Europa invitada al V Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes de Varsovia. Desde allí se trasladó a París, ciudad en la que vivió dos años, llevando a cabo presentaciones y realizando contactos para difundir su trabajo. Violeta Parra graba en la Fonoteca Nacional del Musée de l’Homme de La Sorbonne. Allí deja un guitarrón y cintas de sus recopilaciones de folclore chileno. En 1956, ya de regreso a Chile, grabó el primer álbum de la colección El folclore de Chile, serie que garantizaría la conservación de multitud de temas populares anónimos. Fue nombrada directora del Museo de Arte Popular de la Universidad de Concepción y retomó sus actuaciones en la Radio Chilena.

 

Violeta Parra pasó los primeros años de la década de 1960 en Europa, donde realizó actuaciones en diversos países y cultivó más aún sus aficiones artísticas. En 1964 tuvo la oportunidad de organizar una exposición individual de su obra plástica en el Museo del Louvre de París, la primera realizada por un artista latinoamericano. Estudiosa del folclore chileno y de las costumbres de su pueblo, reunió a lo largo de su vida alrededor de 3.000 canciones populares y gestó el libro Cantos Folklóricos Chilenos, origen de lo que posteriormente se denominaría Nueva Canción Chilena.

 

Cuando regresó a Chile en 1965 decidió establecer una carpa con la intención de convertirla en un importante centro de cultura folclórica, ahora se conoce como Centro Cultural La Carpa de La Reina. A pesar de contar con una carrera exitosa y de ser una referente musical para propios y extraños, Parra comenzó a sufrir una fuerte depresión que desembocaría en su suicidio. En esa carpa, Violeta Parra se quitó la vida a los 49 años con un disparo. Algunos atribuyen esa dramática decisión al fracaso que resultó la instalación de la carpa cultural en la comuna de la Reina. Otros sostienen que fue el desengaño amoroso que sufrió con el antropólogo suizo Gilbert Favre el que marcó su estado depresivo, unido al fallecimiento de su hija y a su frágil salud.

Violeta Parra había estrenado su famosa canción Gracias a la vida hacía poco más de un año, considerada por muchos un himno humanista, pero hay quien asegura que eligió despedirse a tiempo con aquella bella y profunda pieza. 

LETRA DE ‘GRACIAS A LA VIDA’

Gracias a la vida, que me ha dado tanto

Me dio dos luceros, que cuando los abro

Perfecto distingo, lo negro de lo blanco

Y en el alto cielo su fondo estrellado

Y en las multitudes el hombre que yo amo

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado el oído que en todo su ancho

Graba noche y día, grillos y canarios

Martillos, turbinas, ladridos, chubascos

Y la voz tan tierna de mi bien amado

Gracias a la vida, que me ha dado tanto

Me ha dado el sonido del abecedario

Con él las palabras que pienso y declaro

Madre amigo hermano y luz alumbrando

La ruta del alma del que estoy amando

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la marcha de mis pies cansados

Con ellos anduve ciudades y charcos

Playas y desiertos, montañas y llanos

Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me dio el corazón que agita su marco

Cuando miro el fruto del cerebro humano

Cuando miro al bueno tan lejos del malo

Cuando miro al fondo de tus ojos claros

Gracias a la vida que me ha dado tanto

Me ha dado la risa y me ha dado el llanto

Así yo distingo dicha de quebranto

Los do materiales que forman mi canto

Y el canto de ustedes que es mi mismo canto

Y el canto de todos que es mi propio canto

Gracias a la vida que me ha dado tanto

 

Álbum de fotos:

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.2810257998989352&type=3&uploaded=23

 

Fuente: ALBERTO LÓPEZ https://elpais.com/cultura/2017/10/04/actualidad/1507130847_797931.html