Mi Música

11. may., 2017

 

Don Guillermo “Pajarito” Velarde Mors. Nació en 1895, en la casona de la “Chacrilla de los Velarde”, inmueble que aún se conserva en el pueblo de Cerrillos. “Pajarito”, cuyo apodo portó desde su niñez, fue el segundo de los siete hijos que tuvo don Juan Emeterio Velarde y doña Matilde Mors. Hizo sus estudios primarios en la escuela “Dr. Benjamín Zorrilla”, y los secundarios en el Colegio Nacional donde se graduó de Bachiller. 

 

En 1914, después de finalizar sus estudios primarios y secundarios, su familia, (que era de la alta sociedad), lo envía  a Buenos Aires para continuar con sus estudios universitarios. Comenzó estudiando Abogacía, pero la abandonó, siguió con Odontología, que - tampoco le agradó - , y dejó años más tarde, con la intención de inscribirse en Medicina (en Córdoba), idea que se vio frustrada por la muerte de su padre, y la caída de sus recursos económicos en 1922, año en que regresó a Salta, con un único diploma: “Campeón de Baile de Tango”, ganado en las lides milongueras (a las que era asiduo concurrente). En ese mundo, también, se empapó del movimiento cultural de la “Belle Epoque”, que trasladó a la provincia , se reflejó en la decoración de su casa, en su amor las artes y en sus “famosas” tertulias...A poco, don Guillermo comenzó a ser reconocido por sus amigos solo como “Pajarito”. 



Fue entonces cuando en Pueyrredón 106 comenzó a construir “su rincón lírico, antiguo remanso de bohemia, de trasnoche y vuelo alzado, prestando calor a toda inquietud sensible y dinamizando espiritualidad, acaso un poco nostalgioso por la ausencia irremplazable de su inolvidable padre”, según el vate Julio Díaz Villalba. “Pajarito” habitaba aquella casa antes de 1930, propiedad que finalmente adquirió en 1940. Pero como de la bohemia no se podía vivir, “Pajarito” comenzó a trabajar. Fue profesor de tango en 1922, periodista de “El Intransigente” en 1930. Más tarde, fundó y dirigió dos periódicos: “Salta” y “Tradición y cultura”, ambos de calidad pero de efímera vida. Finalmente en 1932 llegó su estabilidad laboral al ingresar al Banco de la Provincia, entidad donde se jubiló en 1957 cuando ocupaba un alto cargo.

 

Su inquietud por las distintas manifestaciones del arte lo llevó a crear y presidir en 1930, la “Sociedad de los Amigos del Arte”, entidad que hasta 1952 cumplió una función similar a la actual Casa de la Cultura. Esa entidad posibilitó la actuación en Salta de grandes artistas de la música, del baile y el canto, tanto del país como del extranjero. Así, en 1949 logró que “Los Niños Cantores de Viena” actuaran en el Teatro Victoria. Otro aporte de la Sociedad, fue ayudar y patrocinar la publicación de innumerables temas musicales y de libros de autores salteños.

 

Y mientras su casa se hacía famosa aquí y en el extranjero, “Pajarito” no dejaba de recibir la visita de celebridades, especialmente del mundo del arte. Entre diciembre de 1941 y febrero del "42, recibió a Angel Magaña, Enrique Muiño, Sebastián Chiola, Francisco Petrone, Amelia Bence, que estaban en Salta filmando “La Guerra Gaucha”, rodada en la Quebrada de Escoipe. En esos meses, el director Lucas Demare, los actores y técnicos, hicieron de “Pueyrredón 106”, su “cuartel general”. Con el tiempo, la casa se hizo famosa y alguien señaló con acierto: “Es el consulado de todas las provincias y países en el corazón de Salta."  Finalmente, el 2 de agosto de 1965, la vida de “Pajarito” se apagó en su propia casa, en Pueyrredón 106.

 

 

La propiedad,  fue adquirida a los familiares, por Roberto Romero, propietario del Diario “El Tribuno” con todo lo que contenía adentro, y convertida en la única Casa-Museo de Salta, con el nombre de Museo Folclórico “Pajarito” Velarde”, el 22 de Abril de 1966. Esta Casa-Museo funciona en una típica construcción colonial, que se distingue por tener una ventana de madera en una esquina sin ochava..., techos de caña, vigas de quebracho, tejas “musleras” (que se fabricaban sobre los muslos de las piernas), paredes de adobe, y... una antigüedad superior a los 300 años, Se calcula que la casa fue construida a finales de 1700.

 

 

En “Pueyrredón 106”, se reunían – a diario - los que llegaron a ser los más afamados poetas, músicos, compositores, pintores, deportistas, artistas..., que llevaron el nombre de Salta por las rutas y escenarios del país y del mundo. Llegaron allí, y quedaron plasmados en muchos de los libros de firmas (que “Pajarito” coleccionó), numerosos artistas y personalidades famosas, cada una, dentro de sus géneros. La Casa, fue una “casa de puertas abiertas”, llena de melodías que, se podía oír desde la mañana a la noche….

 

También pasaron por “Pueyrredón 106” : Tito Lusiardo (actor y amigo de Carlos Gardel) , Edgardo Donatto y Julio De Caro, Armando Bó, Silvina Roth, Curt Lange, los poetas:  Jorge Luis Borges y María Vázquez, Conrado Nalé Roxlo , José Pedroni (19, Alberto Vacarezza , el poeta español León Felipe, Atahualpa Yupanqui ( que durmió 60 días en un catre de tientos que aún se conserva), Mario Clavel, los Conjuntos Folclóricos: “Los Hermanos Ábalos”, “Los Quilla Huasi”, “Los Arroyeños” Julio Martínez Oyanguren, Abel Fleury, Curt Langue, la bailarina de flamenco y tango Angelita Vélez , los compositores: Fernando Ochoa, Ariel Ramírez, Nicanor Zabaleta, y  muchos más, que fueron pilares de la cultura nacional en ese momento.

 

 

Entre los solistas y compositores musicales nacidos en “Pueyrredón 106” merecen especial mención los Conjuntos Folklóricos de: “Los Fronterizos” (Juan Carlos Moreno, Carlos Barbarán Alvarado (reemplazado luego, por César Isella), Gerardo “Negro” López y Eduardo Madeo)  quienes,  muchas veces, ensayaron allí y a los que, “Pajarito” y Eduardo Falú, les abrieran las puertas hacia la fama y también, “Los Cantores del Alba” (integrado por: Tomás “Tutú” Campos, Gilberto Vaca, González Lobo, Javier Pantaleón y Horacio Aguirre) que, nacieron como Conjunto en esa casa ya que, “Pajarito”,  fue el padrino artístico de ambos grupos.

 

Álbum de Fotos:

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Fuentes:   artículo de Luis Borelli .   http://www.eltribuno.info/salta

http://www.portaldesalta.gov.ar/pajarito.htm

 

 

 

 

 

 

 

 

6. may., 2017

 

Los Cantores del Alba es un conjunto folclórico argentino surgido de Salta en 1958. El grupo se formó a instancias de Pajarito Velarde y fue integrado inicialmente por Tomás "Tutú" CamposGilberto VacaJavier Pantaleón, y Alberto González LoboJorge Cafrune reemplaza a González Lobo muy poco tiempo y luego inicia una carrera como solista que lo haría uno de los cantores más famosos de la historia de la música folklórica de Argentina. El conjunto se conformó entonces con Tomás Tutú Campos y Gilberto Vaca, a los que se sumaron Javier Pantaleón y Alberto González Lobo.

 

Está considerado como uno de los más importantes grupos de la historia de la música folklórica de Argentina y en 1982 fueron declarados patrimonio cultural de la provincia de Salta. Publicaron 38 álbumes oficiales originales, el último de ellos en 1996. Entre las canciones más conocidas aportadas al cancionero argentino se encuentran "El que toca nunca baila" (Horacio Aguirre-Hugo Alarcón), "Serenata otoñal" (Horacio Aguirre-José Gallardo), "Carpas salteñas" (Juan José Sola).

 

Su creación se debió a que Tomás Tutú Campos y Rafael Alfredo, el Mapu, Alonso, siempre acompañados por sus amigos el Chango Ledesma, Lorenzo Ti y Gilberto Vaca se habían desvinculado de Las Voces de Huayra, conjunto con el cual se habían iniciado en 1956 junto a Jorge Cafrune, Luis Rodríguez, Luis Valdéz, También estuvo José Sauad que alternaba con Gilberto Vaca. Ante la misma aparecen dos nuevos integrantes: Javier Pantaleón y Alberto González Lobo.

El nombre "Los Cantores del Alba" surgió a través de la propuesta de una turista estadounidense por una copla que ellos mismos habían inventado:

Las aves cantan al alba
yo canto al amanecer
ellas cantan porque saben
yo canto para aprender

y también canto Nicolas Verardo Espinosa en su comienzo en el barrio de donde todo salió los Cantores del Alba.

 

En 1959 y 1960, grabaron sus dos primeros álbumes. Luego de ello Alberto González Lobo fue reemplazado por Horacio Aguirre en segunda voz y primera guitarra. A poco de su formación obtuvieron el éxito nacional, sobre la base de un estilo de expresividad fuerte, muy exitoso en las presentaciones en vivo, sin arreglos excesivamente virtuosos, con un canto específicamente salteño en las voces (altas y desgarradas), pero abarcando varios géneros.

 

En 1965 se retiró su primera voz Tomás Tutú Campos, que continua su carrera como solista con la orquesta de Waldo de Los Ríos y con guitarras de Remberto Narváez y Luis Amaya entre otros, para ser sustituido por Santiago Gregorio Escobar, apodado el Pila Escobar, proveniente de Los Gauchos de Güemes, afirmando así el acento regional. Con Escobar grabaron los álbumes Salta Carpera, Más Cantores y Cantemos Folklore con el Coro Infantil del Teatro Colón, entre otros.

 

En septiembre de 1968, siempre conservando su estilo, grabaron el primero de sus seis álbumes de Valses y Serenatas, integrado con diez temas del Pila Escobar y dos de Tomás Tutú Campos, que había regresado al conjunto. De esa placa es "Serenata otoñal", un clásico del cancionero folklórico argentino. Hasta 1975 grabaron seis placas de valses y serenatas, con éxitos como “Adiós Adiós, “Pajarillo”, “La lancha del amor”, “Cuando llora mi guitarra “ y “Nuestro Juramento” entre otros.

 

Es en 1970 realizaron su primera gira por Europa, visitando países como España, Francia e Inglaterra. En este último país fueron considerados como el mejor grupo de música extranjera y grabaron para la BBC de Londres un especial junto a Los Rolling Stones. En 1974 graban el álbum Yo soy el cantor del alba, con glosas de Hugo Alarcón.

 

En 1975 el cancionero del grupo tomaría un giro inesperado al incluir en su repertorio a la música mexicana, iniciando la serie de cuatro álbumes "Entre gauchos y mariachis" grabados entre 1975 y 1977. Se trataba de un desafío estilístico y comercial, ya que era un hecho sin antecedentes que un conjunto de música folklórica argentina, interpretara canciones populares mexicanas. El éxito sin embargo fue notable, versionando canciones clásicas del país de los mariachis, como "Malagueña", "Llegó borracho el borracho", "A orillitas del río", "Rancho Alegre", "Tata Dios", "Yo… el aventurero", "Zandunga", entre otros.

 

El 31 de julio de 1978, falleció Javier “Pato” Pantaleón, en un accidente automovilístico sucedido a 25 km de Rosario de la FronteraCésar Perdiguero escribió una zamba en su memoria, "El ángel del bagualero", que contiene estos versos:

Nadie sabe que baguala
le habrá brotado esa noche
cuando se iba con el ángel
que lo hizo cantor al hombre.

"El ángel del bagualero" (César Perdiguero)

 

Pantaleón fue reemplazado por Hugo Cabana Flores, con quien el grupo grabó ocho álbumes, en los que se incluyen éxitos como "Baguala en fuga de pena", "En cada esquina un cantor", "Padre vino", "Que nunca falte esta zamba", "La parranda larga", etc. En 1982 se retira Cabana Flores, reemplazándolo Carlos Brizuela, ex-integrante de Los Nocheros de Anta.

 

En 1986 lanzaron América canta en Salta, pero ese mismo año, el 7 de noviembre murió Gilberto Vaca. Extrañamente, tres días antes, el 4 de noviembre, había fallecido el Nene Vaca, su hermano, integrante del dúo Martínez-Vaca; el Charango Martínez, entonces, se integró a Los Cantores del Alba en reemplazo de Gilberto Vaca.

 

El 25 de abril de 1992 falleció Horacio Aguirre, creador de muchos de los mayores éxitos del grupo, como “El que toca nunca baila”, “Serenata otoñal”, “Que nunca falte esta zamba”, “Tócamelo una chacarera”. Fue reemplazado por "Julio Argañaraz", en 1991 en forma definitiva ya que desde 1985 realizaba suplencias en el grupo.

 

Entre los muchos logros de Los Cantores del Alba, se cuentan, “Mástil de Oro” en 1965, por ser el conjunto de mayor calidad interpretativa, “Limón de Oro”, revelación y consagración en el Festival Internacional de Piriapolis (R.O.U). Huéspedes de Honor de la República del Paraguay, mejor conjunto extranjero, en Inglaterra 1970, y fueron declarados patrimonio cultural de la provincia de Salta en 1982. Grabaron además en España y Alemania. Varios discos de oro y más de 60 grabaciones originales.

 

El conjunto finaliza el 04/01/2001 cuando cierra por última vez sus ojos Tomás Tutú Campos.

 

ÁLBUM DE FOTOS: 

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Fuente:  https://es.wikipedia.org

 

 

 

 

 

 

 

 

 

19. mar., 2017

 

Félix Dardo Palorma, cuyo verdadero nombre era Félix Robustiano Palorma, nació en San José de Corocorto (hoy La Paz), Provincia de Mendoza, el 23 de mayo de 1918 y murió también en Mendoza el 18 de abril de 1994. Nació en una familia de linaje huarpe y a los ocho años ya cantaba en actos escolares y por las esquinas de su pueblo.  Recibió los primeros conocimientos de su instrumento, de un tal señor Navarro, bandoneonista de La Paz. Quedó huérfano a los 12 años y a los 15 trepa a un tren de carga en la estación ferroviaria de su querida La Paz, llevando su guitarra, compañera de la que no habría de separarse jamás.

 

A los 16 años se incorpora al que por esos años era un conjunto de primera línea “Brochazos de Tradición”, con el que recorre todo el país. Posteriormente el conjunto es contratado por el circo “Gani-Pollastrini”, pero al poco tiempo debe cumplir con el servicio militar, en la ciudad de Santa Fe. Luego se radica un tiempo en esa provincia y conoce todo el litoral, sus costumbre y música, formando dúo con Horacio Quintana, cuyo  verdadero nombre era Tito Gutiérrez, cantor de fama por aquella época, dúo que dura alrededor de 3 años.

 

Nuevamente es contratado por el circo y comienza a cantar como solista, acompañado de su guitarra. Se queda un tiempo en Tucumán y allí conoce a Margarita Palacios con quien forma lo que se llamaba en esa época un “dúo mixto”. No obstante estar en permanente gira por todo el país, se radica en Buenos Aires. Forman por ese año el Dúo “Dávila-Paz”, y por el año 1941 conoce a Luís Rosales, director artístico de Radio Belgrano, quien le sugiere el seudónimo artístico de “Dardo”, el que incorpora de allí en más a su nombre Félix. Vive 25 años en Buenos Aires, proyectándose desde 1949 como solista.

 

Por esos años, en 1948, compone en Tucumán su primera composición autoral, la canción “Mañanitas de Amaicha”, estrenada nada más y nada menos que por Marta de los Ríos, en el mismo Tucumán. En 1949 crea su obra más conocida, que se transformaría en un clásico de la música popular cuyana y en el himno folclórico de la Vendimia, su cueca “Póngale por las hileras”. Esta obra es estrenada en el Palacio Salvo, de Montevideo, Uruguay, con éxito absoluto. Posteriormente sería grabada por don Carlos Montbrun Ocampo y  sus Alegres Fiestas Gauchas, y más tarde por Antonio Tormo Y Antonio Pantoja, que acrecentaron su difusión.

 

 

Cuenta Félix Dardo Palorma que, en esta composición, se inspiró en los recuerdos primeros de su querida La Paz, allá, en la provincia de Mendoza,  donde los carros vendimiadores iban desde la finca de don Vicente Gil a la bodega Storniolo.  El amor por su tierra y sus vivencias lugareñas lo convirtieron en un verdadero transmisor de aspectos fundamentales de la economía mendocina: las viñas y las bodegas, pero siempre con el contenido social que estas actividades conllevan. Es el cantor y autor por excelencia de todo lo que rodea a la industria madre cuyana. Por 1951 crea su cueca “La viña nueva”, interpretada por Los Chalchaleros y los principales conjuntos argentinos.

 

 

Por concurso gana la composición de la música de la producción cinematográfica norteamericana “El camino del gaucho”, de la “Twentih Century Fox”, en la cual, además de la creación de toda la banda sonora, interpreta y da asesoramiento a los cantantes norteamericanos. Esta fue, sin dudas, su primera proyección internacional.Durante su permanencia en Buenos Aires incursiona también en la música popular bonaerense, creando numerosas composiciones, algunas de ellas, como la milonga, “Ni más ni menos”, grabada en esos años por Aníbal Troilo y cantada por Ángel Cárdenas. A lo largo de esa década del 50, actuó el Radio El Mundo acompañado por las guitarras de Edmundo Zaldívar, Vicente Spina, Marsilio Robles y Avelino Casao. En Radio Belgrano, por las de Rodolfo Bianchi, Domingo Laine e Ismael Russo y en Radio Splendid, por Bianchi, Laine y Núñez.

 

 

En 1961 viaja  a Mendoza con la compañía teatral “Estampas Porteñas “de Arsenio Mármol. Esta compañía tuvo que permanecer un tiempo prolongado en esta ciudad debido a una fuerte nevada, que duró varios días. Allí Félix compone otro de sus grandes éxitos,  “El leñerito”, una canción serrana. Ese mismo año  en Buenos Aires forma un dúo de resonancia nacional, con el ex integrante del famoso trío; “Ruíz-Gallo y Pérez Cardozo” a este dúo lo bautizaron: “Ruíz-Palorma".

 

 

En 1963 contrae matrimonio con Italia Duscio, también paceña, de cuya unión nace su único hijo, Dardo Antón Palorma, a quien le dedica la bella “Tonada de la Nacencia”. En 1987 Mendoza recibe la presencia de su Santidad el Papa Juan Pablo II, y en homenaje a él se realiza un evento con música lugareña, interpretada por una orquesta, canto coral  y coreografía. Allí se interpretó la cueca de Félix Dardo Palorma “Llegando a Cuyo”.   Palorma se refiere a esta cueca diciendo que la compuso en homenaje a su amigo Luis Profili, bodeguero y también compositor folklórico que registraba sus canciones  con el seudónimo de “Luis Morales”. Es el autor de la famosa “Zamba de mi esperanza” , éxito de Jorge Cafrune.

 

 

La obra de Félix Dardo Palorma, está repleta de términos, modismos  y costumbres, amplia en vocablos muy  generosa y de  gran riqueza, con un contenido fiel a las costumbres de su tierra, expresiones  del viejo Cuyum, (tierra árida y de areniscas, hogar del Huarpes), que le permiten destacase en el panorama de la música cuyana por su originalidad. Es autor de más de 250 composiciones, entre ellas: Zambas como La Llamadora, Cañera tucumana, Camino a Andalgalá, El agua corre de a pié, La refranera, La bandeña, Zamba del Dios tomador, Zamba de la Noche Alta, La Cumbreña, etc.  Cuecas: Zonda terral, La Corocorteña, Cueca de las Chapecas,  La Vinajera, La refranera, La viña nueva, Viva Chile y la Argentina, etc. Tonadas: Discurren los que me ven, Las Tonadas, Donde te encuentres, Ese Será mi consuelo, Al cimbrar de la vida, etc. Valses: Amatoria, Mendoza toda, Entre fuegos, y muchas canciones más como El hombre es más que el cigarro (milonga), Se que el amor se aprende (estilo), Moroti (guarania), El Junquillerito (canción serrana), Cuartel de los Granaderos, Pal chango y pa’ vos.


 

Además de su amplísima carrera artística y compositora,  Félix Dardo Palorma fue delegado en SADAIC (Sociedad Argentina de Artistas y Compositores) y presidente de U.A.D.A.V (Unión Argentina de Artistas de Variedades) en la Capital Federal. Una muy fría madrugada del 18 de abril de 1994, don Félix Dardo a la edad de setenta y cinco años, parte con sus brillantes ojos y su sonrisa amable hacia la eternidad. Por un expreso pedido a su hijo Dardo, sus  restos descansan en su pueblo natal, La Paz. 

 

ÁLBUM DE FOTOS:
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FUENTES:

- http://musicosmendocinosparaelmundo.es.tl/


- Andrés “Lolo” Hidalgo  http://www.argentinafolkloreyprovincias.es/

- http://elantigal.blogspot.com.es/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

24. feb., 2017

Hernán Figueroa Reyes nació un 14 de Septiembre de 1936 en Salta (Argentina), hijo del poeta José Hernán Fiqueroa Aráoz -miembro de una aristocrática familia de la región- y de la actriz y poetisa, Mariela Reyes. En el año 1947, cuando Hernán tenía tan sólo 12 años, sus padres decidieron separarse de común acuerdo. Su madre, Mariela, se radicó en Buenos Aires con Hernán y su hermano Robustiano y su padre, José Hernán, quedó en Salta. Arribados a Buenos Aires, se radicaron en la localidad de San Isidro, donde trabajó en un Kiosco y en una Perfumería en la Estación de Retiro. Cumplidos los estudios secundarios, Hernán entró por primera vez en la monumental Facultad de la avenida del Libertador, quería ser abogado, pero los textos jurídicos, el derecho romano, no eran para él. Hernán conservaba intacta dentro de sí, la poesía de la tierra salteña.

 

 

San Isidro lo recibió en sus tradicionales peñas, y allí comenzó a hacerse música la vocación nacida allá lejos, en Salta. El gran folclorista José María de Hoyos lo tomó bajo su tutela, y con él aprendió a cantar, a guitarrear y a batir el bombo legüero, mientras frecuentaba la amistad de los ya grandes del folclore: Los hermanos Farías Gómez, Polo Giménez, Mario Arnedo Gallo, Ariel Ramírez, los hermanos Ábalos, Mercao Soria, el “Payo” Solá, todos ellos lo acogían como un promisorio “benjamín” en el cenáculo de los consagrados.

 

 

Fue así como decidió “dejar todo y meterse en serio” y formar un conjunto folclórico para lo cual se asoció con Juan Carlos de Franco Terrero y Guillermo Urien, pero aún faltaba algo primordial: el talento y la técnica que permitieran trasponer para el conjunto el riquísimo acervo del cancionero popular. Como arreglador, lograron entusiasmar al “Chango” Farías Gómez, quien advirtió de inmediato que faltaba la “base”, la voz de bajo cantante que diera pastosidad al acorde vocal, y llamó a su hermano, Pedro Farías Goméz. Así nació el quinteto de los famosos Huanca-Hua, que hizo y marcó una época en la historia de nuestro folclore. Ellos poseían una novedosa y original concepción por sus arreglos musicales y por su forma de presentarse ante el público. La primera voz del conjunto era Hernán, dueño de una voz privilegiada, cantor de raza, talento y ángel, todos los dones de un verdadero artista habían sido depositados en él, había nacido para ser una estrella…

 

 

En Junio de 1963, luego de desarrollar una tarea agotadora, Hernán se quedó sin voz, irremediablemente afónico. Hernán se vio obligado a disciplinarse y, mientras trabajaba intensamente en ejercicios de respiración, seguía cursos de vocalización con el profesor Germán de Elizalde y estudios de foniatría con la profesora Ada Jofré. La tenacidad y la voluntad permanente de Hernán, hicieron el resto. Hernán volvió a cantar, volvió a los escenarios, pero ahora como solista…Forma un nuevo conjunto. Convoca a dos especialistas que supieron ensamblar con Hernán un estilo propio que los distinguirá por siempre. Emilio “Bocha” Martínez (Primera Guitarra) y Hernán Rapella (Bombo).

 

 

Hernán Figueroa Reyes volvió a cantar y su nombre empezó a extender la fama obtenida con los legendarios Huanca-Hua. Intervino inmediatamente en el Primer Festival Latinoamericano del Folclore de Salta; en el Segundo Festival de la Música Popular de Baradero; en el Cuarto Festival de la Música del Litoral hasta que, finalmente, sube al escenario Mayor de Cosquín, en la Sexta Edición Nacional del Folclore, donde obtiene su consagración definitiva.

 

 

En 1966, en el Festival Internacional del Disco, celebrado en Mar del Plata, se le otorga una mención especial, pues, su versión propia de El Corralero, se había convertido en un éxito sin precedentes hasta el momento y en muy pocos días se agota la primera edición de 55.000 discos. Así ocurre con otros temas y los éxitos se van sucediendo uno a uno agotando en poco tiempo todo lo que se editaba.

 

 

El domingo 18 de Diciembre de 1966, quince mil personas reunidas en el estadio Caupolican, de Santiago de Chile, atruenan con aplausos de pie coreando el nombre de Hernán Figueroa Reyes, que se presenta en el marco del consagratorio Festival de Festivales. Recibe las Espuelas Chilenas, galardón que nunca antes había sido otorgado a un extranjero…Grabaciones, presentaciones en público, actuaciones en radio y televisión llenan la vida de Hernán en sus últimos jóvenes años. En televisión conduce un ciclo musical junto a los más consagrados colegas de aquellos tiempos, mostrando siempre una inagotable vocación creadora, musical y empresaria.-

 

 

Junto con los éxitos iban llegando los hijos. Con su primera esposa, Marta Serigna, tuvo tres varones y dos niñas, Con la segunda esposa, Sara Blaskey, tuvo otras dos hijas. El Palo Borracho y La Peña de Olivos fueron sus escenarios de mayor significación, recordados ambos como bastiones en la memoria del mundo del folclore. Cuando la figura de Hernán Figueroa Reyes aparecía sobre un escenario, el vértigo y una luminosidad diferente marcaba su inigualable presencia, su energía deslumbraba a pequeños y grandes…

 

 

Un viernes 2 de Febrero de 1973, aproximadamente a las 17 horas, en medio de una intensa lluvia que obstruía la visibilidad, el automóvil que conduciá Hernán Figueroa Reyes, un Fiat 128, se estrelló contra otro vehículo que marchaba en sentido contrario a la altura del km. 109 de la ruta nacional 9. Pese a los esfuerzos médicos, efectuados con la mayor profesionalidad en la clínica a la que fue derivado tres días después de haber sufrido el trágico accidente, Hernán Figueroa Reyes, dejaba de respirar luego de sufrir un paro cardíaco…

 

 

Hernán fue llevado en medio de una impresionante columna de gente al panteón que SADAIC tiene en el cementerio de la Chacarita. Actualmente, sus restos descansan junto a los de su primer esposa, en la localidad de Baradero, por decisión de sus siete hijos. 

 

 

 

IMÁGENES:

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Fuente:   http://www.baraderohoy.com/2010/02/05/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

14. feb., 2017

 

Los Chalchaleros debutaron en el Teatro Alberdi de Salta en 1948.  Durante 54 años,  llevaron por todo el mundo lo mejor de la música folklórica nacional argentina. Editaron cerca de 50 discos  y fueron uno de los conjuntos más importantes de todos los tiempos. 

Esta es su historia, contada por su fundador y alma mater  "El Gordo" Juan Carlos Saravia.

 

 

Fue una tarde en la primavera de l947, más precisamente en la fiesta de los estudiantes de un grupo de jóvenes salteños, en la Sociedad Rural. Aunque parezca mentira, entre esos jóvenes estábamos nosotros, los primeros cuatro integrantes del grupo, desparramados entre otros jóvenes como nosotros, sin saber que teníamos un destino común. Víctor José Zambrano (Cocho para los amigos) y Carlos Franco Sosa (Pelusa) formaban un dúo, y esa noche habían preparado unas zambitas para cantar. Por otro lado, estábamos Aldo Saravia (El Chivo) y yo (el gordo, ya desde entonces).

 

Lejos de que existiera la pica, nos pusimos a hablar amistosamente, por lo que luego de las actuaciones quedamos en juntarnos los cuatro para armar un conjunto. Como buenos provincianos, la concreción del conjunto la dejamos para el año entrante. Después de meses y meses de practicar en lo de mis padres, en lo de la madre de Cocho, en todos lados, debutamos el l6 de junio de l948 en el Teatro Alberdi de Salta. A sala repleta nos preparamos para ejecutar la Zamba del Grillo (Atahualpa Yupanqui). Era la primera vez que Los Chalchaleros tocábamos en público.

 

Inmediatamente después del debut, el conjunto comenzó a hacerse cada vez más popular en la provincia. Así vinieron zambas memorables como Lloraré (autor anónimo), que se convirtió en el primer gran éxito del conjunto y en la primera grabación de Los Chalchas en un estudio. También El Cocherito (anónimo), La Artillera (anónimo), El arriero va (Atahualpa Yupanqui), y otras canciones populares como La López Pereyra (Artidorio Cresceri) y la Zamba de Vargas (recopilada por Chazarreta).

 

Yo vendo unos ojos negros (canción popular) la incorporamos al conjunto en el año 1950, y fue un tema que marcó un cambio en el cantar de Los Chalchas. Desde l948 hasta l950 cantábamos los cuatro juntos, todas las canciones. Creo que esta forma de interpretar los temas nos ayudaba a disimular un poco los errores particulares de cada uno, homogeneizaba el sonido, dándole fuerza.  Pero en la primavera de l950 nos sentíamos tan a gusto con los sonidos que iba logrando el grupo que resolvimos que uno de los cuatro cantara como solista algunas estrofas, para que todos volviéramos a cantar juntos en el estribillo. Fué entonces que alguien dijo que fuera yo el solista, y así fue. Esto cambió mi vida por completo. Una tarde, en rueda de amigos, estrenamos esta nueva forma de cantar Yo vendo unos ojos negros. En esa reunión estaba la "Negra Arias Uriburu", una joven de piel blanca, pelo negro y enormes ojos verdes que, después de escucharnos, juró que se "pondría de novia con el gordito". Y así fue. A los dos años de esa tarde nos estábamos casando. Con la vida en común vendrían siete hijos, de los cuales viven cinco: Carolina, Facundo, Santiago, Juan Carlos (don Juan) y Sebastián.

 

La formación de Los Chalchaleros ha ido cambiando con el tiempo. Hubo exactamente l0 Chalchaleros, y cada uno le dio al conjunto su toque personal.  En l949, al año de nuestro debut, Aldo consiguió un puesto más rentado y menos expuesto en Orán, a 400 kilómetros de la ciudad de Salta, en el Banco de la Provincia. A nosotros nos pareció lógico que apostara a lo seguro. ¿Quién iba a decir por entonces que íbamos a vivir de esto?  En su lugar entró El Chango José Antonio Saravia Toledo, que tenía mismo apellido pero no era  pariente mío ni de Aldo. En l950 Pelusa Sosa se va a estudiar arquitectura a la ciudad de Córdoba.

 

Entonces apareció Ricardo Federico Dávalos (Dicky) y dijo que quería reemplazar a Pelusa. "Dicky" era un muchacho de unos treinta años (9 más grande que nosotros), rubio, que cosechaba admiradoras en las guitarreadas cantando "hasta en inglés". Esta formación permaneció hasta fines del 53, cuando se produce la incorporación a Los Chalchas de Ernesto Cabezas (Cabecita).  El Chango dejó el grupo porque quería instalarse definitivamente en Salta para ejercer su profesión de abogado. En la próxima parada, que vendría a ser el año 56, se bajó Cocho, que se cansó de viajar y de extrañar su casa y su familia. No sabíamos qué hacer.  Después de pensarlo y debatirlo llamamos a Aldo, por estas alturas convertido en todo un bancario, y lo tentamos con la propuesta de volver de nuevo al grupo. Aldo, inmediata y telefónicamente nos contestó: "Ahora mismo me estoy sentando en la máquina para escribir la renuncia". Y así le dijo adiós al Banco Provincial de Salta en Orán.

 

 Es indudable que la incorporación de Cabeza, -nacido en la localidad hoy llamada Ingeniero Jacobacci-, le dio al conjunto una gran musicalidad, un sello característico en la armonía, una guitarra típicamente Chalchalera, una guitarra que hizo escuela en muchos conjuntos folklóricos que surgieron por la época. Cabeza fue a Los Chalchas el condimento exacto para que todos encontráramos un lugar determinado en el conjunto. Uno escucha esa guitarra y antes de que largue la zamba ya sabe que son Los Chalchas, desde los primeros acordes. Él  fue quien compuso el tema "Zamba del Chalchalero", basado en silbidos y tarareos sin palabras ni instrumentos. Al cabo de  5 años de trabajo se transformó en el himno del grupo, con letra de Jaime Dávalos. Había llegado el momento de la consolidación. Zambrano se aleja del grupo en 1956. En 1961 fallece Aldo Saravia en un fatal accidente de tránsito en Río Gallegos. Para su remplazo se convoca nuevamente a Cocho Zambrano en el bombo, quien permanece en el conjunto durante 5 años, hasta que lo suplanta Eduardo “Polo” Román en 1966. 

 

Pero en 1967 es Dicky el que se va del grupo para poder disfrutar de sus nietos. El mismo Dicky convoca a Ricardo Francisco Figueroa (Pancho), un chaqueño nacido en Resistencia, peinado a la gomina, y amante de los chamamés. Pancho nos resultó divertidísimo. Nos dijeron que había un músico que nos imitaba perfecto a cada uno de Los Chalchas. Ese era Pancho, que con su dejo al hablar y cantar nos hizo enamorar del chamamé, esa música tan particular del litoral argentino. Durante los años 70 los horizontes musicales de Los Chalchaleros se ampliaron enormemente cuando interpretaron tres de sus más exitosos chamamés:  "Merceditas"  de Sixto Ríos,  "Angélica" y "Chiquilín", ambos temas de Roberto Cambaré. Gracias a la creatividad de Cabeza se incluyen dos bombos para tocar "Zamba del Regreso", lo que otorgó a éste y otros temas una fuerza vital.  En los años 80 otra vez fueron protagonistas éxitos como: "Zambita de Patio i Tierra", el vals "Plaza 9 de Julio", o la zamba "La Guitarra Perdida", "La Cerrillana" de Abel Mónico y Marcos Tames, y "Que seas vos" de Marta Mendicute.

 

En el verano de l980 algún otro ángel volvió a quedarse dormido, y un médico nos diagnosticó que Cabeza sufría de un cáncer de esófago. Recuerdo que estábamos en Mar del Plata, en plena temporada, y el golpe fue durísimo. Cabeza murió el 2l de septiembre de l980. Durante los 2 siguientes años Los Chalchaleros fueron 3: Polo, Pancho y yo El Gordo Saravia. Ernesto era irreemplazable física y musicalmente. Y no sólo nos dejó su alma en el conjunto. También nos dejó a su sucesor...Cuando enfermó, en enero del 80, teníamos programada una serie de giras por América (Perú, Ecuador, Colombia y los Estados Unidos). Fue por eso que Cabeza me pide un favor: "lleválo a Facundo en mi lugar". Por ese entonces Facundo estudiaba agronomía y cantaba folklore con Los Zorzales, que eran sus hermanos Santiago y Juan. Así empezamos tocando de vez en cuando con Facundo, y siempre los tres. Muchas veces dejábamos un espacio en el escenario con un micrófono vacío, como si estuviéramos los cuatro cantando. Mientras tanto a Cabeza se le iba apagando la voz, y no sólo ya no cantaba: prácticamente no podía tragar la comida. Pero seguimos adelante como quería Ernesto, y como nos lo pedía el público.

 

Después de su muerte, Facundo nos empezó a acompañar cuando su carrera universitaria se lo permitía. Hasta que en los clubes y festivales ya nos pedían por contrato al chico. En l983 Facundo Saravia, mi hijo mayor, ya forma parte del elenco estable de Los Chalchas, atrayendo consigo a una multitud de jóvenes que comenzaron a interesarse por el folklore. De todas formas, la ausencia de Ernesto nos había afectado emotiva y sonoramente. Es decir: empezamos a sonar distinto, y nosotros lo sentíamos como quien siente que está cambiando la piel.

 

La Zamba a Los Chalchas nació para cuando el grupo cumplió 40 años de canto, y lo festejamos con 4 recitales en el Teatro Opera de Buenos Aires. Recuerdo que Pancho me comentó que había creado una melodía, y me pidió que le pusiera la letra. Pues bien, entonces hice la letra. Pero Pancho después le agregó un par de cosas, y no quedó del todo conforme con el resultado final. Entonces Pancho guardó su música y yo le pasé mi letra de la Zamba a Los Chalchas a Facundo, y él le puso la música. La zamba es un homenaje a los l0 integrantes de Los Chalchaleros, por riguroso orden cronológico de aparición. En nombre de todos, quiero dejar nuestro testimonio de admiración a los autores de las canciones como Polo Giménez, la peruana Chabuca Granda, don Atahualpa Yupanqui, la chilena Violeta Parra, el Chango Rodríguez, el colega Ignacio Anzoátegui, los Hermanos Abalos, Eduardo Falú, Jaime Dávalos... en fin, nuestros compañeros de ruta.

 

Después de grabar durante casi 40 años en R.C.A. deciden cambiar de sello discográfico y pasan a Microfón. Antes de la "mudanza" graban un disco muy arriesgado, con temas de su propia autoría. Se llamó "Si de Cantar Se Trata" y su éxito fue total. Estuvo durante seis meses entre los 15 discos más vendidos y muchos de aquellos temas siguen sonando. 
De Microfón pasan a M.M, donde también tuvieron problemas de contrato. Esto los decidió a construir su sello y grabar por sus propios medios. Así lo hicieron en la inolvidable gira por Europa y Uruguay. Sus álbumes fueron presentados en el Teatro Ópera, a sala llena, como era ya una costumbre. En 1996, y luego de tanta lucha, el Gordo Saravia (guitarra y voz), Pancho Figueroa (guitarra y voz), Polo Román (bombo y voz) y Facundo Saravia (guitarra y voz) forman parte del sello DBN. En 1997 fallece Ricardo Dávalos.

 


En 1998, para el festejo del 50° Aniversario graban un compilado monumental de 5 álbumes, titulado con justicia "Una Leyenda", editado y distribuido por DBN, con canciones grabadas en calidad digital, logrando el mejor sonido. En esa obra de colección se sintetiza esta verdadera hazaña que, desde aquel viejo Teatro Alberdi de Salta de 1948 a este presente en las puertas del nuevo siglo, sigue marcando la senda fundamental de la música popular argentina.

 

En el 2000, Los Chalchaleros graban su último álbum en estudio, titulado "Todos somos Chalchaleros", dónde cantaban junto a grandes figuras, como Les Luthiers, Eduardo FalúJoan Manuel Serrat o el Dúo Coplanacu, entre otros. En 2001, Los Chalchaleros preparan su despedida. Comenzaron en Buenos Aires y terminaron en el Estadio Delmi, de Salta, en la velada conocida como "La Noche Final", donde estuvieron como invitados Mercedes Sosa, el Chaqueño Palavecino, Los Nocheros, Juan Carlos Baglietto y Fito Páez. otros. De esta manera, Los Chalchaleros cerraban su trayectoria, el 16 de junio de 2002, 54 años después de su creación.

 

IMÁGENES: 

https://www.facebook.com/carlos.bentocompany/media_set?set=a.1618118991536598.1073741987.100000155376360&type=3

 

 Fuentes:  http://www.portaldesalta.gov.ar/  -  http://www.cmtv.com.ar/