Mi Música

3. jun., 2021

Fecha de nacimiento: 24 de octubre de 1923. Fecha de fallecimiento: 11 de junio de 1981

Hay muy poca información sobre Marta Mendicute. Si bien esta autora y compositora tiene en su haber tanto la letra como la música de la mayor parte de una veintena de canciones, han logrado la popularidad solamente dos: "Que seas vos" y "A qué volver", ésta con letra de Marta Mendicute y música de Eduardo Falú. Su lugar de origen es la provincia de Tucumán, aunque sus versos hablan de Tilcara (Jujuy), pero se radicó en Buenos Aires a mediados de la década del 50, donde falleció el 11 de junio de 1981.

 

Cantante e intérprete de la guitarra, luego del éxito conseguido por "Que seas vos", Marta Mendicute realizó recitales de sus canciones, auspiciadas por entidades culturales, pero es poco probable que haya grabaciones de esta cantautora.

 

Según sus propias palabras, compuso "Que seas vos" un día en que se sentía muy sola, sentada en su cama. Cuando la cantó entera, sintió algo inexplicable, extraño y poderoso, como que en esas estrofas había puesto todo de sí, lo que le provocaba una gran emoción. Por eso cuando Marta Mendicute tuvo que decidir cuál de sus canciones presentaría en el II Festival Odol de la Canción, realizado en diciembre de 1964, optó por esta zamba, que además era un ritmo accesible y popular.

 

Si bien Marta Mendicute no aclara quien es "Vos", la letra parece dedicada a un ser querido, a quien le deja esas coplas para que le cante a su cerro "como lo ha sentido, casi con dolor", surgidas probablemente del sentimiento de desarraigo que sienten muchos provincianos que deben emigrar. Un sentimiento que también se expresa en la chacarera "Añoranzas", de Julio Jerez. En uno de los tantos reportajes que se le hicieron al "chalchalero" Juan Carlos Saravia contaba que en su primera gira mundial, cuando se encontraban en Estados Unidos, extrañaban mucho "pero más que a la Argentina, extrañábamos Salta..."

 

En "A qué volver" Marta Mendicute revela la frustración que produce el atraso de ciertas regiones del país con respecto a la Capital. Hay una lucha entre el sentimiento y la razón; le gustaría volver, pero se encontraría con lo mismo que la obligó a emigrar, o peor aún: ya no encontraría las cosas que añora.

 

Volviendo a la zamba que la lanzó a la fama, "Vos" podría ser alguien imaginario, quien la cante, o la propia zamba, porque según palabras de la propia Marta Mendicute, al referirse a esa cuestión dice: "Todo el mundo pregunta quien es Vos. Yo quiero que permanezca en el incógnito. Ya mi cerro debe saber cómo lo he sentido. Deseo que cada interprete le dé ese Vos como lo hace Jorge Cafrune, con su calor, su ternura conmovedora y con la fuerza de su autenticidad." Si se analiza la letra de la zamba, la intención es que "Vos" le haga saber a "su tierra" que se ha ido por necesidad, en busca de mejores horizontes, pero que no ha dejado de quererla. En realidad parece escrita con el propósito de dejar una especie de herencia para que cuando ella no estuviera se conociera la añoranza que sentía por sus pagos, pero al conseguir una difusión masiva pudo lograrlo en vida: "Ya mi cerro debe saber cómo lo he sentido..."

 

Álbum de fotos: 

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.4798067406875058&type=3

 

Fuente: JUAN CARLOS ZAMATEO https://biografias-folklore.blogspot.com/2013/06/marta-mendicute.html

 

 

 

 

 

 

 

 

27. ene., 2020

Glosista, animador, conductor radial, autor y compositor, Leopoldo “Polito” Castillo, nació el 5 de abril de 1929 en Juan José Paso, Provincia de Buenos Aires. En 1939 se mudó con su familia a la ciudad Mercedes (Provincia de Buenos Aires) donde se inició como recitador y bailarín un grupo folklórico llamado “Barrio Trocha”. En 1942 se radicó en Buenos Aires donde se desempeñó como “Publicista en bocina”, improvisando y componiendo coplas criollas para vender sus productor. En esta etapa integró el conjunto vocacional del teatro “Juramento” como presentador y bailarín.

 

Por ese tiempo comienza a trabajar como como animador del célebre “Salón Bompland” donde se relacionó con los pioneros Emilio Chamorro, Mauricio Valenzuela y Ramón Estigarribia, comenzando así su vinculación a un género al que nunca más abandonaría. En el año 1947 realiza sus primeras grabaciones como glosista, invitado por el cantante Julio Montes, registros para la Víctor”. En 1950 se transforma en el conductor del conjunto "Ituzaingó", junto a Leonila Esquivel; cuatro años después forma el conjunto "Regional del Nordeste Argentino"; y en 1956 realiza sus primeras grabaciones con su propio conjunto.


En el año 1951 "Polito" Castillo comienza a difundir nuestra música en "Radio Porteña", en la audición que llevó por nombre "Cartelera Correntina"; desde donde efectúa una verdadera promoción de conjuntos y lugares de peñas y salones de bailes chamameceros. Este programa, como el que creara años más tarde: "Peña Litoral", se difunde ininterrumpidamente durante 36 años -desde 1951 a 1987- por "Radio del Pueblo", "Porteña", "América", "Argentina", "Continental" y "Belgrano". Conjuntos y grabaciones Castillo fue creador de varias agrupaciones musicales, con las que logra grabar antológicas producciones discográficas.
Por sus conjuntos pasaron notables cultores del chamamé, muchos de los cuales se iniciaron junto a "Polito" y luego siguieron su carrera con sus propios nombres.



Los conjuntos musicales por él dirigidos graban numerosas placas discográficas: veinte discos de 78 RPM; seis larga duración en el sello "Tonodisc" (entre 1963 y 1973) y tres larga duración en el sello "Music Hall" (entre 1974 y 1976). Esas agrupaciones, verdaderas orquestas, reciben distintas denominaciones: "Conjunto Regional del Nordeste Argentino", "Conjunto Típico Cartelera Corrientes", "Conjunto Yapeyú", "Conjunto Embajada Cartelera Correntina" y "Conjunto de "Polito" Castillo con Marcianita Avalos". Con estos conjuntos musicales recorre escenarios de peñas, salones bailables y actúan en radio, televisión y graban discos. En el año 1961 realiza -junto a Catalino Domínguez Guerra- el "Primer Festival del Chamamé" en el estadio Luna Park, en la ciudad de Buenos Aires, con resonante éxito.

 

Integraron su conjunto en actuaciones y grabaciones, figuras señeras de nuestro chamame como Ramón Bernardez, Cali Aranda, Juancito el Peregrino, Rubén Miño, Paquito Aranda, Paquito Ubeda, Héctor Chávez, Líder Rodríguez, Juan Tesare, Apolinario Godoy, Lorenzo Valenzuela, Ramón Chávez, Julio Luján, Martín Torres, Antonio Niz, Gregorio Molina, Nelson Giles, Fito Ledesma, Blas y Gregorio Martínez Riera, Lorenzo Vega, Roberto Galarza, Raul Barboza, Pedro Montenegro, Atilio Puchot y Juancito El Peregrino, por citar algunos. Sus últimos registros fueron junto a la cantante mercedeña Marcianita Avalos.

 

Luego de fundar casi un centenar de pistas y salones de baile en Buenos Aires, en la década del 60 fundó la pista “La Pomona“ en el barrio de Morón (Buenos Aires) a la que le sucedió en el mismo barrio “La Pomonita“. En el año 1961 realizó el Primer “Festival del Chamamé” en el Luna Park con Catalino Domínguez Guerra en el año 1961. Inspirado y prolífico compositor, llevan la firma de Castillo otras obras como “Yo soy Chamamé”, “La torcaza”, “¨Paisano Correntino”, “Amor prohibido“, “El jilguero“, “Para ti Corrientes”, “Cuando tu me quieras” y “Patio correntino”, entre más de 300 obras registradas.

 
Leopoldo "Polito" Castillo es un defensor permanente de la auténtica música de Corrientes. Así lo expresa en su trayectoria artística, sus audiciones radiales y sus composiciones musicales, como la titulada "Yo soy Chamamé", en la que defiende el verdadero nombre de la expresión genuina de nuestra música correntina ante el avasallamiento que sufre por las denominaciones extrañas y ajenas al sentimiento del pueblo.

 

En 2009 publicó sus memorias en el libro “Mis Vivencias con el Chamamé“ y en 2015 editó un nuevo trabajo discográfico titulado “50 años con el chamame“, acompañado de sus viejos camaradas como Héctor Chávez y artistas de las nuevas generaciones. Polito Castillo falleció en Buenos Aires el 23 de Enero de 2020.

Álbum de fotos:

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Fuentes: www.fundacionmemoriadelchamame.com/biografia/615/

 cadenaderadios.com.ar/nuevo/vernota.asp?id_noticia=74433

 

 

 

 

 

 

 

7. nov., 2019

Los Rolling Stones del folclore argentino

 

Los Manseros Santiagueños hacen folclore desde 1959. En su nacimiento fue un dúo vocal compuesto por Leocadio del Carmen Torres y Onofre Paz que son los fundadores del conjunto. Al poco tiempo se unen Carlos Carabajal y Carlos Leguizamón y y los cuatro se conformarían definitivamente como conjunto folclórico integrado por tres guitarras y un bombo. En 1963 grabaron su primer disco de larga duración y se consagraron de a poco como toda una referencia del folclore santiagueño.


En 1965 sale su segundo álbum llamado también Los Manseros Santiagueños. Al año siguiente se incorpora Guillermo "Fatiga" Reynoso en bombo legüero y voz. Sólo un año después, en 1967, los Manseros Santiagueños realizan su primera actuación en el Festival de Cosquín.  Le siguen permanentes presentaciones en el país, giras por el exterior, la grabación con un ídolo del momento Leo Dan, de “Santiago Querido” y  la obtención del “Disco de Oro” por sus ventas. A finales de los 70s llega Cuti Carabajal y se queda 11 años integrando el grupo.

 

En el trascurso de los años, Los Manseros fueron cambiando de integrantes como Valentín Campos, Domingo Rojas y Manuel Jaime. Entre sus temas de variados ritmos folclóricos, se destacan principalmente todos aquellos que son claramente de su terruño, poblado de chacareras, gatos y escondidos. En 1999 vuelven a participar en un álbum de Leo Dan. Esta vez en “Encuentro Santiagueño” junto a otros artistas también.


En el año 2005 Leocadio del Carmen Torres sufre una enfermedad que le impidió seguir cantando junto a Los Manseros y el conjunto se mantuvo como un trío hasta fines del año 2006 cuando se incorpora al conjunto Martín Paz, hijo de Onofre Paz. Nico Erazo también participó pero por muy poco tiempo. Recuperado de su enfermedad, a partir de 2007 Leocadio formó un grupo paralelo junto a su hijo Hugo, Los Manseros Santiagueños de Leocadio Torres, y con esta formación grabaron dos álbumes: "No vas a creerme" y "La vuelta del Santiagueño". Junto a Leocadio y Hugo Torres (voz y guitarra) integraban dicho conjunto Omar Pacheco en voz y guitarra y Luis Manuel Zerda en primera voz y bombo. Leocadio del Carmen Torres, , falleció en la madrugada del viernes 28 de octubre de 2016, producto de una descompensación respiratoria. El deceso del músico de 87 años se produjo en su casa de la Capital Federal.

 

El domingo 1° de febrero de 2015 Onofre Paz, Guillermo Reynoso, Alfredo "Alito" Toledo y Martín Paz cierran la 55° Edición del Festival de Folclore de Cosquín, compartiendo noche con Los Cuatro de Córdoba, Cuti y Roberto Carabajal y otros.
En marzo de 2016 editan en Sony Music su álbum número 46, "Corazón de Mansero", compuesto por 12 canciones.

 

El 29 de agosto de 2016, murió otro de los integrantes históricos:  Guillermoo"Fatiga" Reynoso, a los 80 años. El reconocido bombisto había sufrido una descompensación cardíaca luego de presentarse en un festival en la población cordobesa de Villa del Totoral. A los pocos días, su estado de salud se complicó y finalmente falleció en una clínica porteña. Reynoso había ingresado en 1966 al grupo en reemplazo de Carlos Carabajal.  Algunos temas de la banda son reconocidas canciones como "Canto a Monte Quemado", "Eterno Amor", "Entra a mi hogar" y "Desde siempre y para siempre", chacarera, zamba y vidalas. Los días 28 y 30 de octubre se presentan en el Teatro Gran Rex, ovacionados por el público, rindiendo un homenaje a su compañero Fatiga Reynoso. Participaron como invitados Soledad y Jairo.

 

Luego de la triste noticia del fallecimiento de Guillermo “Fatiga” Reynoso, el 29 de agosto de este año, Los Manseros Santiagueños continuaron presentando su último álbum.
“Corazón de Manseros” es el nuevo trabajo discográfico que mantiene intacta la esencia y los sonidos de las guitarras, el bombo legüero y las voces clásicas de Los Mansaneros.
Después de 54 años de formación y de llevar su música a todas los lugares de la Argentina, al grupo del folclore le llegó su reconocimiento. Así fue que hace unos días debutaron a sala llena en el teatro Gran Rex.  En este camino con la música y en la entrevista recordaron a “Fatiga” Reynoso: “Era muy querido por la gente, era una persona muy buena, humilde, sencillo”.
Además Onofre Paz, la voz principal del conjunto santiagueño, anunció que escribirá un libro contando anécdotas y la historia de Los Manseros desde los inicio.

 

Próximos a cumplir 60 años de carrera en 2019. El día sábado 25 de febrero de 2017, en Las Arrias, provincia de Córdoba, en una actuación que estaban llevando a cabo en el Festival del Carbón, al finalizar uno de sus clásicos temas, Onofre Paz insulta y despide a su hijo Martín provocando un escándalo en pleno espectáculo. El día 7 de abril en de 2017, en capital federal se presenta de forma oficial a Hugo Reynoso (hijo del recordado "Fatiga" Reynoso) como nuevo integrante de los manseros santiagueños.

La formación actual está integrada por:

Onofre Paz (1° voz y guitarra base)

Alfredo "Alito" Toledo (2.ª voz y 1.ª guitarra)

Hugo Reynoso (3ª voz y 2ª guitarra)

Álbum de fotos: 

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Fuentes: https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Manseros_Santiagueños

https://www.cmtv.com.ar/noticias/noticia_completa.php

 

 

 

 

 

 

30. oct., 2019

 

La tucumana de la voz mágica que conquistó el mundo

 

 Como esos guiños que se guarda el destino para ocasiones especiales, Mercedes Sosa nació el Día de la Patria, el 9 de julio de 1935, a pocos metros de donde en 1816 se declaraba la independencia. Haydée Mercedes, como la llamaron creció en un hogar humilde de Barrio Parque, en San Miguel de Tucumán, hija de Ernesto “Tucho” Sosa, de oficio zafrero y Ema del Carmen Girón, lavandera. Su madre quería llamarla Marta, y eso habían acordado, pero su padre eligió el Mercedes que solo iba a utilizar en el ambiente artístico. Puertas adentro de la familia Sosa, siempre fue la Marta. Para el mundo entero, simplemente fue “la Negra”.

 

De chica se interesó por la danza y el canto y los actos escolares fueron sus primeros escenarios. En su alma crecía un fuego que no podía detener. Quería ser cantante, como su admirada Margarita Palacios, pero no era un oficio bien visto por su padre. Un día de 1950 los planetas se alinearon. En la escuela había faltado la profesora de canto y la directora la puso al frente de un acto para interpretar el Himno Nacional Argentino. Los aplausos le dieron coraje para ir por más. Había un concurso de nuevos talentos en la radio, y aprovechando una hora libre, Mercedes se mandó con sus compañeras hasta los estudios de LV12. Improvisó un seudónimo, Gladys Osorio, para que su padre no se entere, e interpretó “Triste estoy”, de su admirada Margarita. Cuando terminó de cantar, se terminó también el concurso.

 

Gladys Osorio siguió presentándose en la radio hasta que su padre la descubrió. “¿Esa que está cantando no es la Marta?”, le preguntó a su esposa, que cómplice, ya sabía el secreto. Hubo una reprimenda, un reto, pero nada la detendría y empezó a transitar los escenarios. Donde había una oportunidad allá iba ella, como artista de pueblo, “con la ropa enlodada y el alma repleta de amor” citando a su amigo y colega Milton Nascimento. Combinaba las actuaciones con clases de folklore en las escuelas, y así ganó sus primeros pesos para ayudar en la casa. Y estaba enamorada, con fecha de casamiento y todo, con Enrique, un joven apuesto y de buen pasar. A los padres no le gustaba el ambiente artístico, preferían otro futuro para su Marta, lejos de esa bohemia asociada a la noche, la bebida, los excesos. Pero la Negra redobló la apuesta. En una peña conoció a Oscar Matus, un músico mendocino, con ideas avanzadas para la época. “Un hombre pobre, autor de las canciones más hermosas que podía cantar”, sintetizó Mercedes su elección. Suspendió la boda, dejó Tucumán y se fue a Mendoza, dispuesta a cambiar el mundo.

 

Se casó con Matus en julio de 1957 y un año después nació Fabián, su único hijo. Su esposo le produjo sus primeros discos con un sello independiente, - “Canciones con fundamento”, de 1959, y “La voz de la zafra”, de 1961- con canciones que hablaban no tanto del cerro, el río y el paisaje como acostumbraba el folklore tradicional. Los protagonistas eran los trabajadores, los humildes, los sufridos. Lo que estaba creciendo al pie de la cordillera era el Movimiento Nuevo Cancionero, que se asentó sobre tres pilares: la pluma de Armando Tejada Gómez, las melodías de Matus y la voz de la Negra. En febrero de 1963 publicaron un Manifiesto, que pregonaba la búsqueda de una música nacional de contenido popular; que apuntaba a integrar la diversidad regional del país y depurarla de convencionalismos tradicionalistas. Como corolario, proyectaba una visión global, promoviendo “el diálogo y el intercambio con todos los artistas y movimientos similares del resto de América”. El alcance del Nuevo Cancionero fue inmediato y se prolongó por América Latina. “Fue como La Biblia para nosotros” resumió el trovador cubano Pablo Milanés.

 

Luego de una temporada de trabajo en Uruguay llegó el día en que su voz penetró para siempre en el corazón de los argentinos. Corría el año 1965 y todo lo que pasaba en materia de folklore, sucedía en el Festival de Cosquín. La Plaza Prospero Molina era la cuna del boom del género, y escenario de unas cuantas polémicas, sobre todo, en torno a quiénes eran los indicados para participar. Mercedes Sosa no estaba en los planes de la Comisión Organizadora, pero sí de uno de los principales artistas de esa edición. Jorge Cafrune la vio entre el público y tomó la decisión de anunciarla. “Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo. no, ”. A punto de cumplir 30 años, con un hijo chiquito y un marido que la había abandonado, a la tucumana no le tembló el pulso ni la voz. Agarró el bombo, llenó los pulmones y cantó “Canción del derrumbe indio”. Una mujer, simpatizante del Partido Comunista, cantando pestes sobre la conquista española. No era la mejor carta de presentación para un jurado acartonado y conservador. Pero el público la bendijo con su aplauso antes que terminara la interpretación. Como en la radio, cuando jugaba a ser Gladys Osorio, el solo hecho de escucharla cantar bastaba para recibir el aplauso genuino del público.

 

Fue elegida revelación de Cosquín lo que le valió un contrato con Polygram y una sucesión de grabaciones que sentaron las bases del repertorio de su primera etapa. La segunda mitad de los 60 registró versiones de “Zamba para no morir” y “Al jardín de la república”; un homenaje a su provincia natal que siempre cantó con orgullo. Fue intérprete de algunos autores consagrados, pero sobre todo desconocidos, y siempre se encargó de decir quiénes habían escrito aquellas líneas que ella cantaba. Llegando al final de la década, grabó la premonitoria “Canción con todos” -de César Isella y Tejada Gómez- y se asoció con el historiador Felix Luna y el compositor Ariel Ramírez para registrar “Mujeres Argentinas”, donde son homenajeadas, entre otras, Alfonsina Storni, Rosario Vera Peñaloza y Juana Azurduy.

 

Ya había paseado su canto por Europa y los Estados Unidos cuando cruzó la cordillera dispuesta a emprender su sueño latinoamericano. Allí hizo propia “Gracias a la vida”, de Violeta Parra, uno de los grandes clásicos de su repertorio, cantó a Víctor Jara y empezó a latir cada vez más fuerte su compromiso político. Su afiliación al Partido Comunista, el contenido de sus canciones, el tenor político que adquirían sus presentaciones no eran una buena noticia para un país convulsionado. Después del Golpe de Estado, Si bien nunca fue oficialmente prohibida, algunos de sus discos fueron censurados y empezó a sentir que su presencia estorbaba, que cada vez se le hacía más difícil cantar. Y mientras sufría para desarrollar su carrera, recibía un golpe del que nunca terminaría de recuperarse: la repentina muerte de Pocho Mazzitelli, su compañero durante 13 años.

 

A finales de 1978 y luego de un concierto en La Plata, la policía se la llevó detenida junto a su hijo y algunos de sus músicos. Fue el primer llamado de atención, la confirmación que tanto temía. Tenía pactados tres shows junto a Rodolfo Mederos en el Teatro Premier, pero le levantaron la función el mismo día del estreno. Buscando una solución, un joven Carlos Rottenberg la contrató para tocar en Pinamar. Tenía fecha de estreno el 5 de enero, pero una repentina inspección municipal buscó hasta que encontró un motivo para clausurar el teatro. Fue otra frustración para Mercedes, que no estaba dispuesta a sufrir más humillaciones. En febrero de 1979 comenzó su exilio europeo. Siempre dejó en claro que se trató de “un exilio de trabajo, de necesidad de cantar”. Partió con su valija y su bombo y alquiló un departamento en París en el que se instaló con Fabián. El exilio la marcó con dureza. Extrañaba su familia, sus amigos, su público. Pero no por eso dejó de trabajar, ni de grabar discos y empezó a visitar con frecuencia la obra de la música popular brasilera, sobre todo a Chico Buarque y Milton Nascimento. Una muestra de cómo su repertorio se iba a ampliar hasta lugares hasta ese momento impensados.

 

El regreso de Mercedes Sosa a los escenarios argentinos fue apoteótico y todavía se recuerda. La serie de 13 conciertos en el Teatro Ópera, en febrero de 1982 marcó no sólo el reencuentro con el público, con la emoción que eso significaba. “No me estaban amando a mí, se estaban amando a ellos mismos”; contó Mercedes sobre el fervor con el que se vivieron esas noches. El álbum doble Mercedes Sosa en vivo en Argentina, es un documento de época y no solo por lo que significaba para la vida cotidiana del país. También marcaba un puente con los nuevos autores que ya no tenían que ver solo con el folclore. A su repertorio clásico se sumaban Piero, León Gieco y Charly García, quienes junto a Fito Páez, David Lebón, Pedro Aznar y otros más iban a derribar las fronteras con el rock, para crispación de los conservadores y los fundamentalistas de ambos bandos.

 

De todos ellos, León fue su gran amigo, pero Charly su debilidad, con quien estableció un vínculo casi maternal. Se hicieron habitúes los conciertos una del otro y la Negra registró inolvidables versiones de “Cuando ya me empiece a quedar solo”, “Inconsciente colectivo” y “De mí”, que interpretaba con una emoción única. Juntos hicieron “Alta fidelidad”, el choque de los mundos, el disco que permitió el desembarco de García en Cosquín, bendecido por la Negra, que tenía muy claro para dónde quería ir, pero no se olvidaba de donde venía. Esta apertura por los nuevos sonidos y los nuevos artistas tuvo su cenit en Cantora, un viaje íntimo, el álbum doble que editó poco antes de su muerte y que incluye duetos con Gustavo Cerati -“Zona de promesas”, la gran revelación del álbum y Luis Alberto Spinetta -“Barro tal vez”, la entrañable zamba que Luis compuso a los quince años y que Mercedes siempre había querido cantar a dúo-. El disco la acercó a una nueva generación de artistas, aparentemente lejanos en espacio y tiempo, como Shakira, Julieta Venegas, Jorge Drexler o René Pérez de Calle 13. El trabajo que hoy puede verse como una despedida, fue concebido como una primera etapa de un proyecto más ambicioso. Su muerte, inesperada y dolorosa, sembró la duda de hasta dónde podía llegar su voz, o dicho de otro modo, hasta dónde se hubiera propuesto llegar.

 

Los primeros problemas serios de salud de la Negra se manifestaron entre 2003 y 2005. Los conciertos se hicieron cada vez más espaciados y debía cantar sentada, pero su voz mantenía la fuerza y la emoción a pesar del deterioro físico. El 4 de octubre de 2009 falleció en el Sanatorio de la Trinidad, en Palermo, donde estaba internada como consecuencia de una infección en el hígado, “acompañada inclusive cuando ya no podía saberlo, por un desfile interminable de artistas y amigos", como informó su familia en un comunicado. Su velatorio fue uno de las imágenes más conmovedoras de los últimos tiempos, con esa tristeza en el ambiente que se desprende de las despedidas de los artistas populares. Por el Congreso de la Nación pasaron sus amigos de la música (Teresa Parodi, Víctor Heredia, Charly García, Peteco Carabajal, entre tantos otros) hasta personalidades con las que había desarrollado tipo de afinidad, como Diego Maradona o Susana Giménez. Se decretaron tres días de duelo nacional, los mandatarios de América Latina mandaron sus condolencias y los medios del mundo se hicieron eco de su partida con un título recurrente: “Se apagó la voz de América Latina”.

 

La historia de Mercedes Sosa en la música continúa explicándose a partir de su legado. A diez años de su muerte, su obra sigue marcando a los nuevos intérpretes que la toman como referente, pero que no tratan de imitarla. Su voz no hubiera sido la misma sin su manera de cantar, de interpretar, de sentir esas canciones que hacía propias, y que ella explicaba con sabiduría de artista. “Lo difícil es saber lo que una quiere con el canto. Cantar no es sólo abrir la boca y largas hermosas notas, el canto es mucho más profundo”. Se fue hace diez años pero si Gardel cada día canta mejor, ella es inmortal.

 

Álbum de fotos: 

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Fuente: Susana Ceballos y Pablo Andisco. https://www.infobae.com/teleshow/2019/10/04/

 

 

 

 

 

 

 

17. sep., 2019

 



Éste músico, hombre de caminar lento, de aspecto humilde, trato jovial, que al hablar trasmitía paz y serenidad, demostraba sabiduría, fue un gran observador y pintaba la idiosincrasia correntina a través de su música. Alberto Dionisio “Cambá” Castillo nació el 8 de abril de 1912 en el paraje Paiubre Chico del Departamento de Mercedes – Corrientes. Desde muy pequeño se le manifiesta el amor hacia la música, y a los 12 años ya ejecuta el acordeón de “dos hileras” instrumento predilecto que lo acompañara hasta la muerte. Esto ocurre el 17 de septiembre de 1982 en la Ciudad de Mercedes capital -del Departamento del mismo nombre en Corrientes.



Camba Castillo es autor de recordados e inolvidables temas como: “Itá Pucú”, “Poncho Colí”, “Arroyo Boní”, “La Correntinera”, “Barrio Calderón” y muchos otros; sin olvidar su obra cumbre “ El Toro” que está presente en todos los escenarios chamameceros del país, ejecutados por los más diversos conjuntos. La exquisitez de su música es requerida desde siempre por el público amante de la música de Corrientes. Con otros músicos lugareños se hace conocer como inspirado acordeonista y por su permanente bohemia es el preferido en los bailes y fiesta de sus pagos.

 

A principios de la década del 30 formó en la ciudad de Mercedes (Corrientes) el trío “Los Matuá” (los campesinos) actuando en las pistas de la época. Este  conjunto estaba integrado generalmente por él en acordeón y dos guitarras. Sin embargo en otras oportunidades llega a integrar dos bandoneones y tres guitarras junto a su acordeón. En el año 1939 se suma al conjunto de Tránsito Cocomarola, por entonces radicado en Mercedes, realizando presentaciones en la región y con quien tiene la oportunidad de actuar por primera vez en Buenos Aires.

 

En el año 1940 realiza sus primeras grabaciones para el sello “Odeón” con el asesoramiento de su compoblano Carlos Castellán, integrante del “Trío Taragui” junto al bonaerense Pedro Sánchez . Entre estos registros, Camba Castillo grabó la que sería su obra cumbre “El Toro”, compuesta en homenaje a un rematador mercedeño. Cuando el disco fue editado, la obra apareció registrada como autoría de Pedro Sánchez, lo que motivó un largo litigio que llegó a su término en un arreglo extrajudicial, agregando Sánchez una letra para que firme Castillo, por lo que en la actualidad en los registros de SADAIC figura como autor de la música Sánchez y de la letra Castillo.

 

De regreso a Mercedes, Camba Castillo continuó presentándose hasta el final de sus días en pistas de la región, con ocasionales salidas a Buenos Aires y a la capital correntina.  Integraron su conjunto en distintas épocas músicos como Juancito “El Peregrino”, Nene Colman, Alberto Pucheta, Carlos Sissi, Ramón Lovera y Carlos Cerimele, entre otos.  Llevan la firma de Castillo, obras como “El Lechuzón”, “Marca Gallo”, “La Matuá Mercedeña”, “La Payé Guazú” , “Arroyo Boni”, “Barrio Calderón”, “Ruta 14” y “El Peregrino”, por citar algunas.



Creador de una gran cantidad de temas musicales que no fueron registrados en SADAIC por su autor fueron recopilados por numerosos músicos profesionales que lo inscribieron como propios. Este hecho por muchos años conocido establece un fenómeno singular dentro de la música correntina, al determinar que su famoso tema “El Toro” sea reconocido por todos como de Camba Castillo, y pese a no haber recibido dinero alguno como derecho de autor, pervive en el pueblo el reconocimiento a su talento. El pueblo a quien él dedicara numerosas páginas musicales fue el portavoz de sus derechos como un acto de innegables méritos a sus dotes de músico excepcional que por su estilo y por su originalidad es el más vivo exponente de la vitalidad musical de Corrientes.



Camba Castillo también registro una serie de temas para un larga duración que lamentablemente nunca había salido a la venta; este hecho ocurrió en la década del 80 y no permitió conocer entoces de manera masiva sus dotes musicales. Pero el Padre Julián Zini rescata este material que permanece guardado en los Estudio Fonea en Corrientes por 25 años, el cual luego de ser localizado y re-masterizado por la Subsecretaría de Cultura de Corrientes lo edita como homenaje a su memoria y evidencia clara de su talento.

 

Cambá Castillo falleció el 17 de septiembre de 1982 en la ciudad de Mercedes (Corrientes). En el nuevo milenio, la Subsecretaría de Cultura de la Provincia de Corrientes a cargo del desaparecido Norberto Linschinsky, hizo un rescate fonográfico de obras inéditas de Castillo. En tanto en su ciudad natal, en 2018 el Municipio local convirtió su casa en el "Museo del Chamame Cambá Castillio", que alberga pertenencias y recuerdos de Don Cambá. 
En la ciudad de Mercedes, en la esquina de San Martín y J. A. Ferreyra está erigido en honor a su memoria un monumento que recuerda al gran maestro Camba Castillo.

 

Álbum de fotos: 

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Fuentes:  www.fundacionmemoriadelchamame.com/biografia/22/

www.corrienteschamame.com.ar/nuevo/vernota.asp