Álbum de fotos

 

La construcción de este edificio supuso el inicio de mi colaboración con Carlos Ferrater. A principios de los 90, el IMPIVA (Instituto de la Mediana y Pequeña Industria Valenciana) me propuso colaborar en la creación de la Red de Institutos Tecnológicos de la Comunidad Valenciana. En Castellón de la Plana se quería ubicar un Centro Europeo de Empresas e Innovación (CEEI), IMPIVA Y ALICER. Yo propuse encargarlo directamente a un arquitecto de prestigio, pero era necesaria la colaboración de un arquitecto local. El diseñador Nacho Lavernia, compañero mío en La Nave, me habló de Jaime Sanahuja quien me propuso contactar con Carlos Ferrater. Carlos Ferrater estuvo de acuerdo y, bajo su batuta, formamos un equipo ilusionado y dispuesto a contribuir con lo mejor de nosotros mismos: viajamos y trabajamos mucho, pero también aprendimos mucho de este gran profesional y lo pasamos muy bien.

Terminó la obra, Lluis Casals la fotografió y comenzó su andadura triunfal primero en las revistas. Todas la publicaron, incluso tuvo el honor de compartir el nº 1 de Tectónica con obras de Alejandro de la Sota, Manolo Gallego y Patxi Mangado. Recientemente he acompañado, junto a Jaime Sanahuja, al eminente crítico, académico y catedrático de la Escuela de Barcelona Josep María Montaner que está escribiendo el texto para un libro monográfico sobre el edificio que se publicará próximamente. Tuve la satisfacción de ver que el edificio, que ya ha cumplido 27 años, sigue siendo utilizado para lo que se proyectó, de forma satisfactoria y sin haber sufrido alteraciones.

Alberga fundamentalmente una incubadora de empresas: el CEEI, Centro Europeo de Empresas e Innovación: un centro que da cobijo a modo de semillero a un conjunto de nuevas empresas de diversos sectores, innovadoras tecnológicamente. También alberga la sede del IMPIVA en Castellón y un instituto tecnológico de diseño cerámico: ALICER. El programa es complejo y se resuelve en estos volúmenes a modo de vagones que se van solapando, ajustándose a la forma curva de la parcela y dejando en la parte posterior una zona de aparcamiento.  Los edificios que albergan la actividad de las empresas acogidas se manifiestan con fachadas de panel composite de aluminio. Los que albergan oficinas; en las fachadas laterales son de bloque de hormigón de árido de mármol blanco, y en los testeros composiciones de acero inoxidable vidrio y paneles de madera fenólicos.

El proyecto explora las relaciones entre el espacio interior y exterior, la forma en fin de recorrer el edificio como soporte a un programa heterogéneo en el que las diferentes piezas: pequeñas naves semi-industriales, laboratorios, despachos, dependencias institucionales y servicios quedan cosidos en un continuo construido de las fachadas concebidas como un todo abstracto en el que la construcción de las diferentes membranas constituye el mayor esfuerzo, convirtiéndose el conjunto de testeros en la expresión formal del edificio. Cada testero viene reforzado interiormente por un largo contenedor de programa, y es precisamente en el cosido de todos ellos donde aparece la sensación espacial, el juego de la luz frontal y cenital, la ambigüedad de la situación respecto al exterior y la relación con el paisaje.

De esta forma el escalonado de los diversos edificios adquiere rotundidad y fuerza en su implantación urbana, en el cruce entre la avenida que conduce al Grao y la futura circunvalación de Castellón. En su geometría asimétrica los edificios generan un delante que recoge los accesos principales y los presenta a la ciudad, y un detrás que organiza los accesos secundarios, los aparcamientos y las zonas de descarga. Ambos pavimentos, césped en el anterior y asfalto en el posterior se conciben como alfombras continuas hasta su entrega con los edificios.

Este edificio fue muy bien acogido por la crítica y las revistas especializadas, y obtuvo los siguientes galardones:

- Premio del Colegio de Arquitectos de Valencia,  Mejor edificio bienio 94-95.

- Premio Nacional de Arquitectura CONSTRUMAT 1997

- Premio Territorio y Vivienda del Diario Levante.

- Premio IBERFAD Alejandro de la Sota 1996. (Finalista)

- “V Premio Mies Van-der-Rohe” De Arquitectura Europea. (Finalista)

Ha aparecido en multitud de libros y revistas y mostrado en varias Exposiciones:

1975-2010 ARQUITECTURA ESPAÑOLA. ’35+ CONSTRUYENDO EN DEMOCRACIA’. Galerías de los Nuevos Ministerios en Madrid. 2012

“Spanish Architectures: Crónica desde Europa”., una exposición que presenta todas las obras construídas por estudios de arquitectura españoles y tambiéndel resto de Europa en territorio español y que han estado nominadas al Premio d’Arquitectura Contemporánia de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe. 2018.

PREMIOS COACV dentro del marco de la Semana de la Arquitectura 2019. Obras Expuestas: Parque Tecnológico Impiva y Paseo Marítimo de Benidorm. 2019

 FICHA TÉCNICA

Parque Tecnológico Impiva. Fecha: 1993 – 1995

Ciudad: Castellón de la Plana. País: España

Arquitectos: Carlos Ferrater + Carlos Bento + Jaime Sanahuja

Colaboradores: Carlos Martín + Joan Guibernau + Carlos Escura

Fotógrafo: Lluís Casals